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Día Mundial del ACV: cada año, el Cullen atiende a 300 personas por esta patología evitable

Cada 29 de octubre se celebra el "Día Mundial de la Lucha contra el ACV", una jornada destinada a informar a la comunidad de qué se trata esta patología y cuáles son los síntomas más frecuentes, con el objetivo de hacerla fácilmente detectable. Las claves para reducir al mínimo la posibilidad de sufrir esta enfermedad.

A nivel mundial, cada año 15.000.000 de personas sufren un accidente cerebrovascular (ACV). De esa cifra, el 30% de las personas afectadas muere, y otro 30% padece una discapacidad severa a causa de esta patología. En Argentina, ocurre un ACV cada nueve minutos. Y en la ciudad de Santa Fe, el hospital J.M. Cullen atiende por año entre 250 y 300 personas (solo del centro y norte de la provincia) por esta enfermedad.

Es por esto que desde el año 2008, cada 29 de octubre se celebra el "Día Mundial de la Lucha contra el ACV", una jornada destinada a informar a la comunidad de qué se trata esta patología y cuáles son los síntomas más frecuentes, con el objetivo de hacerla fácilmente detectable por el común de la gente. Quien puede identificar rápidamente un episodio así, tiene altas posibilidades de contrarrestar un daño neurológico irreversible.

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La forma más común de ACV se denomina

La forma más común de ACV se denomina "isquémico" y constituye el 85% de los casos registrados. El otro 15% está conformado por la forma hemorrágica, conocida comúnmente como "derrame cerebral".

La enfermedad se desata cuando una parte del cerebro no recibe sangre, produciéndose así la "muerte neuronal". Hay dos posibilidades para que esto ocurra: o porque se obstruye una arteria con un coágulo (lo que se denomina como "ACV isquémico" y constituye el 85% de los casos), o bien porque una arteria se rompe y se forma un hematoma de tejido cerebral, lo que se conoce como "derrame cerebral" (ACV hemorrágico).

En diálogo con Aire de Santa Fe, el jefe del Servicio de Neurología del hospital Cullen, Carlos Martínez, explicó que la importancia de la fecha radica en que se trata de una enfermedad "evitable" si la persona sabe reconocer los síntomas a tiempo. Síntomas como la pérdida de fuerza de un brazo y una pierna, la pérdida de la sensibilidad, la dificultad para hablar o comprender, la pérdida de la visión en un ojo o la disminución del equilibrio conforman señales de alerta a las que la gente debe prestar especial atención.

"Cuando esto ocurre abruptamente, es importante reconocer que podría tratarse de un ACV y tomar medidas urgentes. Un paciente capaz de identificar los síntomas y llamar al 107, puede evitar la progresión y una discapacidad posterior", señaló Martínez en una charla con el programa "Pasan Cosas", conducido por Adriel Driussi. El rápido traslado de la persona a un centro asistencial puede hacer una gran diferencia respecto a los efectos de la patología.

Prevención

En el mundo, el ACV representa la tercera causa de muerte y la primera de discapacidad. Se trata de una patología muy frecuente hoy en día, por lo que el médico destacó que llevar una vida saludable es extremadamente importante para prevenirla.

Por esto, es necesario actuar sobre los factores de riesgo, con una dieta equilibrada, actividad física regular y disminuyendo el consumo de tabaco y alcohol. Además, es fundamental el control de la presión arterial, así como del azúcar y lípidos en sangre.

Entre los factores de riesgo asociados al accidente cerebrovascular se encuentran la hipertensión arterial, el sedentarismo, el aumento de colesterol y lípidos en la sangre. Además, existen factores asociados como el incremento de la proporción cintura-cadera, el tabaquismo, una alta ingesta de alcohol, enfermedad cardíaca, diabetes y el síndrome de apnea hipopnea obstructiva del sueño.

Uno de los principales factores de riesgo no modificables es la edad, ya que si bien el ACV puede ocurrir en cualquier momento de la vida, luego de los 55 años el riesgo se duplica por cada década vivida.

Por último, Martínez remarcó que, prestando atención a los signos y síntomas, y llevando una vida más saludable, "la posibilidad de que uno sufra un ACV es mínima".