Cada 29 de septiembre, en todo el mundo se conmemora el Día Mundial del Corazón, una jornada dedicada a concienciar sobre la importancia de la salud cardiovascular y las medidas necesarias para prevenir enfermedades que afectan a este órgano vital.
Según un informe realizado por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardiovasculares, que engloba trastornos que afectan al corazón y los vasos sanguíneos, son la principal causa de muerte en el mundo, en donde son responsables 9,4 millones de fallecimientos al año. En el continente americano causan alrededor de 1,9 millones de muertes anualmente.
Los síntomas a los que hay que estar atentos
Los síntomas de las enfermedades cardiovasculares pueden no presentarse hasta que se da directamente un infarto o un accidente cerebrovascular. No obstante, el dolor en el pecho, que puede alcanzar ambos brazos, la espalda y el cuello; sensibilidad en alguna parte del cuerpo, falta de aire y dificultad para hablar o entender lo que otros están diciendo, son algunos síntomas de alerta.
Ante la presencia de cualquiera de estos signos, es crucial buscar atención médica de manera inmediata. La detección temprana y el tratamiento adecuado pueden marcar la diferencia entre una vida saludable y complicaciones graves.
Además, los especialistas aseguran que las enfermedades cardiovasculares pueden afectar a personas de todas las edades, pero existen grupos más vulnerables, como aquellos con antecedentes familiares de enfermedades cardíacas, personas con diabetes o sobrepeso y quienes llevan un estilo de vida sedentario.
En este sentido, existen cinco claves para fomentar la prevención y promover la salud cardiovascular:
- Adoptar una dieta equilibrada: priorizar alimentos ricos en nutrientes como frutas, verduras, granos enteros, proteínas, evitando el consumo de grasas saturadas y aumentando la ingesta de omega 3 y pescado.
- Realizar actividad física regularmente: comprometerse con una rutina de ejercicio moderado, mínimo media hora al día, como caminar, nadar o practicar yoga, fortalece el corazón y mejora la circulación sanguínea.
- Limitar el consumo de sustancias perjudiciales: la sal, el alcohol y el tabaco son unos de los mayores enemigos del corazón. Abandonar estos hábitos reduce significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
- Monitorear la presión arterial y el colesterol: mantener niveles adecuados de presión arterial y colesterol es esencial. Consultar al médico regularmente y seguir sus indicaciones es fundamental.
- Controlar el peso: el sobrepeso y la obesidad son un riesgo cardiovascular importante.
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