Primera condena en la causa de extorsión a un médico de la ciudad de Santa Fe
Uno de los involucrados firmó un juicio abreviado por su participación en la extorsión. Pasará más de cuatro años en prisión.
Uno de los involucrados firmó un juicio abreviado por su participación en la extorsión. Pasará más de cuatro años en prisión.
El acuerdo fue presentado este lunes en tribunales en una audiencia ante la jueza Susana Luna, y lleva la firma de la fiscal Laura Urquiza, Pucheta y su abogado defensor, Alejo Almirón Petrone.
LEER MÁS ► Una deuda comercial, el motivo de la extorsión a un médico de la ciudad de Santa Fe
La condena a Pucheta por la extorsión es de tres años de prisión, que se suma a una pena de un año y medio impuesta en agosto de 2025 por portación de arma de fuego. La investigación comenzó cuando la víctima radicó la denuncia de manera online, el 1° de octubre de 2025 tras recibir los primeros mensajes extorsivos.
Pucheta fue condenado por formar parte de un plan criminal, del que formaron parte otras tres personas, a fin de obligar a un médico y empresario agrario santafesino a entregar la suma de 100.000 dólares mediante intimidación. Las extorsiones, a través de llamadas, mensajes, e incluso personalmente, ocurrieron entre el 1 y el 10 de octubre de 2025.
Dos de los involucrados, Rodolfo Liendo y el empresario uruguayo Walter Roel de Armas, proveyeron información personal y sensible de la víctima y su entorno familiar, datos que fueron utilizados por Pucheta y José Luis Ríos para cometer las extorsiones: números telefónicos de la víctima y su hermano; lugar de residencia y nombres de su pareja e hijo menor de edad; el establecimiento educativo al que asistía el niño y los domicilios laborales de la pareja de la víctima.
Además de la información, Roel de Armas impartió instrucciones sobre cómo ejecutar la maniobra, indicando que debían alegar un falso origen del reclamo y remarcando la necesidad de ocultar su propia participación en el hecho. Este empresario uruguayo había concretado con la víctima de la extorsión unos negocios vinculados a la exportación de cereales en 2024.
Es así que utilizando esta información, Ríos y Pucheta enviaron mensajes intimidatorios por WhatsApp mencionando los movimientos de la familia y, finalmente, se presentaron físicamente en el local comercial de la pareja de la víctima el 9 de octubre de 2025 para materializar la seriedad de las amenazas.
A través de la investigación, la Fiscalía pudo reconstruir que fue Liendo quien contactó a Pucheta para “hacer un trabajito”: cobrar la deuda que la víctima tenía con el empresario, y con él mismo. Tras ser detenido e imputado, Pucheta solicitó declarar y confirmó todo lo que Urquiza había imputado; además, agregó que conocía a Liendo a través de su padre y que habían mantenido un encuentro en la estación de servicio ubicada en Aristóbulo del Valle y el Puente Negro.
Para corroborar esta declaración, los investigadores buscaron las cámaras de la zona: se pudo ver este encuentro entre Pucheta, Liendo y Ríos. Allí, Liendo les dijo que había que hacer una visita personal para concretar el pago de la deuda porque los mensajes no estaban dando resultado.
Al día siguiente, Pucheta y su cómplice se presentaron en los dos locales comerciales de la pareja de la víctima. Las cámaras de la peatonal registraron cómo Pucheta se quedaba en la puerta mientras el otro muchacho ingresaba al local. Luego, fueron hasta el centro comercial y actuaron a la inversa: Pucheta ingresó mientras su acompañante quedó afuera. Esto también quedó registrado por las cámaras de seguridad.
Pucheta fue el primero de los involucrados en la causa en cerrar el proceso en su contra a través de un acuerdo de juicio abreviado que quedó firme este lunes.
Te puede interesar