Santa Fe: trasladaron a seis de los siete alojados en el hogar de tránsito clandestino a la Casa Beata Clara Bosatta
La Municipalidad trabajó a través de la Dirección de Acción Social para concretar el traslado. El lugar fue foco de un incendio este miércoles por la mañana, el cual destapó que no estaba autorizado para funcionar como hogar de tránsito.
La Municipalidad traslada a los alojados a Casa Beata Clara Bosatta, ubicado en Avenida Blas Parera al 7700.
Dos asistentes sociales de la Dirección de Acción Social de la Municipalidad de Santa Fe trabajaron el miércoles por la tarde en el hogar de tránsito clandestino que se incendió esta mañana.
Asistentes sociales de la Dirección de Acción Social de la Municipalidad de Santa Fe trabajaron durante la tarde del miércoles en el hogar de tránsito clandestino que se incendió este miércoles por la mañana en barrio Nuevo Horizonte, desde donde trasladaron a seis de los siete alojados en vehículos especializados a la Casa Beata Clara Bosatta, ubicado en Avenida Blas Parera.
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La PDI entrevistó a los residentes
Según relató el móvil de AIRE, cada uno de los trasladados fueron entrevistados por la Policía de Investigaciones (PDI), que trabajó en el lugar para continuar con la investigación tanto del incendio como de las condiciones en las que se encontraban dentro de la vivienda, que no estaba habilitada para funcionar como hogar de tránsito.
Los alojados eran siete, pero una persona eligió quedarse. Ante la consulta de este medio, aseguró que decidió no sumarse a la Casa Beata Clara "porque tenía donde ir". También mencionó que hace poco había hecho el pago a los encargados de la residencia de barrio Nuevo Horizonte, lo que podría tener que ver con su decisión de no abandonar el lugar junto con el resto de los residentes.
Así era la vida en el hogar de tránsito clandestino
El lugar operaba como un supuesto hogar de tránsito para personas mayores y con discapacidad. Entre los testimonios recogidos en el lugar por AIRE a lo largo de la mañana, uno se destacó por su crudeza: el de Luis César Arriola, de 80 años, exchofer de colectivos.
En ese contexto, la vivienda, que no estaba habilitada como hogar de tránsito, sufrió un incendio intencional por parte de una de las personas que residía allí, según relató Arriola, quien aseguró que el fuego se generó para "llamar la atención", porque no comían hace cuatro días.
Arriola llevaba dos años en la vivienda. Consultado sobre sus condiciones de vida, no dudó: "Mal, con hambre, durmiendo en el piso, con un colchón, sin almohada y con una cobija que es más un cubrecama. Eso es todo. Así dormía".
De pedir un consejo a quedar "a merced" de la dueña
Uno de los tramos más llamativos del relato de Arriola tiene que ver con cómo llegó al lugar. Según explicó, fue derivado por una asistente social que trabaja cerca de la terminal de ómnibus, quien lo conectó con la mujer a cargo de la vivienda. Pero aclaró algo central: él no fue en busca de alojamiento, sino de asesoramiento para recuperar pertenencias que había dejado en otro hogar de similares características.
Al llegar, según contó, la responsable del lugar le retuvo toda su documentación, el dinero en efectivo que llevaba encima y otras pertenencias, con la promesa de recuperar esa misma tarde lo que había quedado en el otro sitio. Eso nunca sucedió: "Hasta el día de hoy estoy esperando la documentación, las credenciales de la obra social, las pertenencias, la plata en efectivo que tenía", denunció. Y resumió su situación con una frase contundente: "Estoy a merced de ellos. Yo no toco un peso argentino ni moneda de ningún lado hace un par de años".
Las imágenes del interior del hogar
Las imágenes del interior del hogar de tránsito incendiado en barrio Nuevo Horizonte revelan las condiciones en las que vivían las personas alojadas en el lugar.
Camas distribuidas en una única habitación, escaso mobiliario, pertenencias amontonadas y un espacio de evidente precariedad forman parte del escenario que quedó al descubierto tras el incendio de un colchón que motivó la intervención policial.
Las fotografías muestran una amplia habitación donde convivían varios adultos. En el ambiente se observan al menos cuatro camas, colchones apoyados directamente sobre bases, escasas pertenencias personales y una silla utilizada para almacenar ropa.
En otra de las imágenes se aprecia el patio interno del inmueble. Allí quedó el colchón parcialmente consumido por el fuego que originó la intervención de los bomberos y de la policía. El incendio no provocó víctimas, pero permitió que salieran a la luz los testimonios de quienes vivían en el lugar.






