Gripe en Santa Fe: circula una variante más contagiosa y crecen los casos
En Santa Fe ya circula influenza A H3N2 subclado K. Advierten por la alta contagiosidad y piden vacunarse para evitar complicaciones graves.
La gripe en Santa Fe comenzó a circular antes del invierno y preocupa por su alta contagiosidad.
A pocas semanas de que comience formalmente el invierno, la tendencia que ya se venía advirtiendo de reojo se consolida: un aumento sostenido de cuadros respiratorios. No se trata de un simple resfrío estacional. La protagonista del adelantamiento en el incremento de cuadros es la gripe influenza A H3N2, y más específicamente una variante que se monitorea desde abril: el subclado K.
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En diálogo con AIRE, Analía Chumpitaz, directora de Promoción y Prevención de la Salud de la provincia de Santa Fe, desmenuzó el panorama sanitario actual. Sobre el comportamiento de esta cepa explicó que presenta una "mutación importante" y detalló cuáles son las pautas urgentes para evitar que las guardias de los efectores locales sufran un estrés innecesario.
El "disfraz" del subclado K: alta contagiosidad, igual letalidad
La llegada anticipada de este virus a la bota santafesina no tomó por sorpresa a las autoridades. El espejo de lo ocurrido meses atrás en el hemisferio norte —fundamentalmente en Europa y Estados Unidos— sirvió como una suerte de diario del lunes. Allí se registró un fuerte incremento en la demanda asistencial, impulsado por dos factores clave: una baja cobertura de la vacuna antigripal (que rondó apenas el 20%) y la libre circulación de esta nueva subclase.
"Los virus de la gripe mutan todos los años, eso lo sabemos", señaló Chumpitaz. Sin embargo, aclaró que con el subclado K se produjo una deriva antigénica, es decir, una mutación muy significativa. Para graficarlo de forma sencilla, la funcionaria recurrió a una metáfora: "Es como si yo me tiño el pelo de colorado o de rubio, me pongo ojos azules, tacos y me visto de otra manera; te va a costar identificarme. No significa que deje de ser el virus de la gripe, pero a nuestro sistema inmunológico le cuesta reconocerlo".
Hasta ahora no se ha comprobado que esta variante genere una mayor tasa de mortalidad que otros serotipos. Su riesgo real radica en su alta contagiosidad, una característica que tiene el potencial de saturar la atención médica si no se toman los recaudos necesarios.
Respecto a la inmunización actual, Chumpitaz precisó que si bien la vacuna aplicada este año en el país "no es específica" para este subclado, sí es "más parecida" y mantiene una alta efectividad para prevenir las formas graves de la enfermedad e internaciones. "Obviamente vamos a tener personas que se enfermen", afirmó.
Cuándo llegará el pico y cómo responde el sistema de salud
De acuerdo con los registros epidemiológicos de la provincia, la circulación de la gripe se inició de manera precoz en la semana 10 (los primeros días de abril). Los datos previos ya marcaban que la influenza A llegó a representar el 84% de los virus respiratorios detectados en pacientes internados durante los primeros días de mayo.
Al ser consultada sobre si el pico de la enfermedad impactará de lleno a fines de mayo o durante el mes de junio, Chumpitaz prefirió la cautela: "Es muy difícil poder saber en qué momento exacto está el pico de la alta demanda. Eso lo estamos viendo todo el tiempo con los indicadores que llevamos adelante desde el Ministerio".
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Aun así, recordó que los virus respiratorios suelen mantenerse en un nicho de entre ocho y 12 semanas, por lo que los días de mayor requerimiento asistencial están al caer.
En cuanto a la respuesta habitacional y de atención, el diagnóstico actual es de estabilidad. Si bien el monitoreo en los hospitales de tercer nivel (como el Hospital José María Cullen o el Iturraspe) es permanente, Chumpitaz ratificó que hasta el momento no hay estrés en el sistema de salud y que la ocupación de camas se mantiene controlada.
El termómetro de la vacunación local
A diferencia del escenario crítico del hemisferio norte, los niveles de adherencia en Santa Fe muestran un piso más sólido, aunque todavía queda camino por recorrer. "Tenemos vacunados a un 42% de nuestra población objetivo", reveló la directora.
A primera vista el porcentaje puede parecer acotado, pero la especialista valoró la cifra: "Comparado con otros años es un número importante, y si lo miramos frente al hemisferio norte, que vacunó un 20%, es un dato destacado". Cabe recordar que la campaña no está dirigida a la población general, sino estrictamente a los grupos de riesgo.
En este punto, y ante el complejo contexto socioeconómico que atraviesa el país, Chumpitaz anunció una flexibilización en la estrategia de los vacunatorios públicos:
"Estamos dando y colocando la vacuna también a personas que a veces les pedíamos que se vacunaran en otros lugares (como obras sociales o prepagas). Si en este momento no pueden hacerlo, pueden ir a nuestros efectores públicos y se la colocaremos".
¿Quiénes integran la población objetivo que debe vacunarse?
- Mayores de 65 años.
- Niños y niñas de 6 meses a 2 años.
- Personal de salud y personal esencial.
- Embarazadas y puérperas (estrategia clave para cuidar indirectamente a los bebés menores de 6 meses).
- Personas de entre 2 y 65 años con comorbilidades o enfermedades crónicas (cardíacas, pulmonares, obesidad o metabolopatías).
Fiebre alta y pautas de alarma: ¿quiénes deben consultar y cuándo?
Uno de los mayores desafíos que enfrentan las autoridades sanitarias es la falta de adhesión al aislamiento domiciliario, muchas veces motivado por la situación laboral o la rutina escolar, especialmente entre los jóvenes —el sector con mayor movilidad social—.
"La gripe no es banal, no es un simple resfrío", enfatizó Chumpitaz. "Es un cuadro que llama la atención por el malestar general, dolor de cabeza y dolores musculares. El signo más frecuente es la fiebre alta. Si estoy con fiebre, no me la bajo con un paracetamol o un ibuprofeno y me voy al cine o a trabajar".
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Para ordenar la consulta y cuidar los recursos hospitalarios, se establecieron pautas claras de conducta:
- Grupos de riesgo que NO están vacunados: Ante los primeros síntomas típicos (como fiebre alta, tos o dolor de garganta), la recomendación es realizar una consulta médica precoz de manera obligatoria.
- Grupos de riesgo que SÍ están vacunados: Deben encender las alarmas y consultar al médico si el cuadro se complica con síntomas como falta de aire, obnubilación o confusión, vómitos persistentes o fiebre muy alta que no cede.
- Población general (sin factores de riesgo): Si presentan los síntomas típicos (fiebre, dolores musculares, tos), lo indicado es el aislamiento en el hogar y reposo. La fiebre alta por sí sola no es motivo de internación ni debe causar alarma.
- Población general con complicaciones: Deben acudir a una guardia únicamente si aparecen signos de alerta que escapan al cuadro común de gripe, tales como falta de aire, confusión o una fiebre persistente que se prolongue durante muchos días.
Recuperar la "cultura preventiva": del lavado de manos al té de la abuela
El control de la temporada de alta demanda no depende exclusivamente de las vacunas o de la infraestructura médica; la conducta comunitaria juega un rol central.
Chumpitaz lamentó que, con el paso del tiempo, se vaya perdiendo la "cultura preventiva" que la sociedad incorporó a la fuerza en crisis sanitarias anteriores.
"En el 2009, con la pandemia de gripe A H1N1, aprendimos que los niños nos enseñaran a lavarnos las manos cantando las canciones del payaso Plin Plin. El lavado de manos ha salvado vidas a lo largo de la historia de la salud pública; sigue siendo una de las medidas más eficaces y eficientes", recordó.
A esto sumó la importancia de la ventilación cruzada de los ambientes (la gran lección del SARS-CoV-2) y el aislamiento social solidario. "Si tengo una gripe leve y no me guardo, puedo contagiar a una persona que sea grupo de riesgo y terminar provocándole un cuadro grave".
Por último, el uso del barbijo vuelve a ponerse sobre la mesa como una herramienta de cuidado colectivo: debe ser utilizado por toda persona que experimente síntomas respiratorios y se vea obligada a movilizarse, ya sea para asistir a una guardia médica o para realizar compras esenciales si vive sola.
"Parecen tonterías que nos fuimos olvidando. Las abuelas nos enseñaban esto: ventilar los espacios, lavarnos las manos, tomar el tecito con vitamina C, naranja o limón. Todas esas cosas ayudan, sirven y hoy cobran más valor que nunca", concluyó.








