El clima de tensión por el debate de la ley ómnibus crece dentro del recinto de la Cámara de Diputados y en las afueras del Congreso, donde este miércoles efectivos de la Gendarmería y de la Policía Federal intervinieron para desalojar a manifestantes de agrupaciones políticas de izquierda y de organizaciones sociales.
El objetivo de la intervención de las fuerzas de seguridad fue el de liberar la vía pública que habían ocupado como parte de la protesta contra los proyectos impulsados por el Gobierno.
El avance de los uniformados se produjo alrededor de las 17.30, cuando los manifestantes cortaron por completo la traza de la avenida Rivadavia.
A las 18, tanto el operativo de las fuerzas de seguridad como la presencia de los propios activistas obstaculizaban dos carriles de la avenida Entre Ríos frente al Congreso y la totalidad de la traza de la avenida Rivadavia en su intersección con Callao y Entre Ríos.
Inicialmente, hubo un avance de gendarmes y policías sobre la multitud y se registraron escaramuzas entre ambos sectores en la pugna por los espacios, pero luego los ánimos se calmaron en medio de la movilización que se sostenía en una tarde donde la temperatura superaba los 35 grados.
Los activistas denunciaron ante la prensa haber recibido "palazos" y "gases" por parte de las fuerzas de seguridad que intentaban cumplir con el protocolo antipiquete dispuesto por el Ministerio de Seguridad que conduce Patricia Bullrich.
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Entre los participantes de la protesta, en su mayoría militantes del Polo Obrero, el Partido de los Trabajadores Socialistas, el MTR Teresa Vive y el Movimiento Socialista de los Trabajadores, se encontraban Celeste Fierro y Patricio Del Corro, ambos legisladores porteños del Frente de Izquierda y los Trabajadores, y el dirigente Eduardo Belliboni.
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