Días grises en Santa Fe: una psicóloga explicó cómo puede afectar al ánimo y al sueño

Después de varios días nublados y con lluvias intermitentes, crece la sensación de cansancio, irritabilidad y falta de energía. La psicóloga María Laura Giol, de Prevención Salud, explicó qué ocurre en el organismo cuando disminuye la exposición a la luz natural y por qué no todas las personas reaccionan de la misma manera.

La psicóloga María Laura Giol explicó que la falta de luz natural puede influir en procesos biológicos vinculados con el sueño, la energía y el estado de ánimo.

La psicóloga María Laura Giol explicó que la falta de luz natural puede influir en procesos biológicos vinculados con el sueño, la energía y el estado de ánimo.

Después de varios días con poca presencia de sol, es habitual que algunas personas sientan más cansancio, irritabilidad, tristeza, nostalgia o incluso menos ganas de realizar determinadas actividades. Sin embargo, la psicóloga María Laura Giol aclaró que no existe una relación automática entre un día gris y sentirse mal.

En diálogo con AIRE y como parte del espacio mensual de bienestar y prevención de salud de Prevención Salud, la prepaga de Sancor Seguros, la profesional explicó que existe una relación entre la exposición a la luz natural y distintos procesos del organismo, aunque también tiene un papel importante la manera en que cada persona interpreta y atraviesa las condiciones climáticas. “No es solamente la situación del clima o del día nublado o de la lluvia, sino también cómo pienso, cómo interpreto y cómo percibo ese clima”, explicó Giol.

Según la especialista, no es lo mismo para alguien que disfruta de los días nublados y los vive como una oportunidad para quedarse en casa, leer o realizar actividades tranquilas, que para otra persona que los interpreta como algo negativo y siente que pierde energía o motivación. Por eso, la profesional remarcó la importancia de observar la relación entre pensamientos, emociones y conductas.

Cuando llueve o está nublado durante varios días, algunas personas pueden salir menos, reducir la actividad física, suspender encuentros sociales o modificar actividades que tenían planificadas. Esos cambios también pueden repercutir sobre el estado de ánimo.

Qué pasa con el sueño cuando hay poca luz solar

Uno de los aspectos que puede verse influido por la exposición a la luz natural es el ciclo de sueño y vigilia. Giol explicó que esto está relacionado con los llamados ritmos circadianos, una especie de relojes biológicos internos que funcionan aproximadamente en ciclos de 24 horas.

Estos ritmos participan en diferentes procesos del organismo, entre ellos la regulación del sueño y la vigilia, la temperatura corporal, la liberación de hormonas, el nivel de activación y energía y el apetito.

La psicóloga María Laura Giol explicó cómo los días nublados pueden influir en el estado de ánimo, el sueño y las rutinas cotidianas.

La psicóloga María Laura Giol explicó cómo los días nublados pueden influir en el estado de ánimo, el sueño y las rutinas cotidianas.

La luz solar funciona como uno de los principales estímulos externos que ayudan a regular estos ritmos. Por eso, atravesar varios días con poca luz natural puede generar ciertas modificaciones en el ciclo de sueño y vigilia. Sin embargo, la psicóloga aclaró que la falta de sol no es el único factor que interviene.

Los hábitos cotidianos también tienen un papel importante. Mantener horarios relativamente estables para acostarse y levantarse, sostener las rutinas y realizar actividades durante el día puede ayudar al organismo a conservar cierta regularidad incluso durante períodos de varios días nublados. Además, Giol destacó que el cuerpo y el cerebro tienen capacidad de adaptación y pueden acomodarse a los cambios en el entorno.

No todo malestar durante un día gris significa un problema de salud mental

La especialista también hizo hincapié en un punto importante: sentirse ocasionalmente más cansado, con menos ganas de salir o con deseos de quedarse en casa no significa necesariamente que exista un problema de salud mental.

En ese sentido, recomendó no patologizar respuestas que pueden ser normales ante determinadas circunstancias. La clave está en observar el contexto general de cada persona y no reducir la explicación a una fórmula como “no hay sol, entonces me siento mal”.

Ante la falta de luz natural, mantener horarios y actividades habituales puede ayudar a cuidar el bienestar y sostener el equilibrio emocional.

Ante la falta de luz natural, mantener horarios y actividades habituales puede ayudar a cuidar el bienestar y sostener el equilibrio emocional.

Frente a varios días de lluvia o cielo cubierto, mantener las rutinas puede ser una herramienta sencilla para preservar el bienestar. También pueden ayudar las actividades recreativas, el ejercicio, la lectura, los encuentros con otras personas y aquellas propuestas que generen disfrute.

Giol remarcó además la importancia de sostener los vínculos y el contacto social, incluso cuando las condiciones climáticas llevan a pasar más tiempo puertas adentro. “Conectarnos con situaciones o actividades que nos hacen bien” también forma parte del bienestar y el autocuidado, señaló la profesional.

Así, mientras Santa Fe atraviesa otra seguidilla de jornadas grises, la recomendación es mirar más allá del cielo nublado: reconocer cómo impacta el clima en cada uno, pero también sostener los hábitos, los vínculos y las actividades que ayudan a sentirse bien.

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