Envalentonados por su triunfo en suelo porteño, los libertarios no parecen dispuestos a realizar demasiadas concesiones a sus eventuales aliados. Pese a la raigambre territorial que estos puedan tener en sus provincias, los libertarios suponen que hoy pesa más el sello de La Libertad Avanza, con el presidente Javier Milei a la cabeza.
Esto anticipa las fricciones que se avecinan en el armado de las listas con vistas a las próximas citas electorales.
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La provincia de Buenos Aires se mira en el espejo de Chaco
En la provincia de Buenos Aires, las tratativas comenzarán a acelerarse la semana próxima. Tanto libertarios como los dirigentes bonaerenses del PRO están dispuestos a hacer confluir sus respectivos espacios, pero aún queda mucho por resolver.
Por caso, los lugartenientes de Karina Milei hicieron saber que en las listas nacionales habrá un único sello: La Libertad Avanza. Quienes quieran integrarlas deberán “pintarse de violeta”. Empero, estarían dispuestos a ceder en la conformación de un frente, quizá con un nombre que integre a ambas fuerzas e incluso a radicales afines, pero únicamente para las elecciones provinciales del 7 de setiembre.
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Gisela Scaglia, dirigente del PRO muy cercana a Mauricio Macri, no descarta una posible alianza con La Libertad Avanza.
El “modelo” a imitar en la provincia de Buenos Aires es el de Chaco, donde el gobernador radical Leandro Zdero se impuso frente al peronismo liderado por Jorge Capitanich y se alzó con ocho diputados provinciales, dos de los cuales pertenecen a La Libertad Avanza.
En Chaco, esta buena sintonía se repetiría para las elecciones nacionales; en esa provincia se renuevan los tres senadores –además de diputados nacionales– y la intención es que la alianza se alce con los dos que le corresponden a la mayoría.
El PRO le abre la puerta a una alianza con los libertarios
En la provincia Santa Fe, la vicegobernadora y lugarteniente de Mauricio Macri en la provincia, Gisela Scaglia, no descartó tampoco la posibilidad de confluir con La Libertad Avanza en la provincia. “El gran adversario para un partido como el nuestro es el kirchnerismo y nosotros eso vamos a seguir ratificándolo y trabajando para que el kirchnerismo no gobierne en ningún lugar, nunca más, en ningún lado”, dijo en declaraciones a AIRE.
“A nivel nacional, quienes pensamos parecido en muchas cosas, aún con diferencias, tendríamos que estar hoy pensando en cómo trabajar juntos y cómo lograr políticas conjuntas”, añadió la dirigente del PRO.
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Cuatro provincias en el laboratorio de ensayos políticos
En Corrientes, donde todavía está pendiente la fecha para la elección para gobernador, el actual mandatario Gustavo Valdés también comenzó a transitar el camino de un preacuerdo electoral con los libertarios para derrotar al peronismo.
Valdés, cercano a la Casa Rosada, hizo saber su predisposición al acuerdo. “Acá en la provincia los libertarios tienen muy poco peso, lo más lógico sería ir juntos”, deslizan cerca del gobernador correntino.
En Mendoza, las posibilidades de un acuerdo electoral se presentan difusas. El gobernador radical Alfredo Cornejo inició meses atrás un diálogo, pero la situación está hoy empantanada. Cornejo afronta una situación similar a la de Corrientes, ante la falta de referentes de peso que puedan enfrentarlo, salvo que el ministro de Defensa, Luis Petri, afiliado radical, decida ser candidato.
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De todos modos, subsisten las chances de un “acuerdo táctico” para derrotar al peronismo y quedarse entre ambos con la mayoría de las cinco bancas de diputados nacionales en disputa. Su vicegobernadora, la macrista Hebe Casado, anunció esta semana su pase a La Libertad Avanza, con Patricia Bullrich como madrina política.
Los acuerdos no se limitarían al PRO y la UCR. Los libertarios miran con interés la posibilidad de negociar con los gobernadores de Catamarca Raúl Jalil y de Tucumán Osvaldo Jaldo, dos gobernadores aliados de la Casa Rosada. Sin embargo, todavía no hay nada cerrado: cualquier arreglo con el peronismo local dinamitaría puentes con los legisladores de la UCR y del PRO que, en el Congreso de la Nación, juegan también para el Gobierno.