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Política Elecciones 2023 | Sergio Massa | Patricia Bullrich

El país vota en las primarias en un clima de tensión y angustia: las apuestas de los candidatos y la radiografía del país que viene

El resultado electoral del domingo se presenta como un gran enigma que desconcierta por igual a consultores políticos y candidatos. En este contexto resulta importante recordar qué se pone en juego en esta elección.

La campaña electoral previa a las primarias cerró en un clima inédito de tensión, angustia e incertidumbre. Los dos principales distritos del país –Buenos Aires y Capital Federal- irán a las urnas bajo los efectos de la conmoción que desataron tres asesinatos ocurridos en una semana en el conurbano bonaerense y otra una muerte provocada por la actuación de la policía porteña durante una protesta social al pie del Obelisco. Estos episodios de indignación y dolor, que desnudan la profunda crisis de inseguridad que atraviesa el país, se entremezclan con la ansiedad y la preocupación crecientes que genera la inflación –que amenaza con dar un nuevo respingo este mes- y la volatilidad cambiaria, que llevó al dólar paralelo a cruzar el umbral de los 600 pesos.

En apenas 48 horas y a pocos días de las primarias, el clima político y social se sumió en una agitación inesperada. Las principales fuerzas políticas decidieron suspender sus cierres de campaña y analizaban, con cautela, los posibles efectos electorales. Nadie se atrevía a ensayar una especulación sobre cómo podría repercutir en la opinión pública la irrupción de la problemática de la inseguridad en la antesala electoral.

Fuera de micrófono, las opiniones en el oficialismo se dividen. Cerca del precandidato oficialista Sergio Massa creen que estos últimos episodios no influirán en el sentido del voto, mientras que otras voces advierten que estos crímenes –en alusión a los sucedidos en el conurbano bonaerense- podrían generar dos reacciones: mayor apatía (que se traduciría en un mayor ausentismo el día de la elección) o una inclinación más marcada hacia los espacios de derecha encarnados en Javier Milei y Patricia Bullrich.

Voto Sergio Massa 3 Paso 2023
Cerca del precandidato oficialista Sergio Massa creen que los últimos episodios policiales no influirán en el sentido del voto.

Cerca del precandidato oficialista Sergio Massa creen que los últimos episodios policiales no influirán en el sentido del voto.

En este ambiente de perturbación e incertidumbre, la moneda está en el aire. El resultado electoral del domingo se presenta como un gran enigma que desconcierta por igual a consultores políticos y candidatos. En este contexto resulta importante recordar qué se pone en juego en esta elección, cuáles son las apuestas de los principales candidatos y qué escenarios podrían tejerse durante el tramo crucial hasta las elecciones de octubre.

La primaria que mayor atención concita –pues de ella tal vez surja el próximo presidente- es la que dirimen Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta en Juntos por el Cambio. La principal diferencia entre ambos tiene que ver con la forma en que, a su juicio, el nuevo gobierno debe impulsar las reformas estructurales que necesita el país. Quien sea el candidato elegido sabe que le espera un Congreso adverso, sin mayorías parlamentarias propias.

Bullrich, que hasta ahora los sondeos la muestran como favorita, sostiene que las reformas –traducidas en leyes o decretos- deben encararse sin demora durante su primer mes de gobierno. Desconfía de las alianzas parlamentarias con el peronismo y con fuerzas provinciales porque entiende que, en la negociación, perderá jirones de las reformas estructurales que pretende encarar y dificultarán su avanzada contra la “Argentina corporativa” que ella pretende neutralizar –sindicatos, empresarios prebendarios encaramados con el Estado y la corporación política-, que seguramente se le resistirán para preservar sus intereses. Como reza su lema de campaña, cree que “si no es todo, es nada”.

patricia bullrich rosario
Bullrich, que hasta ahora los sondeos la muestran como favorita, sostiene que las reformas –traducidas en leyes o decretos- deben encararse sin demora durante su primer mes de gobierno.

Bullrich, que hasta ahora los sondeos la muestran como favorita, sostiene que las reformas –traducidas en leyes o decretos- deben encararse sin demora durante su primer mes de gobierno.

Larreta, en cambio, sostiene que para que esas reformas estructurales ganen legitimidad y se sostengan en el tiempo –y no sean volteadas eventualmente por la Justicia- se necesita una mayoría amplia en el Congreso que incluya a sectores del peronismo no kirchnerista. De perfil más dialoguista y moderado, Larreta muestra como atributos que lo diferencian de su rival su capacidad de gestión y de articular equipos de gobierno. De ganar las primarias anticipó que armará una coalición de gobierno con sus socios en Juntos por el Cambio y con dirigentes del peronismo republicano, otra diferencia que marca con Bullrich quien, al igual que Mauricio Macri, se inclina por un gobierno de tipo endogámico referenciado en el Pro.

La obsesión de Massa, en tanto, es arañar él solo los 30 puntos en las primarias y entronizarse como el candidato más votado. Para ello necesita que el kirchnerista Juan Grabois no supere el umbral de los cinco puntos. Para lograr este objetivo, el ministro de Economía buscó fortalecer lazos con los gobernadores peronistas y la CGT, sus principales puntales, al tiempo que alimentó la campaña de Milei, clave para dividir el voto opositor.

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Larreta, en cambio, sostiene que para que las reformas estructurales ganen legitimidad –y no sean volteadas eventualmente por la Justicia- se necesita una mayoría amplia en el Congreso.

Larreta, en cambio, sostiene que para que las reformas estructurales ganen legitimidad –y no sean volteadas eventualmente por la Justicia- se necesita una mayoría amplia en el Congreso.

En esta estrategia, sin embargo, sufrió algunos traspiés. El kirchnerismo mostró una actitud ambigua durante la campaña; Cristina Kirchner escatimó sus apariciones públicas y sus principales dirigentes, desconfiados de la suerte electoral del ministro, combinaron muestras de apoyo con señales de respaldo a Grabois. Tampoco le fueron inocuos los últimos avatares de la economía, que promete una nueva alza inflacionaria en virtud de la volatilidad cambiaria y las subas en el dólar paralelo.

En definitiva, los principales candidatos y precandidatos llegarán al domingo de elecciones con la mayor de las incertidumbres. La incógnita no solo está dada por el resultado electoral propiamente dicho sino también por el porcentaje de ausentismo que, se prevé, será importante. El comportamiento que tenga esta porción del electorado en el tránsito rumbo a las generales de octubre será clave para la definición del próximo presidente.