A través del móvil de AIRE, el jefe municipal aseguró que la intervención del mandatario provincial fue determinante para normalizar el servicio de la Policía en la Unidad Regional II.
“En el peor momento del conflicto había más de 90 patrulleros, con una baja de la operatividad. El gobernador llevó muy bien el conflicto, su intervención es la que llevó a normalizar la situación”, sostuvo Javkin. Según explicó, hacia las 21 ya se había restituido plenamente el despliegue policial en las calles. “A las 9 de la noche teníamos 250 móviles en calle”, afirmó.
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Operatividad y reclamos salariales
El intendente reconoció que el trasfondo del conflicto estuvo vinculado a reclamos salariales y a situaciones personales de muchos efectivos, en especial de los más jóvenes. “Había una situación vinculada a la cuestión salarial, a mucha gente muy joven que, viniendo de lugares más alejados de la provincia, desarrolla sus tareas en Rosario”, señaló.
En ese sentido, describió las dificultades que atraviesan algunos agentes que deben viajar largas distancias para regresar a sus hogares. “Muchas veces les afectaba su situación personal, con condiciones que en muchos casos, sobre todo a esa camada, los impactaba por tener que viajar a veces ocho o nueve horas en colectivo para volver a sus casas. Fue un reclamo que requería atención”, remarcó.
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No obstante, Javkin también apuntó a un “problema de interlocución” en el desarrollo del conflicto. “Si ustedes ven, lo que anunció el gobernador es lo que había anunciado el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, a la mañana”, indicó, en referencia a la propuesta oficial que finalmente permitió desactivar la protesta.
De este modo, el intendente atribuyó la resolución del conflicto a la intervención directa de Pullaro y destacó que, pese al momento crítico, Rosario logró recuperar rápidamente la presencia policial en las calles.