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Bajante y sequía extrema: ¿el 2020 será uno de los años más secos de la historia?

EXCLUSIVO AIRE | El análisis fino de los acumulados de lluvia y las tendencias para los próximos meses permiten proyectar uno de los cinco años más secos de los últimos 119 años. Los modelos climáticos anticipan un 50% de probabilidad de que se desarrolle una Niña desde septiembre.

La falta de lluvias viene siendo una de las principales protagonistas de este año en Santa Fe y la región. Esta situación, además, mantiene el nivel de los ríos extremadamente bajo en los últimos meses. ¿Cuánto menos está lloviendo?

Si tomamos en cuenta el período que va desde el 1 de enero hasta hoy 25 de agosto, el promedio de lluvia de los últimos 25 años es 656,8 milímetros (mm), y este año llevamos acumulados solamente 396 mm. Es decir, el 60,3%. Esto significa que, para llegar a los 1.093 mm de lluvia total anual que es el promedio de los últimos 25 años, tendrían que llover 697 mm en los 129 días que restan del año.

Pero analicemos mes por mes lo que ha ocurrido, comparando la lluvia registrada y el promedio de los últimos 25 años:

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Las lluvias de lo que va de 2020 versus la media histórica.

Las lluvias de lo que va de 2020 versus la media histórica.

Como dato complementario, los 2,2 mm de agosto ocurrieron el 7 de ese mes, los 8 mm de julio el 23 de ese mes (ocurriendo algunas lloviznas muy débiles el día anterior) y junio tuvo 11,7 mm el 5, 11 mm el 17 y luego lloviznas que completan el registro de ese mes. Mayo tuvo tres días con lluvia: el 4, el 21 y el 22. Con lo cual, podemos observar largos períodos sin precipitaciones y pocos días de lluvia en los últimos 4 meses.

Si buscamos antecedentes cercanos de situaciones similares, tenemos que remontarnos al 2008, cuando se acumularon solamente 555,2 mm en todo el año (prácticamente la mitad de lo normal). Mirando en detalle y comparando con este 2020, en el mismo período que analizamos al principio se registraron 327 mm, una cifra muy parecida a la actual.

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Si se confirma la influencia de La Niña, la probabilidad de lluvia descenderá en Santa Fe, el Litoral y la región central del país.

Si se confirma la influencia de La Niña, la probabilidad de lluvia descenderá en Santa Fe, el Litoral y la región central del país.

Además, debemos tener en cuenta que los organismos internacionales coinciden en que a partir de septiembre hay un 50% de probabilidades de desarrollo de un fenómeno “Niña” para la temporada primavera/verano (que, en nuestra opinión, es evidente que está activo al menos desde principios de este año). Por lo tanto, es bastante improbable que llueva lo suficiente para equiparar la cifra con el promedio.

Por todo esto, estamos ante uno de los años más secos, quizás uno de los cinco mas secos de los últimos 119 años en los que se lleva registros en Santa Fe:

- 1910: 479,3 mm

- 1917: 480,9 mm

- 1916: 497,9 mm

- 2008: 555,2 mm

- 1937: 560,6 mm

Los años en los que se registraron más lluvias fueron:

- 1914: 1.824,7 mm

- 2000: 1.622,5 mm

- 1978: 1.569.0mm

- 1912: 1.544,4 mm

- 2016: 1.502,7mm (recordar el fuerte fenómeno “El Niño” que provocó la crecida del río Paraná en ese año).

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Los constantes incendios están relacionados con la falta de lluvias y la bajante.

Los constantes incendios están relacionados con la falta de lluvias y la bajante.

Qué es “La Niña”?

El fenómeno cíclico denominado “El Niño Oscilación del Sur” (Enos por su sigla en español) se produce por variaciones en la temperatura del agua superficial del Océano Pacífico ecuatorial y también por variaciones en la presión atmosférica en la misma zona, que modifica el patrón de los vientos.

Para explicarlo de una manera simple, durante la fase “El Niño” el agua del océano Pacífico se calienta. Por lo tanto, se evapora más humedad a la atmósfera. A la vez, los vientos arrastran esa humedad hacia la plataforma continental americana. Al llegar a ella, los vientos se desvían hacia el sur, siguiendo la costa hasta el extremo norte de Chile. Allí nuevamente se desvían al sudeste, ingresando a nuestro país por Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Chaco, Norte de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, norte de Buenos Aires, Uruguay, sur de Brasil y al Océano Atlántico.

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El último tramo del invierno suele ser muy seco en Santa Fe, pero este año la tendencia se profundizó.

El último tramo del invierno suele ser muy seco en Santa Fe, pero este año la tendencia se profundizó.

La humedad que arrastra esta corriente de aire se condensa al llegar al sur de la zona mencionada (norte de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, sur de Chaco y sur de Corrientes principalmente), condensando y produciendo precipitaciones en cantidad mayor a la normal. Al mismo tiempo, las temperaturas medias también son superiores debido a que la humedad retiene el calor en la atmósfera. Sin embargo, este efecto amortigua también las variaciones, no permitiendo “picos” de temperaturas extremadamente elevadas durante el verano ni extremadamente bajas durante el invierno.

Por el contrario, durante la fase “La Niña”, el agua del océano Pacífico ecuatorial se enfría. Esto produce que se evapore menos agua, y el patrón de vientos cambia, arrastrando la humedad hacia la costa de Australia. Por este motivo, en nuestra zona se produce menor cantidad de precipitaciones que lo normal.

A su vez, las temperaturas medias son inferiores a las normales al no tener la humedad que retiene calor en la atmósfera. También es mas probable que se produzcan temperaturas máximas elevadas por cortos períodos de tiempo durante el verano, y “olas polares” mas intensas durante el invierno (situación que justamente tuvimos esta temporada)