Tienen entre 19 y 24 años. Ninguno posee un trabajo estable y su instrucción educativa es por demás de incompleta. Esa es la radiografía actual de los tres principales sospechosos que tiene la causa que investiga la inédita y febril madrugada en llamas ocurrida el pasado 17 de noviembre en la que seis automóviles fueron incendiados en el centro y sur de la ciudad de Santa Fe.
Se trata de tres muchachos identificados como Maximiliano Andrés Varas (29), Lazaro José Díaz (24) y Maximiliano Gómez (19) los cuales este miércoles fueron formalmente imputados por el fiscal de la Unidad de Flagrancia, Ignacio Lascurain, quien le atribuyó al trío pirómano haber protagonizado la saga de vehículos incendiados que comenzó en Lisandro de la Torre al 3200 y se extendió hasta Amenábar al 3600, en zona sur.
La imputación se dio en el marco de una audiencia que tuvo lugar en la Sala 2 del subsuelo de tribunales y la cual fue presidida por el juez penal Octavio Silva, quien dio por aceptada la atribución de los cargos y además ofició a la Oficina de Trámites y Libertades para que cambien de lugar de detención a dos de los tres implicados en el caso. Tal medida fue solicitada por la defensora oficial Mónica Echaniz, que indicó que sus asistidos tuvieron problemas en la Seccional Séptima en donde fueron alojados previo a la audiencia imputativa.
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Los tres fueron detenidos el pasado lunes luego de dos allanamientos ejecutados por investigadores de la División Informaciones de la Unidad Regional I los cuales inspeccionaron dos propiedades. Una ubicada en Zavalla al 1700 y otra, un refugio de jóvenes en situación de calle, situado en Monseñor Zaspe al 3500.
El caso tiene la particularidad de que por primera vez la policía y justicia pusieron fin a la eterna sospecha instalada en el inconsciente colectivo santafesino sobre la presencia en la ciudad de una organización o un grupo con claras intenciones de salir a las calles a prender fuego los autos como un mero acto de rebeldía o vandalismo.
Madrugada en llamas
En su imputación, el fiscal le atribuyó al trío haber cometido el primer ataque cerca de las 2.15 en Lisandro de la Torre al 3200, casi esquina con Francia. Allí inicialmente fue incendiado un vehículo Volkswagen Passat cuya combustión fue tan fuerte que provocó que el auto retroceda tres metros atrás e impacte contra una Jeep blanca la cual también se incendió en la zona del capot. Tal hecho fue encuadrado por Lascurain como un “incendio agravado reiterado en dos oportunidades".
El tercer vehículo fue incendiado alrededor de las 3.10 y tuvo como blanco un VW Polo 2002 el cual se encontraba estacionado en San Juan al 1800. El cuarto en Zavalla al 1900, veinte minutos después, y tuvo como objetivo un Ford Ka. Luego, a las 3.45, ardió en Freyre al 1400 una VW Surán que estaba en el interior de una cochera semi abierta y cuyo incendio provocó además la caída del revoque de la pared, entre otros daños.
La secuencia culminó una hora después a unas cuadras de aquella cochera, cuando en Amenábar al 3600, cerca a avenida Freyre, un Peugeot 307 que se encontraba estacionado en la calle fue incendiado por el grupo de quemacoches.
Autores a pie
Por el caso los investigadores del área de Informaciones relevaron cerca de veinte cámaras de seguridad privadas y públicas que permitieron observar como un grupo de jóvenes estuvo en las distintas zonas en donde ocurrieron los siniestros. En base a ese cotejo, tanto el fiscal como los detectives de la causa comprendieron que los autores de la saga incendiaria cometieron los hechos a pie y sin estar motorizados en algún coche.
Sumado a ello, existió un procedimiento policial, realizado por el Comando Radioeléctrico, en donde los tres principales investigados fueron identificados en un control realizado justamente aquella madrugada en que ardieron en llamas los seis vehículos. Dicho procedimiento fue la llave que permitió a investigadores conectar a los sospechosos con los registros fílmicos secuestrados durante la pesquisa.
Tales datos serán ventilados de todos modos el próximo viernes, cuando en una nueva audiencia, la de medidas cautelares, el fiscal exponga los detalles de la investigación y así solicite que tanto Varas, Díaz y Gómez sean encarcelados en un establecimiento del servicio penitenciario para cumplir la prisión preventiva.
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