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Reforma en la Side: el Gobierno nacional defendió los cambios y dijo que "responden a los más altos estándares democráticos"

La Secretaría de Inteligencia difundió un comunicado en el que afirmó que la reestructuración apunta a ganar eficiencia y transparencia, con nuevas atribuciones, menos superposiciones y mayor control institucional.

El Gobierno nacional salió a respaldar públicamente la reestructuración de la Secretaría de Inteligencia del Estado (Side), implementada mediante el DNU 941/25, y aseguró que los cambios se ajustan a estándares democráticos y republicanos. Según el comunicado difundido este viernes, la medida busca modernizar el sistema de inteligencia y fortalecer los mecanismos de control del Estado.

Desde el Ejecutivo señalaron que la reforma apunta a redefinir atribuciones, achicar la estructura del organismo y ordenar competencias para enfrentar los desafíos actuales en materia de seguridad e inteligencia.

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Reordenamiento de funciones y eliminación de superposiciones

De acuerdo a lo informado, el decreto delimita con mayor precisión las responsabilidades dentro del Sistema de Inteligencia Nacional. En ese marco, la Agencia de Seguridad Nacional quedará limitada exclusivamente a tareas de contrainteligencia, mientras que se eliminan áreas consideradas redundantes, como la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar.

Además, se estableció que la seguridad interior será competencia del Ministerio de Seguridad Nacional, la inteligencia militar del Estado Mayor Conjunto y la protección de la infraestructura crítica y de los sistemas informáticos del Estado quedará bajo la órbita de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología.

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La decisión de Javier Milei de avanzar por decreto generó críticas desde sectores de la oposición.

La decisión de Javier Milei de avanzar por decreto generó críticas desde sectores de la oposición.

Continuidad en la conducción de la Side

Fuentes oficiales aclararon que la reestructuración no implica cambios en la cúpula del organismo. La Side continuará bajo la conducción de Cristian Auguadra, con Diego Kravetz como segundo. Auguadra cuenta con trayectoria dentro del sistema de inteligencia y asumió tras su paso por el área de Asuntos Internos.

Desde el Gobierno remarcaron que el decreto no modifica la conducción actual ni altera el esquema jerárquico vigente.

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Cuestionamientos políticos y debate parlamentario

La decisión de avanzar por decreto generó críticas desde sectores de la oposición, que anticiparon pedidos de informes y cuestionaron la falta de debate legislativo. Legisladores señalaron que la Comisión Bicameral de Inteligencia analizará el alcance de la reforma.

“Sin control del Congreso no hay democracia plena”, sostuvo Gisela Scaglia, presidenta del bloque Provincias Unidas, quien reclamó que los cambios en inteligencia se discutan en el Parlamento. En la misma línea, Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, advirtió sobre la gravedad institucional de modificar la Ley de Inteligencia Nacional mediante un DNU.

Pese a las críticas, el oficialismo confía en sostener la vigencia del decreto al contar con los votos necesarios en el Congreso.

Gisela Scaglia jura diputada
Gisela Scaglia, presidenta del bloque Provincias Unidas, reclamó que los cambios en inteligencia se discutan en el Parlamento.

Gisela Scaglia, presidenta del bloque Provincias Unidas, reclamó que los cambios en inteligencia se discutan en el Parlamento.

Un sistema de inteligencia “moderno y profesional”

Desde la Secretaría de Inteligencia afirmaron que el nuevo contexto internacional y el rol que busca asumir la Argentina bajo la presidencia de Javier Milei requieren un sistema de inteligencia más eficiente, profesional y controlado.

En ese sentido, se destacó que la reforma apunta a evitar prácticas del pasado vinculadas al espionaje interno y la persecución política, y a garantizar que la contrainteligencia se limite a la protección del Estado frente a amenazas externas.

Finalmente, el nuevo esquema incorpora un sistema obligatorio de registro y trazabilidad para el intercambio de información entre organismos, con el objetivo de reducir la discrecionalidad, aumentar la transparencia y fortalecer los controles legales, técnicos y presupuestarios sobre el funcionamiento del sistema de inteligencia.