El cambio de Javier Milei en su postura sobre Malvinas, de la cooperación con Londres a una posición más confrontativa

Un especialista analizó el cambio de postura del presidente y marcó una ruptura con el acercamiento que había sostenido con Londres.

Javier Milei, en el acto por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, el pasado 2 de abril.

Javier Milei, en el acto por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, el pasado 2 de abril.

El presidente Javier Milei dio un giro en su postura sobre las Islas Malvinas y endureció su discurso frente al Reino Unido, en una modificación que marca una ruptura con la política exterior que su Gobierno había sostenido durante buena parte de su gestión, según analizó Ezequiel Magnani, magíster en Estudios Internacionales, en diálogo con AIRE.

En ese sentido, el especialista analizó el cambio y consideró que se trata de una transformación significativa porque mantiene a las mismas figuras en el poder y ocurre a casi tres años del inicio del mandato. "Es bastante sorprendente la ruptura que tuvo Milei en términos discursivos respecto de lo que venía haciendo", sostuvo Magnani en diálogo con el programa Santa Siesta.

El especialista recordó que la política exterior del Gobierno había estado asociada a una posición "tradicionalmente cooperativa" con el Reino Unido y vinculada con la continuidad de la estrategia que había desarrollado Mauricio Macri.

Según explicó, durante los primeros años de la gestión libertaria se profundizaron los vínculos con Londres en diferentes áreas relacionadas con el Atlántico Sur. Entre los antecedentes mencionó ejercicios combinados, contactos entre organismos y funcionarios y distintos mecanismos de cooperación que se sumaron al acercamiento diplomático entre ambos países.

Un especialista consideró que Javier Milei cambió la postura con respecto a la causa Malvinas.

Un especialista consideró que Javier Milei cambió la postura con respecto a la causa Malvinas.

Malvinas y el cambio de rumbo de Milei

Uno de los ejemplos más claros fue el entendimiento alcanzado en 2024 entre la entonces canciller Diana Mondino y el secretario de Relaciones Exteriores británico, David Lammy. El acuerdo planteó una nueva etapa de diálogo y construcción de confianza, con avances en cuestiones vinculadas con conectividad, pesca, cooperación humanitaria y otros asuntos del Atlántico Sur.

Para Magnani, ese recorrido hace todavía más significativo el discurso actual del Presidente. "Había una política vinculada a la cooperación", sostuvo, y señaló que el cambio resulta difícil de explicar únicamente a partir de una modificación de la política exterior.

En ese sentido, el especialista puso el foco en el contexto interno. A su entender, el cambio de discurso puede estar relacionado también con cuestiones de política doméstica y con una recuperación de la cuestión Malvinas como elemento de identidad nacional.

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Magnani mencionó, entre otros factores, el impacto que tuvieron las recientes referencias a Malvinas en el ámbito deportivo y el partido entre Argentina e Inglaterra en el Mundial, como parte de un proceso que, según su lectura, contribuyó a instalar nuevamente la cuestión en la agenda pública.

"Realmente es una ruptura muy grande y, en cierta medida, viene en un momento donde no es que se está renovando el gobierno o hay un cambio de nombre, sino que siguen más o menos las mismas personas", señaló.

Una postura más confrontativa después de años de acercamiento

El contraste también aparece en la evolución de la relación bilateral. Durante 2024, el Gobierno argentino había presentado el vínculo con Reino Unido como una nueva etapa basada en el diálogo, sin abandonar el reclamo argentino de soberanía sobre las islas. En ese momento, Cancillería había remarcado que la cooperación se desarrollaría bajo la denominada fórmula de salvaguardia de soberanía.

Ahora, según analizó Magnani, Milei colocó el reclamo de soberanía en el centro de su discurso y adoptó una posición más confrontativa frente a la presencia británica en el Atlántico Sur. El cambio se produjo además en un contexto internacional diferente, marcado por las declaraciones de Donald Trump sobre la posibilidad de revisar la posición estadounidense respecto de Malvinas y por el avance de proyectos petroleros en la zona.

Magnani mencionó, entre otros factores, el impacto que tuvieron las recientes referencias a Malvinas en el ámbito deportivo y el partido entre Argentina e Inglaterra en el Mundial, como parte de un proceso que, según su lectura, contribuyó a instalar nuevamente la cuestión en la agenda pública.

Magnani mencionó, entre otros factores, el impacto que tuvieron las recientes referencias a Malvinas en el ámbito deportivo y el partido entre Argentina e Inglaterra en el Mundial, como parte de un proceso que, según su lectura, contribuyó a instalar nuevamente la cuestión en la agenda pública.

Magnani consideró que la nueva orientación puede ser valorada positivamente desde el punto de vista de una estrategia destinada a cuestionar la posición británica, pero advirtió que el giro llega después de un período extenso de cooperación. “Hay cierta tardanza y, en algún sentido, un poquito de hipocresía también, porque no es lo que venían haciendo ni diciendo”, planteó el especialista.

Para el magíster en Estudios Internacionales, la cuestión central será determinar si el cambio de discurso se transforma en una política exterior sostenida. En su análisis, una estrategia destinada a modificar la situación en el Atlántico Sur no puede pensarse como un resultado inmediato, sino como un proceso de largo plazo que requiere continuidad entre distintos gobiernos.

En ese sentido, sostuvo que la disputa por Malvinas excede ampliamente el mandato de un presidente y requiere una política de Estado sostenida durante generaciones. “Probablemente sea una tarea que comience nuestra generación pero lo disfruten nuestros hijos y hasta nuestros nietos”, concluyó.

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