El bloque de diputados nacionales del Frente de Todos acelera a fondo para lograr la aprobación de una nueva ley de biocombustibles, a tal punto que ya tiene fecha tentativa la sesión para aprobarla y girarla al Senado: sería el jueves 22 de abril.
El anteproyecto de un nuevo régimen para la fabricación y promoción de biocombustibles en el país es el anteproyecto de ley es el que Aire Digital informó en este artículo. El apuro de la bancada oficialista tiene su razón. El 12 de mayo vence la ley 26.093 que en 2006 creó el mercado y permitió el desarrollo de la industria de combustibles de origen verde en Argentina, formalmente denominado Régimen de Regulación y Promoción para la Producción y Uso Sustentables de Biocombustibles.
El oficialismo decidió tomarse este fin de semana para pulir internamente el anteproyecto, y darle ingreso formal en el Parlamento lunes o martes. El miércoles posterior a Semana Santa, el 7, se trataría por primera vez en comisiones. Los pasos siguientes son: recoger los aportes de las cámaras empresarias del sector y darle mayor volumen político, para lo cual el oficialismo estaría dispuesto a abrir el proyecto a la negociación con otros bloques políticos.
Aunque nadie lo dice explícitamente, todos los caminos apuntan al interbloque Federal, en el que conviven 4 diputados de Córdoba Federal que controla el gobernador Schiaretti, los santafesinos Luis Contigiani y Enrique Estévez, tres lavagnistas de Consenso Federal y dos justicialistas. Córdoba y Santa Fe son las provincias protagonistas en el mercado de biocombustibles en base a soja y maíz. Pero Santa Fe es la principal productora y la que mayor cantidad de plantas industriales tiene en todo el país.
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En paralelo al trámite en la Cámara baja, los diputados del Frente de Todos tenderán puentes con el Senado en busca de un acuerdo para acelerar el trámite parlamentario. Cabe recordar que en caso de que lo aprobasen las dos cámaras todavía faltaría la reglamentación del Poder Ejecutivo.
En diciembre pasado la Cámara alta sorprendió –incluso al gobierno–con una media sanción por unanimidad a una prórroga de la ley actual hasta mayo de 2024. El argumento fue que no dan los tiempos para discutir y consensuar un nuevo régimen. Una de las impulsoras de esa iniciativa es la santafesina María de los Ángeles Sacnun y contó con fuerte respaldo del senador perottista Roberto Mirabella.
En el bloque de Diputados –y también en el gobierno– no gustó que el Senado se cortase solo. Y deslizan por lo bajo que ese apuro resulta funcional a los intereses de las grandes exportadoras, las mismas que se quedan afuera del cupo obligatorio si se aprobase la regulación que ellos están impulsando. Que el proyecto tenga la firma del presidente del bloque, Máximo Kirchner, no es un detalle menor en la partida de ajedrez que enfrenta a senadores y diputados oficialistas.
Si la hoja de ruta se cumpliese y el 20 de abril hay media sanción, ambas cámaras quedarán empatadas. ¿Qué pasa si esa situación no se destraba antes del 12 de mayo? La posibilidad de una prórroga en el último instante del régimen actual siempre está a mano y es más fácil de resolver, ya sea por ley del Congreso o vía decreto presidencial.
Aspectos del anteproyecto
El anteproyecto establece el corte obligatorio de biodiesel en el gasoil y de bioetanol en las naftas, en 5 y 10% respectivamente. En el caso del biodiesel reserva a las fábricas pyme la exclusividad de la provisión de ese cupo y excluye a las siete grandes agroexportadoras de soja. El argumento es que éstas últimas tienen acceso al mercado de exportación y por su tamaño no requieren incentivos del Estado nacional.
Establece que las petroleras deberán cortar las naftas con 10% mínimo de bioetanol. El 6% se lo deben comprar a productores en base a caña de azúcar y el 4% restante a base de maíz, pero este último porcentaje repartido de la siguiente manera: 2,5% a empresas y cooperativas pymes y el 1,5% a las dos grandes fábricas, ACABio y Promaiz.
En el caso de caña de azúcar, como toda la producción se vuelca a consumo del mercado interno, se le garantiza mayor cupo. Mantener esa participación fue una de las exigencias que plantearan los diputados de Tucumán y Jujuy, las dos provincias con industrias de bioetanol en base a caña.
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