La lealtad del pequeño can, de siete años, se ganó los corazones de los trabajadores del centro médico. Wu Cuifen, una mujer encargada de un supermercado en el edificio, dijo a los periodistas que cuando se enteró de que el dueño del perro había muerto, trató de llevar al animal lejos del hospital, pero fue en vano. Ella se encargó de cuidarlo de forma temporal y lo llamó Xiaobao, o 'pequeño tesoro'.
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