El agua de la ciudad de Santa Fe fue motivo de quejas y preocupación de muchos santafesinos durante las últimas semanas. Es que la bajante histórica del río Paraná afecta directa e indirectamente el servicio. En general, el reclamo tiene que ver con un cambio en el gusto "más salado" y en algunos barrios sobre el color marrón.
Según explicó Hugo Morzán, presidente del Directorio de Aguas Santafesinas, en el programa Creo que conduce José Curiotto en Aire de Santa Fe, la bajante hizo que en la toma del río Santa Fe ingrese mayor caudal de agua desde el río Saladillo, que tiene mayor cantidad de sales disueltas.
De esta manera, la influencia mayor del Saladillo hace que el agua sea más salada porque la proporción que debe potabilizarse tiene más sales y las plantas potabilizadoras de Santa Fe están preparadas para trabajar con agua dulce. "Nuestras plantas no están preparadas para abatir sales, como sí lo están las de Rufino donde tomamos agua subterránea", detalló.
A pesar de la mayor cantidad de sales que posee el agua, desde Assa garantizan que se trata de un servicio potable. "El agua es potable, puede beberse", aseguró Morzán. En el caso de una persona que no pueda ingerir determinada cantidad de sales, aconsejó consultarlo con su médico, pero remarcó que el general de la población puede consumir el agua de la canilla en Santa Fe. Además, destacó que no es necesario hervirla.
Ante esa situación, Assa trabaja en la otra toma que provee a la ciudad capital que está ubicada en el río Colastiné, en donde ya se colocaron tres bombas sumergibles y la semana que viene agregarán otra. La idea es que se pueda tomar mayor proporción de agua dulce. La idea es que esta toma funcione con unos 3.000 metros cúbicos y logre equilibrar el sistema de salinidad que ya aumentó los valores en un 300%.
Lo que hace la empresa en la toma de Colastiné es adecuar los esquemas que ya tiene a lo largo de la toma para trasladar la nueva bomba sumergible de 800 metros cúbicos. Además, monta una cañería alternativa de unos 400 metros desde la bomba a la estación de bombeo. La empresa ya terminó de colocar las cañerías y ahora resta colocar la bomba que estará en funcionamiento desde la semana que viene.
La empresa trabaja en la incorporación de estas bombas sumergibles desde febrero y en total la inversión es de 30 millones de pesos.
Agua de color marrón
El presidente del Directorio de Assa indicó que el color marrón del agua en algunos sectores tiene que ver indirectamente con la bajante del río. "No quiere decir que el agua es más sucia", advirtió en primer lugar.
Indicó que el cambio de color en el servicio se produce todos los años cuando llega la temporada de temperaturas más altas. Para evitar que esto ocurra, Assa realiza un "purgado de cañerías" y descarga el agua a las calles. Pero en una situación como la actual en la que falta el agua, no están realizando purgas. "Estamos pidiéndole a la gente que cuide el agua entonces nosotros no podemos realizar la descarga.
A pesar de las modificaciones, tanto en el gusto como en el color, Morzán sostuvo que en la ciudad de Santa Fe los habitantes están "acostumbrado a beber agua de buenísima calidad con respecto a otros lugares, por lo que este cambio en la calidad llama más la atención".
La entrevista completa a Hugo Morzán
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