El sistema de transporte público de la ciudad de Santa Fe atraviesa una nueva etapa de incertidumbre. Casi un mes después de que el boleto de colectivos se elevara a $1.720, el sector empresario advierte que los costos operativos volvieron a desbordar los ingresos debido a las recientes subas en los combustibles.
En diálogo con AIRE, Gerardo Ingaramo, referente de Autobuses Santa Fe, fue contundente sobre la situación del sector: "Estamos evaluando el último incremento de tarifa, que significó apenas un 8% de aumento en los últimos siete meses anteriores, con una inflación que fue al doble", expresó.
Según explicó el empresario, el escenario que se preveía a principios de año cambió drásticamente: "Llevamos más del 33% de aumento en el combustible desde febrero a la fecha y no para. Es un problema porque no queremos resentir los servicios ni dejar de hacer inversiones, pero tenemos que ver cómo hacemos frente a estos costos".
A este panorama se suma el cierre de la paritaria local esta semana, que sigue el modelo firmado en AMBA: "En los próximos tres meses tenemos prácticamente un 20% de aumento salarial", señaló Ingaramo.
Ante la consulta sobre un nuevo pedido de aumento, el referente de la empresa confirmó que ya existen gestiones en marcha: "Claramente se están haciendo pedidos a la provincia y en el municipio lo evaluaremos. La semana que viene tomaremos alguna decisión", informó.
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Ingaramo destacó que se mantienen en contacto permanente con la FATAP de Córdoba y Rosario y mencionó: "Córdoba ya ha pedido un aumento de tarifa y Rosario lo está evaluando. Nosotros tenemos que hacer frente a muchos compromisos y no queremos quedar desactualizados".