Santa Fe: condenan e inhabilitan a un jefe policial a ejercer cargos públicos durante seis años
El fallo fue dictado tras una audiencia de juicio abreviado en tribunales.
Un jefe policial que prestaba servicios en la localidad de Gobernador Candioti, a 30 kilómetros de la ciudad de Santa Fe, fue inhabilitado a cubrir cargos públicos durante seis años tras ser condenado en el marco de una causa por apremios ilegales.
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Se trata de Daniel Andrés Bordiga, de 42 años, y el cual fue sentenciado a tres años de prisión en suspenso en un fallo que dictó el juez penal Jorge Patrizi que lo declaró, tras un juicio abreviado, autor de privación ilegal de la libertad por abuso funcional y apremios ilegales.
La resolución dispuso además una inhabilitación por seis años para que el policía tenga algún cargo público en el Estado.
Mediante un comunicado oficial del MPA, el fiscal del caso, Ezequiel Hernández, dijo que Bordiga llevó a cabo su conducta ilícita junto con otros dos uniformados que el año pasado fueron condenados en el marco del mismo legajo: Carlos David Romero y Juan Pablo Daccaro.
Privado de su libertad
El hecho por el cual el jefe policial fue condenado remonta al miércoles 7 de octubre de 2020 aproximadamente a las 9:00 de la mañana. Por entonces, Bordiga era el jefe de la Comisaría número 22 de la Unidad Regional I, Romero cumplía funciones allí como suboficial y Daccaro se desempeñaba en la misma dependencia como subinspector.
Mientras se trasladaban en un móvil policial, los condenados interceptaron a un joven que estaba en la esquina de Liniers y San Martín y, sin motivos legales, lo privaron de su libertad y lo llevaron hasta la comisaría.
En el trayecto, Daccaro apuntó a la víctima con una escopeta que llevaba como arma de fuego reglamentaria y luego la utilizó para pegarle en la zona de las costillas. Según indicaron desde el MPA, durante el ataque, los tres policías le exigieron al joven que les brindara información acerca de un televisor que había sido sustraído el día anterior.
Una vez en la comisaría, Bordiga retuvo en una oficina al joven agredido, quien quedó bajo la custodia de los otros dos coautores. Tanto Romero como Daccaro maltrataron físicamente a la víctima y la obligaron a suscribir documentos con declaraciones falsas acerca de lo sucedido.





