viernes 21 de enero de 2022
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Elecciones 2021: las tres claves que definirán la dinámica del nuevo Congreso

El gobierno enfrenta un escenario incierto. Si se repiten los resultados de las Paso, el oficialismo perderá el control del Senado e incluso estaría en dudas la continuidad de Sergio Massa como presidente de Diputados.

En las elecciones legislativas de este domingo se definirá la conformación del Congreso con el que deberá convivir el presidente Alberto Fernández en sus últimos dos años de gestión. A menos que el Frente de Todos protagonice una “remontada épica” y logre revertir la derrota sufrida en las últimas primarias, el nuevo mapa legislativo le será adverso al oficialismo.

Son tres las claves a tener en cuenta a la hora de analizar los resultados electorales:

1) La conformación del Senado. ¿Cristina Kirchner y las huestes oficialistas perderán la mayoría?

En la actualidad, el Frente de Todos ostenta una cómoda mayoría en la Cámara alta, lo que le permitió al kirchnerismo avanzar en la media sanción de iniciativas polémicas, como las reformas judiciales. Si se replicasen los resultados de las primarias, el oficialismo pasaría a contar con una bancada 35 miembros, dos menos de lo que marca el quorum.

En efecto, en las últimas primarias el Frente de Todos perdió en seis de las ocho provincias donde se disputan bancas para el Senado. De repetirse esta situación, la pesadilla de Cristina Kirchner podría ser aún peor porque, además, algunos de sus alfiles más fieles no lograrían ocupar una banca. Entre ellos la santafesina María de los Ángeles Sacnun, presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales; el cordobés Carlos Caserio, jefe de la comisión de Presupuesto y Hacienda y la correntina Ana Almirón, quien comanda la comisión de Legislación General.

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Si no se produce una remontada épica, Cristina Fernández conducirá durante los próximos dos años el Senado sin contar con la mayoría de las bancas.

Si no se produce una remontada épica, Cristina Fernández conducirá durante los próximos dos años el Senado sin contar con la mayoría de las bancas.

Dentro de este complejo panorama, la vicepresidenta espera que, al menos, las elecciones en La Pampa le deparen buenas noticias. Allí el oficialismo cayó derrotado en las primarias, pero las últimas encuestas auguran una votación reñida; de dar vuelta el resultado, el Frente de Todos renovaría las dos bancas en juego, podrá arrimarse al quorum propio e ingresaría la joven camporista María Luz Alonso, quien goza de la máxima confianza de la vicepresidenta.

2) Diputados. ¿Tendrá la oposición la llave de la mayoría?

Si el oficialismo no revierte su derrota en Buenos Aires, el principal distrito electoral, y Juntos por el Cambio ratifica su triunfo en Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Entre Ríos –las provincias más populosas-, el Frente de Todos podría perder su condición de primera minoría en la Cámara baja. De ser así, se abrirá una fuerte pulseada por la presidencia del cuerpo: mientras un sector de Juntos por el Cambio insistirá en desplazar a Sergio Massa de ese sitial –posición que no es compartida por el radicalismo y varios exponentes de Pro-, el oficialismo peleará por preservar ese polo de poder.

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Una nueva derrota del gobierno podría en dudas a Sergio Massa como presidente de la Cámara de Diputados de la Nación.

Una nueva derrota del gobierno podría en dudas a Sergio Massa como presidente de la Cámara de Diputados de la Nación.

De todos modos, aunque el Frente de Todos logre mantener su condición de primera minoría, deberá enfrentar un escenario adverso en la Cámara baja. Esto se presume así porque en la futura composición del cuerpo se reduciría drásticamente el número de diputados aliados, que hoy suman una decena. Además, ingresaría en el cuerpo una legión de legisladores de neto perfil opositor, entre ellos los libertarios encabezados por Javier Milei y José Luis Espert, además de la izquierda, que engrosaría su número.

De confirmarse esta situación, el bloque oficialista que comanda Máximo Kirchner quedaría en peores condiciones que las que tuvo hasta ahora para aprobar los proyectos de ley provenientes del Poder Ejecutivo. Ante este panorama, el Gobierno tendrá dos opciones: o bien pactar con la oposición –o bien con un sector del espacio- un acuerdo de gobernabilidad legislativa, o bien apelar a los decretos de necesidad y urgencia (DNU) si persisten los conflictos.

3) ¿Cómo será la agenda legislativa que viene?

Transcurridos los comicios, el Congreso retomará su actividad parlamentaria, la cual estuvo prácticamente paralizada durante la campaña electoral. El primer tema en agenda en la Cámara de Diputados es el proyecto de ley de presupuesto 2022, enviado por el ministro de Economía Martín Guzmán el pasado 15 de setiembre.

Guzmán todavía no presentó formalmente el presupuesto en la Cámara baja, una formalidad que cumplen los ministros de Economía; esto obedece a que en el propio oficialismo hay fuertes cuestionamientos hacia algunos de los lineamientos planteados en el presupuesto.

La oposición también marcó distancia del proyecto del Ministerio de Economía a la luz de los últimos datos económicos: con una inflación que en lo que va del año acumuló más del 40%, difícilmente se cumpla la pauta inflacionaria del 33% que prevé Guzmán para el año próximo, aseguran los opositores. Lo mismo sucede con la brecha cambiaria: con el dólar blue rozando los $200, pocos creen que el Gobierno pueda mantener pisado el tipo de cambio como prevé el presupuesto el año próximo.

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La Economía jugará un rol preponderante en el Congreso que viene. Por ahora, todo es incertidumbre para el gobierno. Incluso, para el futuro del ministro Martín Guzmán.

La Economía jugará un rol preponderante en el Congreso que viene. Por ahora, todo es incertidumbre para el gobierno. Incluso, para el futuro del ministro Martín Guzmán.

Ante estas dificultades, el presidente de la Cámara de Diputados anticipó la convocatoria a un acuerdo nacional para asegurar la gobernabilidad en los últimos dos años de la gestión de Fernández. La oposición, por ahora, se mantiene reticente y repite, como un mantra, que antes de acordar con el Gobierno, espera ver cómo el oficialismo resuelve sus propias tensiones internas.

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