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Política Reforma Laboral | Gisela Scaglia | Gobierno nacional

Gisela Scaglia votó a favor de la reforma laboral pero marcó diferencias: "No es la mejor ley y faltó debate"

La diputada nacional por Santa Fe, Gisela Scaglia, votó a favor de la reforma laboral, pero cuestionó el FAL, el uso de fondos previsionales y el tratamiento exprés que impuso el oficialismo.

Tras una sesión que se extendió hasta la madrugada, la Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. En ese contexto, la diputada nacional por Santa Fe, Gisela Scaglia, votó a favor del proyecto, pero dejó en claro que su acompañamiento no fue un respaldo cerrado ni exento de críticas.

“Coincidíamos en que era importante hacer una reforma laboral, pero muchos tenían otra mirada de cómo tenía que ser”, explicó en diálogo con el programa "Creo", que se emite por AIRE. La legisladora, presidenta del bloque Provincias Unidas, remarcó que dentro del espacio hubo libertad de acción y miradas distintas: “Entendimos que en una ley como esta teníamos que votar lo que cada uno entendía que era mejor para la Argentina”.

En ese marco, reconoció que el proyecto aprobado guarda similitudes con iniciativas que el PRO intentó impulsar durante la gestión de Mauricio Macri, aunque subrayó que no se trata de una ley propia ni redactada por su bloque.

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Scaglia destacó que no se incorporaron artículos nuevos durante la votación, pero sí se eliminó el polémico artículo 44, vinculado a las licencias. Esa supresión obligará a que el texto vuelva al Senado para su ratificación.

“Eso se planteó desde el principio de la sesión y finalmente ya no está”, señaló. La modificación fue uno de los puntos que generó mayor discusión durante el debate y terminó siendo uno de los cambios centrales antes de la aprobación.

El Fondo de Asistencia Laboral: el punto que no convenció

Más allá del voto afirmativo, la diputada admitió que hubo aspectos que no la dejaron plenamente conforme. El principal fue el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), destinado a financiar indemnizaciones.

“Me hubiera gustado reformar lo del FAL”, afirmó sin rodeos. Según explicó, el fondo quedó tal como estaba planteado en el proyecto original: será obligatorio y se financiará con aportes que hoy forman parte del sistema previsional.

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El esquema prevé que las grandes empresas aporten un 1% y las pequeñas un 2%, dinero que se constituirá como un fondo para afrontar eventuales indemnizaciones. El cuestionamiento de Scaglia se centró en el impacto sobre el sistema jubilatorio. “Ese fondo que se quita del ANSES… me hubiera gustado que cuando se planteara tuviera el espejo de por dónde el sistema previsional iba a recuperar esos fondos”, sostuvo.

También planteó que el régimen podría haber sido voluntario y no obligatorio, permitiendo que cada empresa decidiera si adhería o no. “Eran cambios que tratamos de proponer, pero no pudieron pasar”, reconoció.

Reforma laboral y reforma previsional: el debate de fondo

Consultada sobre cómo explicar que fondos vinculados al sistema previsional se destinen a cubrir indemnizaciones mientras las jubilaciones siguen siendo bajas, Scaglia fue categórica: “Es una pregunta que nos tenemos que hacer todos”.

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La reforma laboral se aprobó en Diputados con 135 votos a favor y 115 en contra.

La reforma laboral se aprobó en Diputados con 135 votos a favor y 115 en contra.

A su entender, el problema de fondo es estructural y requiere una reforma previsional integral. “Así como hubo una reforma laboral tiene que haber una reforma previsional”, afirmó. Incluso fue más allá y planteó que, en términos de prioridades, primero debería haberse discutido una reforma tributaria que establezca con claridad cuál es la base de recursos del Estado.

“Primero ver con qué voy a contar, después veo qué reforma hago”, sintetizó, al cuestionar el orden elegido para avanzar con los cambios estructurales.

Más empleo: una promesa que relativiza

Uno de los argumentos centrales del Gobierno es que la reforma generará más puestos de trabajo. Scaglia relativizó esa afirmación: “Una reforma laboral por sí sola no genera mágicamente más trabajo. Ese argumento del Gobierno yo lo cierro. No es así”.

Sin embargo, defendió algunos instrumentos incluidos en la norma. Señaló que se establecen topes y reglas más claras en materia de indemnizaciones, se busca reducir la litigiosidad laboral y se incorporan incentivos para registrar trabajadores y fomentar la contratación.

“Le vas a permitir a través de esta reforma que la litigiosidad disminuya”, explicó, y agregó que el nuevo fondo podría dar previsibilidad a las empresas ante un eventual despido.

También valoró que se reconozcan nuevas formas de trabajo, como las vinculadas a plataformas digitales, y que haya incentivos para pequeñas y medianas empresas.

Presión sindical, industria del juicio y competitividad

En su análisis, Scaglia apuntó con dureza contra sectores sindicales y contra lo que definió como una “industria del juicio” laboral. “Aquellos que dicen defender el trabajo privado no son los primeros que se ponen la camiseta de la empresa y de la pyme para defenderlo todos los días”, afirmó.

Al mismo tiempo, reconoció que no todos los abogados ni todos los actores del sistema son responsables de los abusos. “Hay cosas que las terminan pagando los buenos por los malos”, dijo, al admitir que la situación es compleja.

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La diputada también vinculó el debate laboral con la presión impositiva y la apertura comercial. Señaló que para mejorar la competitividad se deben revisar impuestos distorsivos y analizar en qué condiciones compite la industria argentina frente a países como China.

Tratamiento exprés y críticas al oficialismo

Uno de los puntos más sensibles de su intervención fue la crítica al tratamiento acelerado del proyecto. Scaglia reveló que su bloque tenía dictámenes de minoría y propuestas para modificar artículos, pero que no prosperaron.

“Yo pretendía que esta ley tuviera más tiempo en Diputados y pudiéramos haber recibido a todos los sectores”, sostuvo. Y fue más directa aún: “No nos permitieron ni cambiar una coma porque tenía una urgencia esta ley”.

Según su mirada, la urgencia no era del país sino política: “Esta ley lo que tenía era la urgencia de un presidente que quiere llegar el 1° de marzo a decir en su discurso de apertura que hay reforma laboral en Argentina”.

Escándalos en el recinto y una denuncia puntual

La sesión estuvo marcada por incidentes y escenas de tensión. Scaglia calificó lo ocurrido como “vergonzoso” y relató un episodio que consideró especialmente grave: la desconexión de micrófonos que afectó a un diputado con sordera total.

Explicó que ese legislador depende de un dispositivo especial para poder escuchar el debate y que al desconectarse los cables se le impidió seguir la sesión. “Del dicho al hecho hay un largo trecho”, expresó, al cuestionar lo que consideró una contradicción entre discursos y acciones.