Después de meses de seguimiento y una fuerte repercusión en redes y en AIRE, “Gordo” finalmente llegó al bioparque Temaikén. El traslado, que ya se sabía complejo, terminó siendo aún más delicado de lo previsto y mantuvo en alerta a toda la familia.
Desde el programa Ahora Vengo acompañaron cada etapa del proceso y, tras la llegada, regresaron a la casa de Julio para conocer cómo se vivieron esas horas decisivas.
La entrevista completa a Julio en AIRE sobre su travesía con Gordo, el pez del Amazonas
Embed - A contrarreloj y al límite así fue el traslado a Temaikén de Gordo, el pez que conmovió a Santa Fe
La travesía de Gordo: marcada por el frío y la tensión
Julio relató que partieron alrededor de las dos de la madrugada, en un viaje que definió como una mezcla de adrenalina y preocupación constante. Las condiciones climáticas jugaron en contra y afectaron directamente al pez.
Julio hizo una travesía única por el pez gordo, su fiel amigo.
Julio hizo una travesía única por el pez gordo, su fiel amigo.
A pocos kilómetros de llegar, el panorama fue crítico: “Lo vimos mal, como dado vuelta. Pensamos que se moría”, contó. En ese momento, junto a su familia, decidió acelerar para llegar cuanto antes al destino.
El propio Julio reconoció que fue una maniobra extrema, pero necesaria ante la urgencia: la prioridad era salvarle la vida.
El arribo a Temaikén fue tan intenso como el viaje. Personal del bioparque ya estaba preparado para recibirlos y desplegó un operativo inmediato.
“Era como una película”, describió Julio, al recordar a los trabajadores corriendo, abriendo portones y guiando la camioneta para agilizar el ingreso.
Una vez allí, el pez fue atendido de urgencia. Una profesional del lugar logró reanimarlo tras sacarlo del tanque en el que había viajado, en una intervención que resultó decisiva.
El mensaje que trajo alivio a la familia
Luego de momentos de máxima tensión, llegó la confirmación que todos esperaban. “Cuando nos fuimos ya estaba bien”, aseguró Julio. Horas más tarde, recibió un mensaje desde Temaikén que llevó tranquilidad definitiva: “Está bien, quédense tranquilos”.
Para la familia, que había vivido días movilizantes, ese mensaje significó el cierre de una etapa cargada de angustia e incertidumbre.
Gordo inicia su viaje hacia una nueva vida en Temaikén.
Así iniciaba Gordo su viaje hacia una nueva vida en Temaikén.
Un nuevo comienzo para Gordo
Actualmente, “Gordo” se encuentra en proceso de adaptación dentro del bioparque, donde permanecerá bajo observación antes de ser incorporado a su hábitat definitivo.
Lejos de la tristeza, Julio se mostró conforme con la decisión tomada: “Estoy feliz, porque ahora él está bien”.
La historia del pez que creció sin control en una pecera doméstica encuentra así su mejor desenlace: un entorno adecuado, cuidados profesionales y una nueva vida por delante.