La tarta de Osvaldo Gross destaca por una masa integral actualizada que utiliza manteca clarificada o aceite de coco, logrando una textura quebradiza y saludable. El secreto del relleno reside en el tratamiento de las cebollas: deben rehogarse con manteca y azúcar orgánico hasta que pierdan todo el líquido, transformándose en una base dulce que contrasta con la intensidad de los lácteos.
Paso a paso para una tarta de 4 quesos inolvidable
Para obtener 8 porciones de esta delicia, el maestro pastelero recomienda seguir este orden técnico:
Masa de autor: mezclá 200 g de harina integral con 50 g de almidón de maíz. Incorporá 2 yemas, la materia grasa y agua de a poco (la harina integral absorbe mucha humedad). Dejá descansar una hora.
El cuarteto de quesos: la mezcla combina 100 g de cada uno: queso crema, port salut, gruyere y queso de rallar. Esta combinación aporta cremosidad, elasticidad y un sabor profundo.
El ligue: uní los quesos con 3 huevos, una cucharada de almidón de maíz para dar estructura y hierbas frescas como tomillo o perejil.
Armado estratégico: forrá un molde de 24 cm, espolvoreá pan rallado en la base (para que no se humedezca la masa) y volcá el relleno.
Acabado agridulce: podés cubrirla con un enrejado o tapa completa, pincelá con huevo y espolvoreá con azúcar orgánico antes de ir al horno a 180°C por 50 minutos.
Gross insiste en que las cebollas deben estar bien secas antes de integrarlas al ligue, evitando que el exceso de agua arruine la base. Esta tarta, que forma parte de su nueva etapa "Basta de Dulce", es perfecta tanto para una cena especial como para una vianda nutritiva.