Llevar una buena alimentación es una de las medidas más recomendadas para prevenir la enfermedad cardiovascular y también como parte del tratamiento en personas que ya tienen diagnóstico. Se suele recomendar una dieta rica en frutas y verduras, carnes magras, grasas baja en sal y pobre en productos ultraprocesados. Para dar mayores precisiones que permitan orientar el día a día, especialistas elaboraron una guía con ocho claves que incluyen precisiones de qué alimentos privilegiar y cuáles evitar, entre otras pautas.
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"Aunque seguramente sabés que comer determinados alimentos puede aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca, muchas veces es difícil cambiar los hábitos de alimentación", sostienen. Y añaden que "una vez que sepas qué alimentos podés comer en mayor cantidad y cuáles deberías limitar, estarás en camino hacia una dieta saludable para el corazón".
Controlá el tamaño de las porciones
"Cuánto comés es tan importante como lo que comés. Si sobrecargás el plato, comes muy rápidamente y no parás hasta sentirte repleto, probablemente consumas más calorías de las que deberías. A menudo, las porciones que se sirven en los restaurantes son más de lo que necesita cualquier persona", explican los autores de la guía.
Usar un plato o tazón pequeño como ayuda para controlar las porciones. Y comer porciones más grandes de alimentos bajos en calorías y ricos en nutrientes, como las frutas y los vegetales, y porciones más pequeñas de alimentos con alto contenido de calorías y de sodio, como las comidas rápidas, refinadas o procesadas. Con esta estrategia podrás poner en forma la dieta, el corazón y la cintura.
Llevar un registro de la cantidad de porciones que comés. La cantidad recomendada de porciones por grupo de alimentos puede variar en función de la dieta específica o las pautas que estés siguiendo.
El tamaño de una porción es una determinada cantidad de alimento, definida por medidas comunes, como tazas, gramos o trozos. Por ejemplo, una porción de pasta equivale aproximadamente a 1/3 a 1/2 taza. Una porción de carne, pescado o pollo es de 55 a 85 g, o aproximadamente el tamaño y grosor de un mazo de cartas. Saber determinar el tamaño de las porciones es una habilidad que se aprende. Tal vez necesites usar tazas y cucharas medidoras o una balanza hasta que consideres que puedes determinar el tamaño de las porciones sin ayuda.
Comé más vegetales y frutas
Las verduras y frutas son buenas fuentes de vitaminas y minerales. Las verduras y frutas también tienen pocas calorías y son ricas en fibra dietética. Los vegetales y frutas, como otras plantas y alimentos vegetales, contienen sustancias que pueden ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares. Comer más frutas y verduras puede ayudarte a reducir la ingesta de alimentos calóricos, como carnes, queso y colaciones.
Para facilitar la inclusión de frutas y vegetales en la rutina alimentaria, los especialistas aconsejan conservar porciones lavadas y cortadas que puedan consumirse como colaciones rápidas.
Además, mantener frutas a la vista en la cocina para acordarte de comerlas. Y elegir recetas que tengan verduras o frutas como ingredientes principales, como verduras salteadas o frutas frescas mezcladas en ensaladas.
Frutas y vegetales para elegir
- Frutas y verduras frescas o congeladas
- Vegetales enlatados bajos en sodio
- Frutas enlatadas envasadas con jugo o agua
Frutas y vegetales para limitar
- Coco
- Vegetales con salsas cremosas
- Vegetales fritos o empanados
- Frutas enlatadas envasadas con almíbar espeso
- Frutas congeladas con azúcar agregado
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