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Política Marcelo Sain | Rosario |

La mirada de Marcelo Sain: seis factores por los que Rosario sufre una realidad distinta a la del resto del país

Según el exministro de Seguridad de Santa Fe, Marcelo Sain, existen al menos seis factores que diferencian la situación de Rosario con respecto al resto de las grandes ciudades argentinas.

El exministro de Seguridad de Santa Fe, Marcelo Sain, dio su diagnóstico sobre lo que sucede en Rosario, con el agravamiento de la violencia narco, y remarcó seis factores por los que esta ciudad atraviesa una situación diferente a la del resto de las grandes ciudades argentinas.

Lo hizo a través de un extenso artículo publicado con su firma en el sitio eldiarioar.com.

Este es un fragmento de la mirada del exministro:

"En materia criminal, Rosario es una anomalía en varios aspectos. Primero, es el único caso en nuestro país en el que las bandas criminales de mayor envergadura dominan y conducen sectores policiales que prestan sumisión a sus líderes y operan para ellos. En la Argentina, no hay otros casos de gobierno criminal sobre la policía como en Rosario.

Segundo, la violencia letal constituye una práctica estructurante y legitimante de las actividades delictivas desplegadas por esas grandes bandas criminales. No hay otro caso en el que esa vorágine de muerte no solo no puso en jaque a las organizaciones gatilleras sino, más bien, favoreció su crecimiento y consolidación.

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Vecinos arrasaron con viviendas habitadas por narcotraficantes en la ciudad de Rosario.

Vecinos arrasaron con viviendas habitadas por narcotraficantes en la ciudad de Rosario.

Tercero, nunca en nuestro país una pandilla criminal atacó de forma persistente a balazos a funcionarios y sedes judiciales y, más allá de las condenas judiciales que derivaron de ello, salió airosa, se diversificó y se reconvirtió.

Cuarto, es el único caso en el que la política y los sucesivos gobiernos provinciales entraron en estado de shock ante el activismo criminal, sumiéndose en una perturbación irreflexiva y de atontamiento que condujo a la negación del problema y a la inacción política e institucional.

Quinto, no hay otro caso en el que el fastuoso dinero generado por los plebeyos criminales de las periferias es receptado y gerenciado con desparpajo por financistas, emprendedores, empresarios e inversores “honestos”, de renombre y políticamente influyentes, sin ruborizarse.

Y, finalmente, es el único caso en el que la soledad social y el abandono político e institucional rodean a los pocos y “rarísimos” fiscales, jueces, funcionarios y policías que enfrentan a las grandes bandas criminales, en medio de una sociedad sumisa y temblorosa que consiente lo malo haciéndose la distraída con prestancia.

Ahora bien, ¿por qué en Rosario el entramado narco se produce y reproduce de forma extraordinaria a través de la violencia letal, que es favorecida por un Estado cómplice?

La violencia narco rosarina está determinada por dos fenómenos concomitantes.

Por un lado, el quiebre -y, por ende, ausencia- de la regulación ilegal del emprendimiento narco local por parte de la policía, con el sostenimiento del aparato judicial y de los sucesivos gobiernos políticos.

Por otro lado, la fragmentación criminal signada por la proliferación de grupos delictivos rústicos, con baja capacidad de gerencia de los territorios y extremadamente violentos.

Sin potestad estatal -legal e ilegal- y sin un gobierno criminal dominante, la violencia caracterizó el juego en torno del negocio económico más rentable y de mayor crecimiento de la ciudad: la venta de drogas".