Un arsenal narco capaz de perforar blindados: la sospecha de un plan de Los Menores para atacar a Maximiliano Pullaro
La principal sospecha de los investigadores es que iba a ser utilizado para atentar contra el gobernador Maximiliano Pullaro. Los fusiles incautados pueden perforar un vehículo blindado.
Armas de guerra: fusiles calibre 5.56 y armamento de alto poder fueron secuestrados tras un allanamiento en un terreno de Roldán.
La principal sospecha que maneja el gobierno de Santa Fe es que un arsenal –fusiles Colt 5.56 mm y Norinco (similares a la AK47)- que estaba oculto entro de tambores de plástico y cubiertos por una loza, eran para atentar contra el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro, que hizo cambios y reforzó su custodia y medidas de seguridad. La información con la que cuenta el gobierno, que proviene de tres fuentes distintas, es que ese poder de fuego podría atravesar un vehículo blindado. Una de las hipótesis que se manejan es que esos fusiles podrían provenir de Bolivia, donde algunas fuentes indican que se podría refugiar Matías Gazzani, el líder del grupo narco Los Menores. Hace unos días fue detenido en Santa Cruz de la Sierra Sebastián Marset, quien fue extraditado a Estados Unidos, y es uno de los narcos que domina el tráfico por la hidrovía Paraná-Paraguay.
Altas fuentes del gobierno de Santa Fe advirtieron que estas maniobras que tramaría la banda de Los Menores, que es la que hoy reemplazó en su poder territorial a Los Monos, para generar un hecho de extrema conmoción está vinculado a que en octubre de este año está previsto que se termine la cárcel, que el gobierno rotuló como El Infierno. Ese nuevo penal, que está ubicado en Piñero, a 25 kilómetros de Rosario, tendrá capacidad para 1100 internos de alto perfil. Ahí serán trasladados los integrantes de las bandas narco, que actualmente están separados en distintos pabellones en el penal de Piñero. Aún no se sabe qué pasará con los líderes de las bandas, como Ariel Cantero, y Esteban Alvarado, entre otros, que están alojados en Marcos Paz y en Ezeiza en un régimen de aislamiento.
La inquietud más grande es, entre otros, de los presos que están en el pabellón 25 de Piñero. Allí está alojado uno de los principales referentes de Los Menores, como Lisandro Limón Contreras, que fue detenido en diciembre de 2024 en el country San Sebastián de la provincia de Buenos Aires.
Lisandro Contreras
Lisandro “Limón” Contreras: uno de los principales referentes de la banda narco, detenido en 2024 y alojado en el penal de Piñero.
El hallazgo de las armas conduce a este grupo criminal, por una razón concreta, más allá de la información de inteligencia con la que cuenta el gobierno. Cuando el 4 de marzo pasado, agentes de la TOE y de la Central de Inteligencia y Operaciones Especiales (Ciope) acababan de encontrar un arsenal escondido en tambores de plástico dentro de un pozo en un terreno en Roldán, se toparon con otra sorpresa. Frente al portón paró una camioneta Amarok, donde iban dos personas. Querían saber qué estaban haciendo en esa propiedad. Como los agentes estaban con ropa de civil y habían llegado hasta allí en autos no identificados pensaron que estaban robando el arsenal. Eso es lo que dedujeron los investigadores, que estaban ese día en Roldán.
Al identificar a quienes iban en la camioneta VW Amarok confirmaron que el rastro de las armas escondidas conducía a Los Menores, una de las principales organizaciones narco de Rosario, en plena expansión, que funciona como una especie de Unión Transitoria de Empresas (UTE).
El jueves de la semana pasada, el fiscal Ignacio Hueso imputó por asociación ilícita a Rodrigo Gabriel Cappelletti, de 27 años, y Lautaro Noriega, de 35, quienes aparecieron esa tarde del 4 de marzo en Roldán. Fue una detención casi de casualidad, porque los agentes no los buscaban, sino que ellos aparecieron en el terreno, donde los efectivos tuvieron que usar una retroexcavadora para poder desenterrar las armas de guerra que estaban perfectamente acondicionadas. Estos dos hombres están acusados de ocuparse de la custodia del armamento y de negocios inmobiliarios ilícitos. Uno de ellos vive a la vuelta del terreno.
Allanamientos Roldan 1
Roldán: el arsenal fue hallado enterrado en tambores plásticos, cubierto con una losa, en un operativo de la TOE y la Ciope.
La propiedad donde fue encontrado el arsenal está vinculada a Enzo Benítez, quien en la causa por asociación ilícita contra Los Menores fue identificado en un viaje a Pinamar con Lisandro Contreras, Matías Gazzani –el prófugo más importante de Santa Fe- y Jonatan Garraza, expolicía, en octubre de 2023. Benítez es conocido como Gordo Enzo y tiene actualmente pedido de captura.
¿Para qué tenían ese tipo de armamento de guerra? La sospecha es que esas armas fueron adquiridas para un eventual enfrentamiento contra otra banda, pero provocó preocupación otro hilo que surgió durante los días previos al operativo de que podrían atentar contra alguien del gobierno provincial. La preocupación mayor recayó en que los fusiles Colt calibre 5.56 mm pueden atravesar un vehículo blindado.
La semana anterior a este hallazgo, Rosario registró al menos cinco ataques a tiros vinculados entre sí por un denominador común: notas amenazantes dejadas junto a los casquillos, referencias cruzadas entre la cárcel de Piñero y la calle, y una disputa territorial que lleva meses hirviendo en el barrio Toba. En uno de los ataques, dos hombres en moto dispararon nueve veces en el estacionamiento de un supermercado de barrio República de la Sexta. Junto al herido encontraron un papel. No era un tiroteo al azar: era un mensaje. La violencia en Rosario hace tiempo que no busca precisión. Busca volumen y visibilidad.
gazzani lider los menores rosario
Matías Gazzani: señalado como líder de Los Menores, permanece prófugo y es uno de los nombres clave en la investigación.
Detrás de esa escalada apareció la figura de Víctor Sleyner Acevedo Figueroa, un colombiano de 33 años conocido como El Colombianito o el Nene, que había sido deportado a Colombia en 2023 tras cumplir condena por narcotráfico y tenencia de armas de guerra. Volvió sin que nadie lo viera, presumiblemente por un paso clandestino, y desde un departamento céntrico a tres cuadras del Monumento a la Bandera coordinaba la guerra entre lo que queda de Los Monos y la expansión de Los Menores. Solo salía de noche. Cubría su rostro en la calle. Se ejercitaba en el departamento para no ir a parques. No era paranoia: era el protocolo de alguien acostumbrado a operar desde las sombras.
El arsenal enterrado en Roldán es el extremo visible de una cadena cuyo origen está en otro lugar: en el desvío del mercado legal de armas hacia las estructuras criminales. Los investigadores del Equipo de Abordaje Estratégico de Armas de Fuego del Ministerio Público de la Acusación (MPA) han documentado con creciente preocupación un patrón que se repite: ciudadanos sin antecedentes penales, pero con perfiles socioeconómicos incompatibles con los de compradores habituales de armamento, adquieren de manera legal pistolas, revólveres y escopetas de grueso calibre. Al menos dos individuos vinculados al narcomenudeo en barrios precarios de Santa Fe habían registrado más de veinte armas en apenas dos años.