En el marco del Día Internacional del Cáncer que se conmemora cada 4 de febrero con el objetivo de prevenir esta enfermedad , Carlos Alberto Ayala, paciente oncológico de Grupo MIT contó su historia. Durante los últimos ocho años Carlos se somete a controles periódicos para prevenir la aparición de nuevos tumores.
“Me llamo Carlos Alberto Ayala, tengo 71 años y soy paciente oncológico”, comienza su relato Carlos, paciente de Grupo MIT. Su diagnóstico llegó hace ocho años a raíz de diversos problemas que se manifestaron a través de infecciones urinarias.
Carlos daba sangre una vez al año y siempre presentaba pigmentos biliares. “Los médicos clínicos me habían dicho que no era nada. No pasó así”, cuenta el paciente.
En Grupo MIT le realizaron análisis que arrojaron positivo a hepatitis C. La enfermedad produjo una cirrosis en su hígado que derivó en un tumor maligno en el hígado.
Las opciones que barajaron los profesionales de Grupo MIT eran una ablación o un trasplante. Carlos ingresó a la lista del Incucai, sin embargo el donante nunca llegó. Durante ese tiempo de espera el tratamiento avanzó con sesiones de quimioterapia que se realizaban por la ingle.
"Eso me lo hacía despierto. El tratamiento ataca directamente al tumor", recuerda el paciente. El tratamiento funcionó y el tumor se achicó, lo que permitió realizar una ablación. "Salió de diez", recuerda Carlos que a partir de ese día se realizó controles semestrales.
Cinco años más tarde empezó a tener problemas digestivos, lo que llevó a internarlo. "Me internaron en Sanatorio MIT y realizaron todo tipo de estudios. En una colonoscopia se dan cuenta de que algo había ahí", cuenta el paciente.
El diagnóstico llegó: cáncer de colon. No había muchas opciones, solo esperar la intervención en la que le extirparon 40 centímetros del intestino en donde se alojaba el tumor. "No tuve ningún tipo de problema", afirma el paciente que tuvo que someterse a una quimioterapia bucal durante un lapso de seis meses.
Lejos de tener miedo, Carlos afrontó el momento con valentía y sin miedo. "Le voy a ganar al cáncer,— recuerda que le dijo a su médico en ese entonces el doctor Luis Gaite de Grupo MIT— Eso se me dije el primer día".
El paciente asegura que en este camino el apoyo de su familia fue fundamental. Por otro lado, valoró el trabajo de los profesionales de Grupo MIT que lo asistieron en ese momento y a aquellos que hoy monitorean su estado de salud.
Hace siete meses surgió un nuevo tumor cancerígeno y Carlos tuvo que someterse a una nueva ablación por radiofrecuencia, el procedimiento consistió en quemar con una aguja el tumor. "Lo que hicieron ya me lo habían previsto", cuenta el paciente con tono relajado.
"Nunca tuve miedo, en absoluto. Yo siempre digo que tengo una familia de diez, porque de lo contrario no se puede hacer nada", recalca.
El paciente destacó las instalaciones de la clínica de Grupo MIT y la tecnología que emplean en cada procedimiento. “Yo no me puedo quejar. Para mí aparte de ser mi médicos, son mis amigos", agrega el paciente que tiene turno el próximo lunes para continuar su tratamiento.
En el marco del Día Internacional del Cáncer, Carlos recomienda a las personas que atraviesan un cuadro similar que tengan fe. "Hay cura. Hay que creer, por sobre todas las cosas, hay que creer en el médico y en la institución que respalda su trabajo", puntualizó.
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