Robo de celulares: investigación, allanamientos y quiénes están detrás de los arrebatos y la reventa
El sistema Lince -del Gobierno de la Provincia de Santa Fe- aportó información clave para desbaratar una banda de motochorros investigada por el robo de celulares en Rosario.
El análisis de imágenes de videovigilancia permitió reconstruir recorridos de motociclistas vinculados a distintos arrebatos y detectar conexiones con investigaciones anteriores.
En el marco de una investigación por asociación ilícita vinculada al robo y comercialización de teléfonos celulares, se realizaron el miércoles 11 allanamientos en distintos domicilios de la zona oeste de Rosario.
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Las actuaciones contaron con el aporte del sistema Lince, que mediante inteligencia artificial permitió analizar imágenes de videovigilancia, reconstruir desplazamientos de vehículos y detectar posibles conexiones entre distintos hechos delictivos.
La investigación fue desarrollada de manera conjunta por la División Judicial de la Unidad Regional II y la Policía de Investigaciones (PDI), dependientes del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe. Los procedimientos contaron con el apoyo de grupos tácticos.
Según la hipótesis investigativa, los involucrados habrían integrado una organización dedicada a cometer arrebatos utilizando motocicletas, con diferentes funciones vinculadas al apoyo logístico, la recepción de los teléfonos sustraídos y su posterior acondicionamiento y comercialización.
Investigación: la maniobra de los delincuentes
Una de las maniobras investigadas consistía en recuperar las motocicletas utilizadas para cometer los robos. Cuando los vehículos eran abandonados durante una fuga o secuestrados por la Policía, integrantes del grupo habrían presentado denuncias falsas por robo para simular que habían sido víctimas de la sustracción. De esta manera, buscaban solicitar su restitución ante la justicia y volver a utilizarlos para cometer delitos.
La investigación también permitió identificar un posible circuito de comercialización de los teléfonos sustraídos, mediante actividades comerciales que habrían sido utilizadas para acondicionar y revender los dispositivos, además de canalizar el dinero obtenido a través de billeteras virtuales.
Uno de los aportes de Lince se produjo a partir de un arrebato ocurrido en agosto, en inmediaciones de un hotel de calle San Lorenzo al 1400. El análisis de las imágenes permitió reconstruir los movimientos de dos motociclistas antes y después del hecho, detectar cambios de vestimenta y establecer posibles desplazamientos coordinados hacia un inmueble de Amenábar al 3500.
Las ampliaciones del informe también permitieron identificar un Citroen C4 Cactus y un vehículo similar a un Renault 9 durante los recorridos analizados. Además, se detectó que el mismo domicilio ya había sido mencionado en una investigación anterior por otro robo de celular ocurrido en abril. Esta información, complementada con tareas de campo y registros policiales, contribuyó a establecer posibles vínculos entre distintos hechos.
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Entre los allanamientos con resultados positivos se encuentran los realizados en domicilios de Liniers al 3400, Camilo Aldao al 3900 y Matienzo al 2500. Durante los procedimientos fueron aprehendidas nueve personas: Kevin Javier G. de 30 años, Ailén Rocío A. (28), Brian Miguel S. (33), Maira Belén B. (35), Lautaro Adrián J. (23), Lucas Uriel E. (24), Débora Jezabel A. (26), Jesús Cristian M. (43) y María Susana P. (41).
Asimismo, se secuestraron 26 teléfonos celulares, nueve cascos, dos cajas con documentación, dos equipos de comunicación tipo handy, un dispositivo DVR, dos motocicletas Honda Wave, un vehículo Jeep, 490 euros y 1.290 dólares estadounidenses.
Las actuaciones continúan bajo la intervención del fiscal Carlos Covani, de la Unidad Fiscal Especial de Autores No Identificados del Ministerio Público de la Acusación (MPA).






