Las claves del fallo de la Corte que respaldó a las universidades: "Valió la pena pelear por esta causa"
La Corte Suprema ratificó la medida cautelar que obliga al Poder Ejecutivo a actualizar salarios docentes, no docentes y becas estudiantiles según la inflación.
El presidente del CIN destacó especialmente el acompañamiento que recibieron las universidades durante todo el conflicto presupuestario.
La disputa entre el Gobierno nacional y las universidades públicas sumó un capítulo clave. La Corte Suprema de Justicia dejó firme la medida cautelar que obliga al Poder Ejecutivo a cumplir los artículos 5 y 6 de la Ley de Financiamiento Universitario, que establecen la actualización de los salarios docentes y no docentes según la inflación y el incremento automático de las becas estudiantiles.
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En diálogo con AIRE, el rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Franco Bartolacci, aseguró que el fallo constituye "una respuesta estructural" a uno de los principales problemas que atraviesa el sistema universitario y destacó que también representa un mensaje institucional.
Un fallo que reconoce el reclamo universitario
La Corte Suprema confirmó la cautelar dictada por el juez federal Martín Cormick y rechazó el recurso extraordinario presentado por el Gobierno nacional. De esa manera, dejó firme la obligación de cumplir el artículo 5, que dispone la actualización de los salarios docentes y no docentes desde diciembre de 2023 en un porcentaje no inferior al Índice de Precios al Consumidor (IPC), además de convocar a negociaciones paritarias cada tres meses.
También ratificó la aplicación del artículo 6, que establece la actualización automática de las becas estudiantiles por inflación. Para Bartolacci, la decisión judicial tiene un doble valor.
"Es muy importante en un doble sentido. En primer lugar porque confirma la legitimidad del reclamo de la comunidad universitaria, una decisión que estábamos esperando. Estábamos convencidos de que la aplicación de los artículos 5 y 6 de la Ley de Financiamiento Universitario es la respuesta estructural al problema salarial y a la actualización de becas que necesitábamos", sostuvo.
El rector agregó que también se trata de "una decisión saludable en términos institucionales", ya que implica que "una ley debatida en múltiples ocasiones y con mucha legitimidad en su aprobación empiece efectivamente a cumplirse".
Qué deberá hacer ahora el Gobierno
Con el fallo firme, el Ejecutivo deberá convocar nuevamente a paritarias y establecer el mecanismo para cumplir con las pautas previstas en la ley. Bartolacci explicó que la reciente acta paritaria firmada entre el Gobierno y los gremios universitarios no resuelve completamente el problema.
"Parte de la recomposición establecida en esa acta puede dar cuenta de aquello que está contenido en la Ley de Financiamiento Universitario, pero habrá que garantizar las otras cuestiones que establecen esos artículos y que no fueron contempladas", explicó.
En ese sentido, detalló que "en términos salariales estamos hablando de una diferencia de entre el 25 y el 30% aproximadamente", mientras que, respecto de las becas, recordó que solo fueron actualizadas las becas Manuel Belgrano.
"Las becas Progresar, que comprenden a la mayor cantidad de estudiantes del sistema universitario, no tuvieron actualización. Por lo tanto se debería avanzar en esa dirección", afirmó.
"La sociedad sostuvo a las universidades"
El presidente del CIN destacó especialmente el acompañamiento que recibieron las universidades durante todo el conflicto presupuestario. "Quiero agradecer a la comunidad universitaria de todo el país y, en particular, a la Universidad Nacional de Rosario, la Universidad Nacional del Litoral, la Universidad Nacional de Rafaela y la Universidad Tecnológica Nacional. El esfuerzo para sostener todo en condiciones tan precarias ha sido enorme", expresó.
También valoró el respaldo ciudadano durante las movilizaciones en defensa de la universidad pública. "No hubiésemos llegado hasta acá, aunque falta mucho todavía, si no fuera por ese abrazo amoroso de la sociedad en defensa de su universidad pública", aseguró.
Visiblemente conmovido al repasar el recorrido de los últimos años, Bartolacci sostuvo que el fallo también deja un mensaje que trasciende la cuestión presupuestaria. "Hay un mensaje muy potente en lo que supo construir la comunidad universitaria con el acompañamiento de la sociedad argentina. Vale la pena pelear por causas que merecen ese empeño y priorizar, aunque haga más largo el camino, los canales institucionales para encontrar respuestas", afirmó.
En esa línea, consideró que la resolución de la Corte Suprema también constituye una reivindicación del camino elegido por las universidades para sostener el reclamo. "Las instituciones de la República pueden funcionar estableciendo controles y límites para que se cumpla lo que resuelve democráticamente la representación mayoritaria", señaló.
Para el presidente del CIN, uno de los aspectos más difíciles del conflicto no fue únicamente el deterioro presupuestario, sino "la desconsideración permanente y el hostigamiento hacia la comunidad universitaria". En ese sentido, sostuvo que resulta contradictorio cuestionar a una institución que, según distintos estudios de opinión pública, conserva altos niveles de prestigio y legitimidad social.
Finalmente, reivindicó el compromiso cotidiano de docentes, investigadores, no docentes y estudiantes para sostener el funcionamiento de las universidades públicas pese a las dificultades. "La comunidad universitaria sostuvo todo este tiempo por el profundo amor que tiene por lo que hace y por una vocación extraordinaria. Lo que nos moviliza ayer, hoy y siempre es la causa de la educación, para que las próximas generaciones tengan las mismas posibilidades y los mismos derechos que tuvimos nosotros", concluyó.
Las secuelas del ajuste
Aunque consideró que el fallo representa un alivio, Bartolacci advirtió que las consecuencias del desfinanciamiento aún persisten y que muchas de ellas no podrán revertirse rápidamente. "Hemos perdido recursos humanos muy valiosos en la docencia y en el ámbito de la investigación y el desarrollo científico. Se han cortado proyectos de investigación y eso no se recupera con un acto administrativo; a veces lleva décadas volver a reconstruir ese camino", señaló.
También remarcó que la caída del poder adquisitivo obligó a muchos docentes a buscar otros empleos para complementar sus ingresos. "Cada vez con mayor énfasis muchos docentes tienen que volcarse al pluriempleo y eso afecta también la calidad de la enseñanza", afirmó.
El desafío que viene: discutir el futuro de la universidad
Más allá del conflicto presupuestario, Bartolacci sostuvo que el sistema universitario necesita abrir una discusión sobre los cambios que exige el contexto actual.
"Tengo la esperanza de que podamos dar vuelta la página. No solo para solucionar la cuestión presupuestaria y salarial, sino también para discutir otras cosas, como las reformas que la universidad tiene que hacer para cumplir bien su misión en un mundo que hoy plantea otros desafíos", expresó.
En ese sentido, aclaró que la defensa del sistema universitario no implica desconocer la necesidad de transformaciones. "La mía no es una defensa condescendiente del sistema universitario. Creo que hay que darle vuelta para que esté a tono con el mundo que vivimos. Eso es lo que deberíamos estar discutiendo", concluyó.






