Un grupo de profesionales que presta servicio en el hospital de rehabilitación Vera Candioti denuncia que el traslado del área de atención destinada a pacientes pediátricos se realizó "sin criterio terapéutico ni sanitario". La distancia que deben cubrir los pacientes entre ambas sedes (unas 80 cuadras) y la falta de accesibilidad a medios de transporte son aspectos que preocupan a los médicos que observan cómo los pacientes abandonan los tratamientos.
En el inicio de la pandemia y para evitar la aglomeración de los pacientes, las autoridades del hospital Vera Candioti optaron por separar la población adulta de los niños y mudar la asistencia de los menores al Centro Integral de Rehabilitación. El espacio, ubicado en Avenida Almirante Brown al 7300, es un anexo del nosocomio que funciona desde el 2017. “Luego de más de 60 años trabajando en la atención ininterrumpida de niños en rehabilitación neuromotora vemos peligrar la continuidad de esta tarea, debido a decisiones políticas e institucionales inconsultas y sin criterio terapéutico ni sanitario”, se lee en el flyer que se viralizó para hacer visible el malestar de los profesionales que encabezan el reclamo.
“Los trabajadores estamos en una nebulosa que no se define. Se está avanzando en la convocatoria de los jefes de áreas cuando la totalidad de los trabajadores expresó su rechazo por entender que el traslado del área deja de lado la necesidad de los pacientes”, explicó el kinesiólogo Pablo Speciale, quien se desempeña en el servicio de terapia física de niños del nosocomio. En este contexto el médico confirmó que los servicios de terapia física, terapia ocupacional, fonoaudiología, psicología, psicopedagogía, trabajo social y fisiatría no se prestarán más en la sede ubicada en Monseñor Zaspe 3738.
Rubén Farías, director del hospital Vera Candioti, explicó que el proyecto de trasladar el área de atención de estimulación temprana a las instalaciones del CIR ya se venía trabajando pero la llegada de la pandemia aceleró los tiempos.
“En plena pandemia tenemos la problemática de que no podemos mezclar las poblaciones de pacientes”, argumentó el director del nosocomio en relación a la metodología de trabajo. Ante la poca precisión que se tiene en torno al final de la pandemia, las autoridades estiman necesario contemplar las consecuencias que una nueva ola de contagios podría acarrear en la población más vulnerable, como son los niños que aún no pueden acceder a una vacuna y de esa preocupación surgió la decisión de trasladar de manera definitiva la atención de los menores al espacio que posee la entidad en la Costanera.
El director del nosocomio no es ajeno al malestar que provoca la situación en los profesionales, que se ven obligados a movilizarse más de 80 cuadras de distancia de una sede a otra, así como de los inconvenientes que acarrea para los pacientes y advirtió que son aspectos que se contemplan para poder solucionarlos. De todos modos, valoró las condiciones edilicias del CIR: "Es un inmueble con iluminación, tiene salas de espera muy amplias, cosas que en el hospital actual es muy limitado, más cuando compartimos espacios”, subrayó Farías.
En estos meses los profesionales observaron que muchos de los pacientes abandonaron los tratamientos mientras que otros asisten con muy poca frecuencia. A pesar de los reclamos que elevaron a la autoridades, los profesionales de la salud que prestaban servicio en las áreas dedicadas a los niños recibieron la confirmación de que el traslado es definitivo.
“Los pacientes que asistían eran principalmente del cordón oeste, del sureste de la ciudad y localidades aledañas como Santa Tomé y Sauce Viejo, que disponían de un transporte. Hoy se dificulta el acceso y la posibilidad de llegar”, manifestó Speciale en relación a las complicaciones que surgieron, ya que a la sede de la Costanera llega una solo una línea de colectivo, que conecta únicamente con el centro y no con otras zonas de la ciudad.
El director del hospital aseguró que se está trabajando en lograr el consenso entre las partes. Hoy el objetivo médico a largo plazo es mejorar el espacio con el que se cuenta actualmente y que éste se destine a la rehabilitación integral de las infancias. “Tenemos un espacio con características para poder hacer algo mejor a lo que hoy tenemos”, destacó Farías.
Desde los profesionales reiteraron que al llevar adelante el traslado se deja a un lado la necesidad de los pacientes. Al respecto aclararon que se entregó una nota a las autoridades de Salud, pero que hasta el día de hoy no cuentan con una respuesta al respecto, así como tampoco una resolución interna del hospital.
Las autoridades del hospital, por su parte, desmintieron que se esté llevando un “desguace” del nosocomio. “Al contrario queremos crear un centro de rehabilitación integral mucho más importante, con otras características porque esto nos da la posibilidad de incluso incorporar otras actividades que incluso hoy no las podemos hacer", explicó Farías. "La búsqueda de la alta complejidad en el sentido nosotros siempre la tenemos en mente tanto para adultos como para niños, es algo que le está faltando a Santa Fe y a la región, apuntamos a eso", concluyó.
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