viernes 14 de agosto de 2020
Policiales | Argentina | Rosario | Brasil

Quiénes son los santafesinos que realizaron el contrabando de armas más grande de los últimos tiempos

En la investigación que realizó el juez Pablo Yadarola hay seis acusados, tres de ellos rosarinos. Se sospecha que importaban partes de armas por contrabando y las vendían a organizaciones criminales de Brasil.

La causa sobre el tráfico de armas al exterior más grande de las últimas décadas, que tuvo como eje la ciudad de Rosario, fue elevada a juicio y los seis imputados, entre los que se encuentran tres rosarinos, estarán sentados en el banquillo, acusados de formar parte de una organización, con contactos a nivel internacional, que ingresaba a la Argentina partes de armas de guerra para, después de ensamblarlas, venderlas a organizaciones criminales de Brasil y de Paraguay.

"Se encuentra corroborado, con los alcances requeridos para esta etapa del proceso, que los nombrados integraron una organización delictiva que, al menos, desde el mes de noviembre de 2017 hasta el día 1º de noviembre de 2018, habría estado destinada a cometer delitos diversos, principalmente vinculados con las armas de guerra y municiones", señala el fallo, al que tuvo acceso Aire de Santa Fe, el único medio que en Santa Fe sigue de cerca una de las causas más importantes de la historia en materia de tráfico armas.

Leer más ► Argentina empieza a aparecer como proveedor de armas a bandas brasileñas

Los acusados por el juez en lo penal económico Pablo Yadarola, a cargo de la causa, son los hermanos Román y Flavio Ragusa, Alfredo Castañón, Jorge Loschiavo, Ricardo Pelayo Perpiña y Ernesto Sánchez.

La causa comenzó el 17 de octubre de 2018 cuando la División Sumarios de Prevención de la Dirección General de Aduanas (DGA), de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), puso en conocimiento del juez Yadarola un pedido de "envío controlado" presentado por la División Investigaciones del Departamento de Seguridad Nacional de la embajada de los Estados Unidos en la Argentina.

Ahí comenzó una trama que parece sacada de una serie de Netflix. Uno de los puntos clave de esta investigación que terminó con la elevación a juicio oral es la relación de los procesados con traficantes de armas de Paraguay, a quienes les enviaban armamento por diferentes vías.

La sospecha, según se desprende de la causa, es que el tránsito final de las armas que se enviaban desde Argentina tenía como destino organizaciones criminales brasileñas. “Podrían haber tenido como destino el abastecimiento de grupos criminales que operarían en diferentes países, tales como Brasil y Paraguay”, señala el fallo de Yadarola. Se sospecha que esas bandas son Primer Comando Capital (PCC) y Comando Vermelho.

Embed

Los 10 "mandamientos" que deben cumplir los integrantes del Comando Vermelho en Brasil

“Se encontraría acreditada la relación existía por los numerosos envíos de dinero desde el exterior como así también los movimientos migratorios de los imputados y los cruces fronterizos que llevó a cabo una camioneta con insignias del Ejército Argentino y documentos falsos, que fue secuestrada en el domicilio de Ragusa”. Ese vehículo era tripulado por brasileños y paraguayos.

Leer más ► Los contactos internacionales del crimen organizado en Santa Fe a través de la hidrovía

Los hermanos Román y Flavio Ragusa, oriundos de Rosario, “no brindaron explicaciones sobre porqué tenían documentos falsos” ni tampoco porqué “nunca sacaron de la camioneta KIA que adquirieron las insignias del Ejército Argentino”, según el fallo. Con esa identificación de la fuerza “habrían podido evitar controles de tránsito cuando transportaban de forma espuria distinto tipo de armamento”.

La camioneta KIA de los Ragusa “registró numerosos cruces desde mayo de 2013 a julio de 2017 por los pasos fronterizos del Puente Tancredo Neves, Andresito Capaneda, Puerto San Antonio hacia Brasil”. También figura que traspasó los límites entre Argentina y Paraguay por los puentes San Ignacio de Loyola y San Roque González.

Los cruces fronterizos para contrabandear las armas se llevaban a cabo con una camioneta con insignias del Ejército Argentino y documentos falsos.

En la investigación se detectó que durante tres años mantuvieron estrechos contactos, a través de comunicaciones, Román Ragusa y Eduardo Ramírez Cantero, un ciudadano paraguayo conocido como Matungo. En los mensajes de texto quedó expuesta la relación “comercial” entre ambos. El negocio era la compra-venta de armas, accesorios y municiones.

El contrabando de las armas y el pago del “servicio” se hacían por intermedio de choferes de ómnibus de larga distancia que unían las ciudades de Asunción, en Paraguay y Buenos Aires y Rosario, en la Argentina.

Esto figura en los mensajes de Whatsapp que se descubrieron tras peritar el teléfono celular utilizado por Román Ragusa, de 55 años. En los chats llamaban “piloto” al chofer del ómnibus que llevaba las armas hacia Paraguay y traía desde ese país el dinero para pagarlas.

“El piloto viaja domingo y lleva la plata para los seis pendientes. Luego me pasas el número del secretario”, escribió en uno de los mensajes Ramírez Cantero. Ragusa le respondió: “Oki. Veo si consigo acá los cargadores”.

Leer más ► Desde un departamento de Rosario salían las armas que se vendían a bandas criminales brasileñas

Para el juez en los chats queda en evidencia cómo funcionaban los engranajes de la banda. Los mensajes dejan “en evidencia los modus operandi para el envío de armamento con destino a Paraguay. Cuando Ramírez Cantero menciona a los pilotos estaría haciendo referencia a choferes de empresa de transporte de pasajeros encargados de llevar el dinero para el pago de las armas y a su retorno el ingreso de armamento, haciendo ambos también mención al «secre», quien sería una tercera persona, encargada de llevar las armas a los choferes una vez arribado los mismos a la provincia de Buenos Aires”, explicó el magistrado en fallo.

El contrabando de las armas y el pago del “servicio” se hacían por intermedio de choferes de ómnibus de larga distancia que unían las ciudades de Asunción, Buenos Aires y Rosario.

En marzo pasado, un tribunal de Asunción, tras un extenso proceso, condenó a 13 años y seis meses a León Ocampo y a siete años a Ramírez Cantero, quienes tienen pendiente en Paraguay un pedido de extradición de la Argentina del juez Yadarola.

León Ocampo es un empresario con fuertes influencias en el Poder Judicial y la política paraguaya. Es el cuñado del ministro de la Corte Suprema de Paraguay Alberto Martínez Simón. Este hombre de 57 años no sólo proveía a las organizaciones criminales, como se sospecha en la causa, sino también a la Policía Nacional de Paraguay y a las Fuerzas Armadas. Para esa tarea creó una firma, según el expediente en Asunción al que tuvo acceso este diario, Comtecpar, que entre los años 2011 y 2014 importó 569.885 dólares en “blanco”.

Esta causa en la que fueron condenados León Ocampo y Ramírez se inició el 9 de marzo de 2016, tres años antes que la que comenzó en Argentina. El operativo lo hicieron agentes de la Secretaría Nacional de Narcotráfico de Paraguay (SENAD) en una casa en el barrio Villa Amelia de Asunción. El inventario de lo secuestrado ocupa tres páginas y está valuado en varios millones de dólares.

“De las armas de fuego incautadas se detectó que algunas tenían el número de serie borrado y no poseían el sello de importador local”, señala el expediente. Entre la enorme cantidad de armas secuestradas figuran dos ametralladoras Browning M2, dos fusiles Kalashnikov, dos ametralladoras HK MP5, un maletín de metal con 200 balas perforantes, detonadores, explosivos plásticos y granadas de mano y de mortero, entre otras.

jorge rafaat.jpg
El empresario narco Jorge Rafaat fue asesinado en Paraguay con armas contrabandeadas desde la Argentina.

El empresario narco Jorge Rafaat fue asesinado en Paraguay con armas contrabandeadas desde la Argentina.

Estos dos traficantes de armas, según probó la fiscal Ledesma, vendieron el armamento que usó un brazo de PCC para un crimen emblemático, como fue la emboscada cinematográfica en Pedro Juan Caballero del empresario narco Jorge Rafaat, quien fue acribillado con una ametralladora Browning calibre .50 desde una camioneta Toyota.

En ese atentado, que provocó conmoción tanto en Paraguay como Brasil, se usó una camioneta que fue encontrada en la casa de León Ocampo. Ese vehículo, según consigna el expediente al que tuvo acceso este diario, está a nombre de la empresa RSS Internacional SA, cuyo titular es Sergio Denis Sierra, quien está imputado desde 2017 como uno de los lavadores de dinero de PCC.

Sierra Da Silva era el socio en RSS Internacional SA de Elton Rumich Da Silva, quien es considerado el ideólogo del ataque contra Rafaat en pleno centro de Pedro Juan Caballero.

Dejá tu comentario