domingo 26 de junio de 2022
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Señores de los cielos: se consolida la llegada de cocaína en avionetas desde Paraguay

Dos cazadores encontraron dos bolsas con 85 kilos de droga en un campo de J,B, Molina. Luego Gendarmería patrulló la zona y hallaron el resto en un maizal: un total de 175 kilos. El cargamento habría sido arrojado desde una avioneta. Investigan una nueva ruta aérea que une Asunción con Entre Ríos y Santa Fe.

Dos cazadores, que el domingo pasado buscaban inaugurar la temporada de caza y llevarse como presas unas perdices, se toparon con un extraño hallazgo en un campo en las inmediaciones de Juan Bernabé Molina, cerca del límite entre Santa Fe y Buenos Aires: dos bolsas arpillera con 85 kilos de cocaína de máxima pureza. Los hombres, oriundos de Pergamino, avisaron a la policía de Santa Fe lo que habían encontrado y luego al caso lo tomó la Dirección Antidrogas de la Gendarmería, que entre el martes y el miércoles, en pleno censo, encontró más bolsas con panes de cocaína, que totalizaron 175 kilos.

Ese cargamento de droga tiene un valor de unos 3.000.000 dólares. ¿Qué hacía esa cantidad de cocaína “perdida” en un campo? La sospecha que manejan los investigadores de la justicia federal y de Gendarmería es que se trató de un “bombardeo” de droga y que algo salió mal, por lo que el cargamento nunca llegó a sus destinatarios. “Probablemente arrojaron la droga y no la encontraron”, ensayó un jefe de Gendarmería. En este caso no hay ningún detenido.

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La sospecha es que la cocaína proviene de Paraguay. “Ese tipo de droga está llegando a la Argentina desde ese país en avionetas. Se están viendo movimientos extraños en Santa Fe y Entre Ríos en los últimos meses, con rutas de triangulación. Estamos hablando de que por vuelo se transportan 200 kilos de cocaína”, afirmó una alta fuente de la justicia federal de Buenos Aires, que investiga el tema desde hace unos meses.

Aunque el caso está en proceso de análisis e investigación las fuentes no descartan que este cargamento fallido de cocaína en J.B. Molina esté vinculado a los narcovuelos que se detectaron en Entre Ríos el año pasado, cuando se allanó un hangar en Concordia.

En el Departamento Uruguay, a 35 kilómetros de Concepción del Uruguay, se secuestraron en setiembre del año pasado 433 kilos de cocaína que habían recolectado tres hombres que fueron detenidos. La droga habría sido bombardeada desde el aire. Una semana después del secuestro de la droga Gendarmería secuestró en un hangar la avioneta que se habría usado para el vuelo. Se hicieron peritajes de microaspirado para detectar si había rastros de cocaína y dio positivo.

La sospecha que manejan los investigadores de la justicia federal y de Gendarmería es que se trató de un “bombardeo” de droga y que algo salió mal, por lo que el cargamento nunca llegó a sus destinatarios.

En la justicia federal investigan una nueva ruta aérea proveniente de Paraguay. Una de las hipótesis es que esos cargamentos tienen como destino final el mercado europeo. Se utiliza la zona cercana a la frontera con Uruguay para enviar la cocaína luego al puerto de Montevideo. Al aparecer en los radares los vuelos en Santa Fe ahora la hipótesis que aparece es si esas cargas salen por los puertos del Gran Rosario o de Zárate y Campana. La logística es aceitada y mueve una maquinaria abastecida con mucho dinero si se corrobora que la droga tiene destino europeo, donde la cocaína tiene un valor de hasta 10 veces más.

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Dos cazadores hallaron en un campo de Juan Bernabé Molina las bolsas de arpillera con cocaína de máxima pureza.

Dos cazadores hallaron en un campo de Juan Bernabé Molina las bolsas de arpillera con cocaína de máxima pureza.

El hallazgo de la cocaína en los campos cercanos al límite de Santa Fe y Buenos Aires encendió la preocupación de los investigadores que recién estaban desmadejando la causa de Entre Ríos, con colaboración de fiscales en Paraguay y Uruguay. Esta ruta de triangulación que tiene como meta la salida de la droga al mercado europeo, previa entrada por África, se suma a la hidrovía, donde el año pasado se detectaron en los puertos de Hamburgo y Amberes 27 toneladas de este tipo de estupefaciente que había salido camuflada en contenedores que se cargaron en Asunción.

Detrás de estas maniobras de tráfico trasnacional se sospecha en Paraguay que está el Primer Comando Capital, que domina la provisión de la cocaína y pasta base en Bolivia y utiliza como nodo logístico a Paraguay. Tras ser detectados por las agencias internacionales como DEA y Europol los puertos guaraníes como punta de salida de la droga es posible que estén utilizando otras terminales en Argentina y Uruguay, sospechan los investigadores.

Se están viendo movimientos extraños en Santa Fe y Entre Ríos en los últimos meses, con rutas de triangulación. Estamos hablando de que por vuelo se transportan 200 kilos de cocaína. Se están viendo movimientos extraños en Santa Fe y Entre Ríos en los últimos meses, con rutas de triangulación. Estamos hablando de que por vuelo se transportan 200 kilos de cocaína.

Bombardeo en el maizal

La causa quedó a cargo de la Fiscalía Nº3 de Rosario, cuya titular es Adriana Saccone, y las investigaciones están al frente de la Dirección Antidrogas de la Gendarmería Nacional. Fuentes de la pesquisa señalaron que la cocaína estaba embalada en bolsas de arpillera plástica, que estaban cocidas en la parte superior con dos “orejas” a los costados, que se usan para poder agarrar los bultos para arrojarlos desde un avión. “Es el embalaje típico cuando se “bombardea” con droga”, apuntó uno de los investigadores.

Después de que el domingo pasado los dos cazadores informaran a la policía del hallazgo de dos bolsas con 85 kilos de cocaína, Gendarmería montó rastrillajes en esa zona cercana a J.B. Molina y de General Gelly, que está a unos 12 kilómetros del límite con la provincia de Buenos Aires, y a unos 20 kilómetros en línea recta de la autopista que une Rosario con CABA.

Sospechan que la cocaína proviene de Paraguay.

Los gendarmes empezaron a realizar el rastrillaje con la hipótesis de que por el tipo de bolsas que habían encontrado los cazadores el domingo se podría tratar de droga arrojada desde una avioneta y por esa razón podría haber más droga “perdida” en esa zona o también narcos buscando lo que habían comprado. Los rastrillajes, según explicó una fuente de la fuerza federal, se hicieron en un principio de forma terrestre, con perros especializados. Ese día los efectivos encontraron otras dos bolsas con 84 panes de cocaína, que pesaban 87 kilos.

El miércoles, Gendarmería sumó un helicóptero para profundizar la búsqueda y dio resultado, porque mientras se realizaba el censo en todo el país, los efectivos hallaron en un maizal ya cosechado otras dos bolsas con droga. En total, según informó la Dirección Antidrogas de la Gendarmería, se secuestraron 175,8 kilos de cocaína, aunque sin un solo detenido.

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"Es el embalaje típico cuando se “bombardea” con droga”, apuntó uno de los investigadores al referirse a las bolsas de arpillera plástica en las que se encontraba embalada la cocaína que arrojaron en el campo ubicado en el límite entre Santa Fe y Buenos Aires. 

"Es el embalaje típico cuando se “bombardea” con droga”, apuntó uno de los investigadores al referirse a las bolsas de arpillera plástica en las que se encontraba embalada la cocaína que arrojaron en el campo ubicado en el límite entre Santa Fe y Buenos Aires.

A la par de este hallazgo de cocaína, que tiene un valor en el mercado ilícito de más de 3.000.000 de dólares, los investigadores comenzaron a realizar peritajes para encontrar indicios para poder determinar de dónde provenía la avioneta y en qué fecha podrían haber arrojado las bolsas con droga. Para ello realizaron un estudio sobre el suelo del lugar donde cayeron los bultos y ahora se están analizando los vuelos detectados en el norte y noreste argentino.

Uno de los problemas que aparecen para profundizar la investigación es que hacia abajo del paralelo 29 –en la zona del norte de Santa Fe y Corrientes- a las aeronaves no se les exige autorización para los controles establecidos en lo que se llamó Escudo Norte. La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) estableció en 2018 que es obligatorio la instalación y uso de un equipo respondedor (ATC Transponder) o un Sistema de Vigilancia Dependiente Automática para todas las aeronaves con matrícula argentina que operen en el espacio aéreo del norte del país (a partir del paralelo 29º). El problema es que en el centro del país ese requisito no es obligatorio, con lo cual hay una especie de agujero negro aéreo. “El problema que tenemos es que hay gran cantidad de TAIs (Tránsito Aéreo Ilegal) en la región centro de la Argentina, pero la mayoría son por fumigaciones. Es un problema detectar vuelos ilegales en una zona donde hay mucha actividad aérea”, aclaró uno de los investigadores de Gendarmería.

Este hallazgo de 175 kilos de cocaína tiene un valor en el mercado ilícito de más de 3.000.000 de dólares.

A la par de estas limitaciones en los controles se investigan otros episodios extraños que ocurrieron en la zona con avionetas. El martes de la semana pasada apareció una avioneta en un campo a 35 kilómetros de donde se encontraron las bolsas de cocaína. La aeronave estaba vacía y el piloto bajó a tierra sin el tren de aterrizaje. “Es probable que haya tenido un desperfecto y prefirió aterrizar sin el tren de aterrizaje porque de lo contrario podría tumbar la aeronave debido a la dificultad del terreno”, analizó una fuente de la investigación.

Aunque por ahora no son parte de la misma causa judicial, Gendarmería va a peritar esa aeronave para ver si se puede determinar que también trasladaba cocaína.

El 22 de febrero de 2020 en San Justo se detectó a partir de información de la DEA el aterrizaje forzoso de una avioneta con 200 kilos de cocaína, que terminó con los supuestos responsables del cargamento, Gladis Melgarejo y su pareja Claudio Casco, prófugos. En la causa que investigó el fiscal Walter Rodríguez hay dos personas procesadas por el delito de confabulación, entre ellos, un piloto paraguayo y un policía santafesino. Luego el fiscal se abrió una causa por lavado de dinero, y se desarticuló una usina de facturas truchas que se comercializaban en distintas partes del país. La droga que venía en la avioneta que se estrelló en un camino rural cerca de San Justo provenía de Paraguay.

El problema que tenemos es que hay gran cantidad de TAIs (Tránsito Aéreo Ilegal) en la región centro de la Argentina, pero la mayoría son por fumigaciones. Es un problema detectar vuelos ilegales en una zona donde hay mucha actividad aérea El problema que tenemos es que hay gran cantidad de TAIs (Tránsito Aéreo Ilegal) en la región centro de la Argentina, pero la mayoría son por fumigaciones. Es un problema detectar vuelos ilegales en una zona donde hay mucha actividad aérea

El 8 de marzo pasado integrantes de Gendarmería Nacional allanaron en la zona de Monte Maíz, en la frontera entre Córdoba y Santa Fe, un campo donde el narco Marcelo Pelozo, procesado hace un mes y medio, lo usaba para el aprovisionamiento de cocaína. Esa droga, que era vendida a eslabones del clan Loza, se acopiaba en Ibarlucea, en las afueras de Rosario. La sospecha es que esa cantidad de estupefaciente iba una parte al mercado interno de Rosario y Buenos Aires y también a Europa a través de los puertos de la región. La cocaína provenía de Paraguay.

A mediados de enero pasado, cerca de Pergamino se secuestró una avioneta que había arrojado 130 kilos de cocaína en paracaídas. En ese caso quedaron detenidos cuatro personas, que se sospecha que enviaban el estupefaciente a la villa 1-11-14, del Bajo Flores. Después de una investigación que se inició en 2021, la Policía bonaerense montó vigilancias encubiertas entre los maizales de un campo de la localidad de Rancagua, cerca de Pergamino. Estuvieron varias noches hasta que observaron pasar la avioneta cuatro veces hasta que arrojó cuatro bultos con paracaídas.

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