El sistema de transporte urbano de la ciudad de Santa Fe atraviesa una de sus situaciones más críticas en años. Tras una reunión con autoridades municipales, el titular de Autobuses Santa Fe, Gerardo Ingaramo, confirmó una reducción en el servicio de colectivos, alertó sobre dificultades para pagar salarios en los próximos días y no descartó la posibilidad de suspensiones si no aparecen soluciones de financiamiento.
En diálogo con el programa de AIRE Ahora Vengo, el empresario explicó que el principal detonante de la crisis es el fuerte incremento de los costos, especialmente el combustible. “El gasoil aumentó un 40% en el último mes, pasamos de 1.500 a 2.050 pesos”, detalló.
A esto se suma, según indicó, la falta de abastecimiento regular por parte de la petrolera estatal, lo que obliga a las empresas a comprar en el mercado privado a valores aún más altos.
Este martes al mediodía se reunieron Sebastián Mastropaolo y Raúl Hurani, de la Municipalidad de Santa Fe, con Gerardo Ingaramo y Víctor Zavagna, en representación de los empresarios de colectivos. Zavagna dijo a este medio que durante el encuentro "se profundizó en detalle la situación actual y se plantearon distintas alternativas", que será elevadas al intendente Juan Pablo Poletti.
Transporte en Santa Fe: reducen servicios de colectivos y peligran sueldos por crisis del sector
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Ingaramo confirmó que ya se aplicó una reducción del servicio que ronda entre el 6% y el 7%. “No es una reducción abismal, no creo que se note tanto en la calle, pero son entre uno y uno y medio coches menos por línea”, explicó, al tiempo que remarcó que el objetivo es “no castigar a la gente” en medio de la crisis.
Uno de los puntos más delicados es el pago de salarios. El empresario advirtió que, sin la llegada de fondos adeudados, las empresas no podrán cumplir con los haberes en el corto plazo. “Hoy no tenemos plata para pagar los sueldos. Nos deben enero y febrero, unos 1.100 millones de pesos para la ciudad de Santa Fe”, señaló.
La deuda corresponde a subsidios nacionales destinados a cubrir los llamados “atributos sociales”, es decir, los descuentos del 55% en el boleto para determinados sectores. “Nosotros llevamos a los pasajeros con tarifa reducida, pero ese dinero lo tiene que aportar el Estado Nacional, y no está llegando”, cuestionó.
Ante este panorama, las empresas buscan alternativas de financiamiento a través de bancos y gestiones ante el municipio, la Provincia y el Gobierno nacional. Sin embargo, Ingaramo fue contundente: “Toda esta serie de cuestiones llevan a una imposibilidad material de continuar con los servicios”.
La necesidad de incrementar los aportes locales
Además, planteó la necesidad de incrementar los aportes locales para sostener el sistema. Comparó el caso de Santa Fe con otras ciudades como Córdoba y Rosario, donde los municipios destinan mayores recursos para subsidiar el transporte. “Acá se aportaron 300 millones este mes, mientras que en Rosario el aporte total ronda los 6.500 millones”, ejemplificó.
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Tras una reunión con autoridades municipales, el titular de Autobuses Santa Fe, Gerardo Ingaramo, confirmó una reducción en el servicio de colectivos, alertó sobre dificultades para pagar salarios.
Maiquel Torcatt / Aire Digital
El empresario también señaló que el reciente acuerdo salarial con los trabajadores, que implica aumentos de entre el 18% y el 20% en los próximos meses, suma presión sobre una estructura de costos ya desbordada.
En este escenario, Ingaramo advirtió que las próximas horas serán clave. Las empresas necesitan reunir cerca de 800 millones de pesos para afrontar el pago de sueldos y evitar un agravamiento del conflicto. “Es una encerrona muy grande. Vamos a hacer todo el esfuerzo para que los trabajadores cobren y la gente tenga el servicio, pero necesitamos respuestas”, concluyó.