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Por qué es importante la alimentación al momento de buscar un embarazo

La alimentación es un factor vital en la preparación para el embarazo. Afecta tanto a la fertilidad como a las primeras etapas de la gestación. Una dieta sana y equilibrada ayudará a que el organismo de la persona gestante se prepare para los cambios fisiológicos y a incrementar las posibilidades de concebir.

El estado nutricional y los hábitos de vida de la persona gestante, en la etapa previa al embarazo, tienen una gran importancia para la salud del bebé y el desarrollo del mismo. Desde el punto de vista preconcepcional, un buen estado de salud se traduce en valores adecuados de laboratorio, el equilibrio metabólico y hormonal.

El concepto está relacionado con el hecho de que el organismo funciona adecuadamente para que sea un lugar seguro para un bebé y en el que este pueda crecer durante los nueve meses de gestación.

“Si yo no tengo salud previamente, antes de buscar un embarazo, difícilmente pueda pensar en salud reproductiva. Hay que entender que sea hombre, mujer o tenga una condición de base es indistinto. Tengo que tener una persona que tenga buen estado de salud”, explicó a AIRE Sandra Maximino (Matrícula 1306), nutricionista especialista en salud reproductiva.

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“Si yo no tengo salud previamente antes de buscar un embarazo, difícilmente pueda pensar en salud reproductiva

“Si yo no tengo salud previamente antes de buscar un embarazo, difícilmente pueda pensar en salud reproductiva", explicó la doctora Sandra Maximino.

El objetivo es prepararse antes de concebir, en esta etapa que se extiende mínimo por tres meses, en los que se revisan los hábitos, se suministran suplementos, además se corrobora que los pacientes no estén anémicos o padezcan alguna situación de base que haya que corregir. “Después de eso puedo decir que busco el embarazo”, explicó la especialista.

En ese sentido, las enfermedades de base como las patologías autoinmunes son factores que colaboran y dificultan el proceso de gestación. En el ámbito femenino, entre las más comunes, se encuentran la celiaquía, el hipotiroidismo de Hashimoto o el lupus. En los hombres puede darse una mala calidad espermática. “Ahí se trabaja en conjunto con el diagnóstico médico, se trabaja en equipo, muchas veces se necesita también de ayuda o de contención de un terapeuta”, enumeró Maximino. Una vez que la situación esté abordada y controlada se puede buscar el embarazo.

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Uno de los principales problemas que se presentan en la actualidad es la mala alimentación, la cual está condicionada al tiempo. “Muy poca gente ya cocina, todo se compra pseudo hecho y de delivery”, recalcó la especialista en salud reproductiva. Al respecto, sostuvo que este tipo de alimentación no solo aporta un alimento de baja calidad nutricional, sino que además deriva en el consumo de químicos, saborizantes, conservantes y grasas de mala calidad, que atraviesan a la placenta.

Durante el análisis de los hábitos alimenticios la disminución de alimentos ultra procesados es un eje transversal y va de la mano de un adecuado nivel de los nutrientes críticos. “Tener un buen aporte de proteínas de alto valor biológico que el organismo puede absorber bien, que son carne, pollo, pescado, huevo, esa va a ser mi escala”, enumeró la nutricionista.

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Las enfermedades de base como las patologías autoinmunes son factores que colaboran y dificultan el proceso de gestación.

Las enfermedades de base como las patologías autoinmunes son factores que colaboran y dificultan el proceso de gestación.

Mientras que durante la gestación es fundamental el aporte de calcio. En una industria en la que la mayoría de lo que se ofrece en góndola son productos ultra procesados que tienen una excesiva carga de azúcares, grasas, conservantes y saborizantes. En este caso se realiza una selección de qué lácteos y alimentos usar dependiendo de las posibilidades de cada caso.

El calcio también se puede suplir con alimentos de origen vegetal, como por ejemplo las almendras, el brócoli, el higo, las semillas de sésamo. “Lo que hacemos es aprender a que todos esos alimentos tienen que estar de forma cotidiana y el organismo va a poder absorber en algún porcentaje lo que necesite”, agregó la nutricionista.

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Otro aspecto a tener en cuenta y que es común en especial en invierno es el déficit de agua. “Nos olvidamos del agua y qué es lo que pasa, tenemos que entender que para todo el funcionamiento del organismo, si no tengo salud general no voy a tener salud reproductiva, pero el agua va haciendo las funciones básicas”, asegura.

Todo lo que es la función reproductora tiene una jerarquía en donde primero se prioriza la salud general y luego la reproductiva. En ese sentido, el agua hace al moco cervical y a la sequedad vaginal, si la persona gestante que busca embarazo no tiene el adecuado moco en el momento pico de fertilidad el espermatozoide no puede subir hasta las trompas y fecundarse. La cantidad de agua hace también a la disminución de la movilidad espermática, si el hombre no toma agua su semen será menos fluido y no llegará al lugar adecuado. La posibilidad de consecución de embarazo depende de un 50% factor femenino y un 50 % de factor masculino, es de a dos.

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En esta etapa que se extiende mínimo por tres meses en los que se revisan los hábitos, se suministran suplementos, además se corrobora que los pacientes no estén anémicos o padezcan alguna situación de base que haya que corregir.

En esta etapa que se extiende mínimo por tres meses en los que se revisan los hábitos, se suministran suplementos, además se corrobora que los pacientes no estén anémicos o padezcan alguna situación de base que haya que corregir.

“El aporte de agua es tan importante en la salud preconcepcional tanto en el hombre como en la mujer, porque es lo que me va a dar el escenario ideal para que esa concepción pueda darse”, aseguró Maximino.

El acceso a la información y la instalación de nuevos hábitos facilitaron un cambio de paradigma al momento de planificar un embarazo. Años atrás se veía como un factor saludable el hecho de que la mujer aumentara de peso si quedaba embarazada. “Era como algo más desprolijo por decir de alguna forma. Hoy la evidencia científica va avanzando y tenemos el diario del lunes”, aclaró la entrevistada.

La programación fetal y su impacto en la salud del adulto

Durante el embarazo, la nutrición y exposición a ciertos factores ambientales tienen efecto sobre la salud del nuevo ser a corto y largo plazo. Este es el concepto de programación fetal, un proceso de adaptación por el cual la alimentación y el medio ambiente alteran las vías de desarrollo durante el período de crecimiento prenatal, induciendo con ello cambios en el metabolismo y la susceptibilidad de los adultos a la enfermedad crónica.

"La oxigenación de los tejidos que la madre tenga, los picos de azúcar que la madre haga o no mientras está gestando van a estar condicionando por ejemplo a un bebé a quien la vida extrauterina tenga esta mayor necesidad de consumo de azúcar o de hidratos de carbono", ejemplificó Maximino.

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Durante el embarazo, la nutrición y exposición a ciertos factores ambientales tienen efecto sobre la salud del nuevo ser a corto y largo plazo.

Durante el embarazo, la nutrición y exposición a ciertos factores ambientales tienen efecto sobre la salud del nuevo ser a corto y largo plazo.

Los factores a los que se expongan las personas gestantes programarán metabólicamente a un bebé a que en la vida extrauterina repita esos mismos patrones que tuvo en la vida intrauterina. "Si yo aplico eso a la vida del niño voy a tener un adulto con menos probabilidades de enfermar", explica la especialista. Los cuidados de la madre determinarán la herencia de microbiota del bebé y modulará el sistema inmune de ese niño por nacer. Esto no quiere decir que el niño no se va a enfermar, pero atravesará los procesos con menos riesgos.

"La programación fetal es un programa para toda la vida", recalca la especialista en torno a la importancia de contar con hábitos saludables antes, durante y después de la gestación.