El jueves Alberto Fernández visitó Rosario y desplegó un duro discurso centrado en la seguridad, el narcotráfico y la justicia. Todo está íntimamente vinculado. Y eso lo sabe el presidente, un abogado y docente especializado en derecho penal.
Tres horas antes de que el presidente se subiera al palco, la Justicia Federal en la provincia era un hervidero. Había logrado media sanción la ley que envió el gobierno nacional para recortar las jubilaciones de jueces federales y diplomáticos, que perciben un promedio de 275.000 pesos por mes.
Los magistrados en Santa Fe que están en edad de plegarse a la jubilación emprenderán el retiro de manera urgente para conservar los beneficios de la normativa actual. En el Senado el peronismo tiene mayoría, por lo que no habría problemas para que este proyecto se sancione.
Siete jueces de la Cámara Federal de Rosario emprenden el retiro
El efecto que provocó esta idea del gobierno de recortar estas jubilaciones de "privilegio" fue inmediata en el fuero federal, donde en la jurisdicción de la Cámara Federal de Rosario, que abarca desde San Nicolás hasta Rafaela, se jubilarán siete magistrados.
El juez de San Nicolás Carlos Villafuerte Ruzo, quien tiene 68 años, prepara su jubilación. Este juez que fue conocido por su desempeño en la causa de la muerte de Carlos Menem Junior está a cargo del juzgado federal N°2 desde 1996. También subroga, junto con el juez federal de Venado Tuerto Aurelio Cuello Murúa, el juzgado federal N°1 de San Nicolás, que está vacante desde 2017 cuando se jubiló el magistrado Alberto Martín. Si Villafuerte se retira, los dos juzgados del norte bonaerense quedarían vacantes.
En la Cámara de Apelaciones de Rosario se retiraría el vicepresidente 2° Guillermo Toledo, quien subroga la vocalía N°1 de la Sala A de la Cámara. El juez que subroga un cargo cobra un 30% extra de su salario. Un colega de Toledo en la Cámara, Aníbal Pineda subroga la vocalía N°5 de la Sala B.
El presidente de la Sala A de la Cámara, Fernando Barbará, también se jubilaría, con lo cual quedarían Pineda y Jorge Gallino, quienes son vocales. En la Sala B solo quedaría Élida Vidal, porque Toledo, quien es presidente y subroga la otra vocalía se jubilaría.
En el Tribunal Federal N°1 de Rosario, conformado por seis miembros, estaría en condiciones de jubilarse el vocal Otmar Paolucci, pero -según fuentes judiciales- seguiría en ese cargo. En el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Rosario N°2 la vicepresidente 1ª Beatriz Caballero de Barabani se plegaría a la jubilación.
En el juzgado federal civil N°2 se jubilaría la magistrada Silvia Aramberri. Quedarían los dos juzgados civiles vacantes, ya que el N°1 está siendo subrogado por el juez federal de Venado Tuerto Cuello Murúa.
A este esquema de magistrados que se jubilan se suman los jueces a cargo del del juez federal N°2 de Santa Fe, Francisco Miño, y su par de la ciudad de Rafaela, Miguel Abásolo, quienes iniciaron los trámites de jubilación de su cargo y presentaron posteriormente su renuncia al cargo, la cual tendrá que ser analizada por el presidente de la Nación, Alberto Fernández.
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Como informó Aire de Santa Fe, la salida del Poder Judicial tanto de Abasolo como Miño se suma a la de otros jueces federales de Santa Fe que ya cuentan con sus trámites de jubilación acordados desde antes que se inicie el reciente tratamiento del proyecto de jubilaciones de privilegios. Por ejemplo, José María Escobar Cello y María Ivón Vella, quienes se desempeñan como jueces camaristas en el Tribunal Oral Federal de Santa Fe.
Otro juez que está en edad de jubilarse es el titular del Juzgado Federal N° 1, Reinaldo Rodríguez, quien se encuentra además a cargo de la Secretaría Electoral de la Nación de Santa Fe, pero no se va a retirar a pesar de que tiene concedida la jubilación y podría desempeñar su cargo hasta los 75 años.
¿Cómo se cubrirán esas vacantes?
La salida más próxima es que estos cargos sean ocupados por conjueces, entre ellos funcionarios judiciales de carrera del fuero, como secretarios de juzgados, y abogados. La lista de conjueces debe ser aprobada por el Senado de la Nación.
A la par de estas alternativas, está la promesa que le hizo el presidente Alberto Fernández al gobernador Omar Perotti y al ministro de Seguridad Marcelo Saín de que lo antes posible debe empezar a funcionar en Santa Fe el nuevo sistema procesal penal federal. En este nuevo esquema no se necesitan más juzgados sino más fiscalías e investigadores para dotar de sentido al sistema acusatorio.
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