Romina Uhrig se perdió la final de Gran Hermano luego de que los televidentes se indignaran por sus comentarios fuera de lugar. Después de su gira por diferentes programas de TV -menos LAM, donde plantó a Ángel De Brito-, retomó su vida normal y volvió a su hogar, donde pudo dormir con sus tres nenas.
Tras la consagración de Marcos Ginocchio, la exdiputada habló con la revista Caras y dio algunos detalles de los proyectos que tiene en mente, aunque descartó volver al Congreso. Dijo que está interesada en el mundo del panelismo y que ya le llegaron algunas ofertas que aún está analizando, pero que también le gustaría ser actriz.
Romina, además, indicó que retomará el trabajo social yendo a comedores y merenderos, esta vez acompañada de sus amigas del reality. “Lo haré junto a Julieta Poggio y Daniela Celis, ya lo hablamos. Me llevo dos amigas increíbles. Ellas y Caramelo son de lo más lindo que viví”, comentó.
Uhrig aprovechó el espacio de Caras para referirse al infierno que vivió por todo lo que se habló de ella y su exmarido: “Se dijeron muchas cosas que no son ciertas: que maltrataba en el juego, que me metía con los cuerpos, que restringía la comida por estrategia o que hablaba mal de mis compañeros. También mezclaron la política y hablaron erróneamente sobre lo que tenía o no tenía, creo que eso influyó mucho en la decisión de la gente para que me vaya con el 57,69% de los votos”.
Por el momento, la exparticipante continúa disfrutando de sus minutos de fama en diferentes ciclos de TV y radio. En uno de ellos remarcó que continúa enamorada de Walter Festa, aunque para volver con él primero hay que limar algunas asperezas. "Es el amor de mi vida, el hombre de mi vida. El otro día se lo dije", pronunció.
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