Profesionales de los hospitales José María Cullen, Iturraspe y de Niños Dr. Orlando Alassia elaboraron un informe que se denominó "Drogas ilícitas y embarazo". Un problema que implica graves secuelas para los recién nacidos expuestos no solo por la aparición de los signos de abstinencia que se registran al poco tiempo de nacido, sino también por las consecuencias que esto genera a largo plazo.
El informe se realizó en 2017, pero la problemática no pierde vigencia y hoy los médicos que trabajaron en ese estudio se organizaron para actualizar la información.
Cecilia Criscione integrante de la Sociedad Argentina de Pediatría y pediatra neonatóloga del hospital Iturraspe indicó: "Cuando decidimos recabar datos y empezar el trabajo (que hoy está desactualizado, ya que tiene seis años), lo que nos llamó la atención fue la poca recopilación de datos porque la impresión que nos daba era que teníamos muchos más hijos de mamás con consumos problemáticos de sustancias. Cuando hicimos el trabajo nos encontramos con que los números no eran significativos", explicó.
Consumo de drogas durante el embarazo: los principales datos que arrojó el estudio
Uno de los aspectos centrales que dejó el trabajo consiste en encontrar una metodología que colabore a aumentar el diagnóstico de los bebés que son expuestos intraútero al consumo de drogas ilícitas.
“Eso fue el disparador y la consecuencia de lo que vimos en el trabajo”, recalca la integrante de la SAP. Hoy los equipos comienzan a armarse para actualizar los números, ya que no cuentan con cifras exactas de la situación.
En el estudio que abarcó a 34 binomios madre-hijo, se detectaron diez madres positivas (29,4%) y tres recién nacidos positivos al consumo (8,8%). La cocaína fue la droga más común, frecuentemente asociada con marihuana. En ocho de los 10 casos de madres positivas, se interrumpió la lactancia.
Los recién nacidos tuvieron una media de edad gestacional de 37 semanas, y 11 de ellos nacieron prematuros. El peso promedio al nacer fue de 2,790 kilos. Solo uno de los tres recién nacidos positivos requirió tratamiento por síndrome de abstinencia.
"Aunque no se registraron patologías fetales vinculadas al consumo materno, se observó una asociación con bajo peso al nacer y un deficiente control del embarazo", señala el informe.
"Es muy difícil hacer el diagnóstico de cuál es la mamá que consume o que ha consumido y tiene esta problemática, porque no es algo que se cuente. Esto se tiene que buscar", advirtió Criscione.
Cómo se detectan los casos de consumo de drogas
En la mayoría de los casos, los especialistas detectan el consumo problemático de las madres por dos motivos: porque estas no tuvieron controles a lo largo del embarazo o por las conductas que tienen al momento del parto, esto es un disparador que lleva a sospechar que se trata de una persona con problemas de adicción. "Es ahí cuando se piden los análisis de orina buscando tóxicos", aclaró la profesional.
A nivel del embarazo, los efectos de las drogas son "terribles". Se trata de efectos teratogénicos, que son las malformaciones intestinales, renales, del corazón, y a nivel del sistema nervioso central.
Un bebé expuesto al consumo de drogas intraútero por medio del consumo materno, tiene más posibilidades de tener hemorragias a nivel del sistema nervioso central.
Las sustancias pasan a la leche humana por lo que por la lactancia también se expone a los recién nacidos si no se conoce el diagnóstico. "Los efectos teratogénicos son importantes, a través del estudio vimos que a diferencia de lo que marca la bibliografía no se detectaron registros de las malformaciones que son frecuentes", sostuvo Criscione.
Consumo de drogas durante el embarazo: cuáles son las consecuencias en los recién nacidos
El consumo de drogas durante un embarazo predispone a la prematurez y al retraso del crecimiento intrauterino, habitualmente son bebés que dentro de la panza de la madre no alcanzan los estándares del crecimiento. Tienen baja talla, poco peso y un perímetro encefálico por debajo de los valores normales.
En estos casos, aumenta el riesgo de hemorragia materna y el desprendimiento de placenta, lo que lleva a una prematurez del niño.
"Estas cuestiones son sumamente complicadas y riesgosas tanto para la madre como para el recién nacido", recalcó la médica. Cuando el bebé que nace fue expuesto al consumo de sustancias, los médicos se encuentran ante un neonato con posible síndrome de abstinencia.
Dentro de la primera semana de vida aparecen síntomas que llevan a sospechar que ese bebé estuvo expuesto a esa problemática. En este paciente pueden aparecer apneas que es la falta de respiración, tienen dificultad para adaptarse a la vida extrauterina. Padecen irritabilidad, trastornos en el sueño, rechazo a la alimentación e incluso pueden sufrir convulsiones.
"En el periodo neonatal inmediato tenemos todas estas complicaciones que lo vemos en la sala de neonatología", sostuvo la especialista.
A largo plazo aparecen muchas complicaciones, sobre todo a nivel cognitivo, cuando el niño se escolariza puede tener alteraciones y presentar dificultades en la adquisición del lenguaje, en la escritura, en la lectoescritura y en la comprensión.
“Hay un abanico de situaciones que vamos a tener a consecuencia del consumo de sustancias ilícitas dentro del embarazo”, advirtió, al tiempo que reiteró que estos chicos a nivel escolar tendrán un bajo rendimiento.
Consumo de drogas durante el embarazo: las conclusiones
El informe llega a la conclusión de que la falta de reportes en torno al consumo de drogas ilícitas durante el embarazo sigue siendo un dilema para la salud pública y la sociedad. “Es necesario y urgente implementar estrategias para detectar efectivamente a las madres y los recién nacidos expuestos a sustancias tóxicas”.
A pesar de que el número de casos que dejó el informe no fue significativo, Criscione apuntó a implementar como estrategia un tamizaje de tóxicos en orina. Esto colaboraría para ampliar el número de casos de diagnóstico y llegar más temprano al tratamiento y la prevención.
“Los efectos del consumo de sustancias se ven a largo plazo. Es necesario seguir educando y hacer docencia para sumar”, recalcó la médica que además destacó el trabajo que se realiza en los consultorios del Iturraspe para colaborar con las madres que sufren de adicciones.
“Tenemos consultorio de seguimiento, un equipo de salud mental que ayuda a las madres. Hay cosas que se pueden hacer y faltan más, pero hay que seguir concentrándose”, explicó en relación a la atención que se presta en el efector ubicado en el norte de la ciudad de Santa Fe.






