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Política Elecciones | pandemia | Casa Rosada

Las protestas sociales, la nueva preocupación del gobierno

Qué hará la Casa Rosada para evitar desbordes sociales en un año marcado por la pandemia, la economía y las elecciones.

Pese a las marchas y contramarchas en el plan de vacunación, en la Casa Rosada se muestran confiados: según las encuestas que circulan en los despachos más encumbrados, tres de cada cuatro encuestados valoran la campaña de inoculación que despliega el Gobierno contra el covid-19. Se trata de dato clave para el oficialismo de cara a las próximas elecciones legislativas. Según el monitor global de vacunación, sobre casi 200 países la Argentina se ubica en el puesto 47, con el 42% de su población vacunada al menos con una dosis.

Aunque el Gobierno se vanaglorie de estos avances en materia de vacunación -el jefe de Gabinete Santiago Cafiero exageró ante los legisladores al afirmar que en nuestro país se vacuna a un ritmo similar al de los países europeos-, lo cierto es que todavía son insuficientes para enfrentar una tercera ola de la pandemia con la variante Delta. El Gobierno lo sabe: por eso se vio obligado a modificar el marco legal por decreto para comprar dosis de laboratorios norteamericanos, lo que le valió un sutil pero expreso reproche de Máximo Kirchner.

“Yo no quiero un país que sea juguete de las circunstancias o que tenga que ceder a los caprichos de laboratorios extranjeros que, con más y con muchísima mezquindad, buscan siempre doblarle el brazo al Gobierno”, lanzó Máximo Kirchner frente al jefe de Gabinete en la sesión del jueves pasado.

Alberto Fernández tomó el guante y, en el acto en Tucumán por el nuevo aniversario de la Declaración de la Independencia aseveró: “Si alguien espera que yo claudique ante los acreedores o ante un laboratorio, se equivoca, no lo voy a hacer, antes me voy a mi casa.”

Más allá de estos chisporroteos, el oficialismo cierra filas para enfrentar su mayor desafío del año que no es, precisamente, la pandemia. Es la economía. Todos los sondeos de opinión que llegan a la Casa Rosada revelan que la situación económica actual –y, con ella, la inflación y el empleo- está al tope de las preocupaciones ciudadanas.

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Los piquetes y protestas tienen como principal escenario la Capital Federal

Los piquetes y protestas tienen como principal escenario la Capital Federal

"A Alberto lo complica la economía: está muy bien visto el plan de vacunación, pero el número se invierte cuando se habla de la situación económica", explica una de las consultoras a Aire de Santa Fe.

El malestar se traslada a las calles y a las rutas. Ayer, en San Nicolás, productores y dirigentes agropecuarios se concentraron en una nutrida manifestación con duras consignas contra el Gobierno. Lejos de aquellas masivas movilizaciones de 2009 –durante la crisis del campo-, la Mesa de Enlace logró, no obstante, hacer visible con alrededor de 60.000 manifestantes su reclamo contra el cepo a las exportaciones de carne, la nueva ley de biocombustibles y la creciente intervención del Estado en la actividad económica.

Pero lo más sugestivo ocurrió en Tucumán, donde otra manifestación obligó al presidente Fernández a volver antes de lo previsto a la Capital tras el acto por el Día de la Independencia. Minutos antes del arribo del presidente a la provincia de su amigo y aliado, Juan Manzur, se registraron violentos incidentes entre la Policía y un grupo de manifestantes que intentaba llegar a la plaza Independencia. Eran referentes de entidades rurales, comerciantes y ciudadanos autoconvocados que procuraban ingresar en la Casa de Tucumán, donde Fernández iba a celebrar el acto. Hubo intercambios de golpes de puño y patadas, y la policía realizó disparos con balas de goma para tratar de dispersar a los manifestantes, que respondieron arrojando piedras contra los policías. Todo esto en una provincia donde el peronismo suele arrasar en las elecciones.

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Alberto Fernández fue recibido en medio de fuertes protestas sociales en Tucumán.

Alberto Fernández fue recibido en medio de fuertes protestas sociales en Tucumán.

El clima no es mejor en la Capital. La semana pasada se vivió un verdadero caos en las calles del microcentro porteño por las movilizaciones de distintas agrupaciones sociales: piqueteros coparon la avenida 9 de Julio para reclamar por más planes sociales, mientras que agrupaciones kirchneristas se manifestaron por la libertad de la dirigente jujeña Milagro Sala, detenida por diversas causas de corrupción en la provincia norteña.

Para el peronismo, controlar la calle es fundamental para evitar un desborde social. Es por ello que, en los meses que restan para las elecciones, el Gobierno volcará millones de pesos en subsidios, planes y programas de asistencia para engrosar los bolsillos de su electorado más fiel. Aún así, las encuestas no lucen lo optimistas que imaginaban y, si bien la mayoría de ellas ubica al oficialismo al tope de las preferencias, la brecha con la oposición se acorta.

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