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Policiales Rosario | Los Monos |

Precoz sicario imputado por balaceras extorsivas y homicidio, sospechado del atentado al casino de Rosario

Los audios que fueron como presentados como evidencia de la causa muestran que Lucas E., a pesar de su corta edad, se arroga hacer trabajos sucios a cambio de dinero o droga, con un perfil virulento y arrebatado.

El miércoles detuvieron a Lucas “Berraco” E., de apenas 18 años, sospechado atentar contra el casino City Center de Rosario donde el 11 de enero murió Enrique Encino, el gerente del Banco Nación de Las Parejas que recibió un disparo en el cráneo cuando salió a fumar en uno de los balcones del complejo. Las evidencias demuestran que este prematuro tiratiros integraba una gavilla dedicada a extorsiones mafiosas que coordinaban referentes de Los Monos desde prisión. Fue formalmente imputado de integrar la asociación ilícita del homicidio de Felipe Schneider, un vecino de Tablada de 65 años que murió en medio de una balacera contra una transera, y de atentar contra viviendas de miembros del Sindicato de Peones de Taxis (SPT).

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La serie todavía disponible en Netflix que cuenta la historia del narco colombiano Pablo Escobar Gaviria (2012) permitió que se popularizara el término “berraco” utilizado por los protagonistas para referirse a otros actores de la trama como “valientes o bravos”, aunque según el país tiene varias acepciones. Cuando la serie logró su explosivo éxito, Lucas Ariel E. tenía apenas 10 años. Y evidentemente esa ficción se coló en su niñez, que transitó en los arrabales del complejo y violento barrio Tablada, al sur de Rosario.

El muchacho creció en un entorno donde es habitual el repiqueteo seco de las balaceras, y emprendió una veloz carrera delictiva. Sondeó en su memoria y adoptó el apodo de "Berraco", como se lo conocía en la zona. Pero cayó el lunes a las 16.20 en el marco de un operativo cerrojo montado en Corrientes y Uriburu. Lo estaban buscando desde enero, cuando en un allanamiento hallaron debajo de una cama de su casa una pistola calibre 9 milímetros con la numeración limada y 14 vainas en el cargador.

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La pistola 9 mm. con numeración limada secuestrada a

La pistola 9 mm. con numeración limada secuestrada a "Berraco" en enero.

Los investigadores ya lo tenían apuntado por varios hechos. Y le pisaban los talones sospechado del crimen del vecino Felipe Schneider, asesinado el 10 de diciembre de 2019 al quedar en medio de una balacera que en realidad estaba dirigida a Priscila A., alias “Chanita”, hija de una transera que reside en 24 de Septiembre y pasaje Guerrico, una porción caliente de Tablada.

Los datos que acumuló la Agencia de Criminalidad y Delitos Complejos, a cargo de los fiscales Matías Edery y Luis Schiappa Pietra, la Agencia de Investigación Criminal (AIC) del Organismo de Investigaciones (OI) se sustentaron principalmente en escuchas, allanamientos, secuestros, seguimientos de redes sociales, tareas de calle, entrevistas y entrecruzamientos de legajos conexos donde Lucas y otros jóvenes aparecían citados como autores de hechos violentos.

"Cachete" y el "Enano", la conexión

En ese camino la detención de Maximiliano "Cachete" Díaz, el joven acusado de reclutar los tiradores que atentaron contra el City Center donde murió Encino, permitió hilvanar pistas. Díaz aparece conectado a Fernando Ezequiel "Enano" Morel, acusado y ahora preso en Coronda tras no regresar de una salida transitoria de la cárcel de Piñero (tuvo un accidente en enero e intentó escapar del hospital) donde cumplía una condena por un crimen y otros delitos. Se trata de un lugarteniente del líder de Los Monos, Ariel Máximo Guille Cantero.

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Maximiliano

Maximiliano "Cachete" Díaz

Esa conexión Morel–Díaz abrió la pesquisa para llegar a la gavilla que integraban "Berraco", Franco Gaston S., Yamila Ayelen G., el menor Alexis Daniel B., Nahuel S., todos, bajo el comando del "Enano" Morel, que también habría organizado la logística de los ataques a gremialistas del Sindicato de Peones de Taxis en septiembre de 2019.

Las transcripción de las escuchas a los teléfonos de personas conectadas con los hechos son elocuentes, muestran la dinámica del grupo y el perfil de Lucas E., quien a pesar de su corta edad se arroga hacer trabajos sucios a cambio de dinero o droga, con un perfil virulento y arrebatado.

En una de las conversaciones que mantiene a fines de septiembre del año con una joven, alardea sobre las balaceras contra la vivienda de Horacio Yannotti, secretario del Sindicato de Peones de Taxis: “Le voy a mandar al sindicato de taxi, le voy a dar una banda de tiros, re corta”. Y confirma: “Viste que tiraron en la casa del dueño del sindicato, del sindicato de los taxis, viste el noticiero”.

Esquelas extorsivas

Un sello distintivo de la banda eran las notas que dejaban a los destinatarios de las extorsiones. "342… hablame a este número con la mafia no se jode (esto no es coca mami)"; "342… hablame a éste número con la mafia no se jode esto no es coca papi". Las llamadas a esos números impactaron en antenas que interceptaron teléfonos cercanos al penal de Coronda, donde está detenido el "Enano" Morel.

Cinco de esas esquelas fueron secuestradas en poder de Franco Gastón S. el 2 de marzo pasado después de tirotear la vivienda de Verónica A. (Chacabuco 3931) para obligarla a que la abandonara. El joven fue apresado tras una persecución que terminó en la casa de Yamila Ayelén G. Con él estaba el menor de edad Axel Daniel B. "Berraco" logró escapar de la policía, pero según las evidencias también participó del tiroteo.

La Fiscalía estima que la banda se formó a mediados de septiembre del año pasado, y sus miembros tenían distintas tareas. Mientras que algunos contactaban a las víctimas, otros negociaban los montos de la extorsión, dejaban las notas intimidantes, y los tiradores se encargaban de gatillar. El plan: obtener dinero bajo amenaza de causar daño, matar a una persona en particular o a sus familiares si no pagaban. En esa estructura, "Berraco" aparece como un novel sicario.

“Voy a activar... ya matamos a todos, no hay nada para hacer”

En las escuchas que forman parte de la imputación y que fueron captadas por los investigadores, Lucas muestra su personalidad irascible. Como el 12 de septiembre mientras habla con una joven identificada como F.

—Lucas: voy a activar de vuelta, todos los días como antes pum pum pum pum, tengo una banda de cajas de balas estancadas, no hay pistola, voy a activar para la U (doctor Riva y Necochea, en Tablada), voy a activar Colón y Garibaldi, voy a activar la vía, voy a activar todos lados, que paguen si quieren vender en la zona de los Berraco, y si no pagan le voy a dejar un re tirado en cada bunker afuera, al que cruce nomás, al que cruce, piba, pibe, cualquier cosa, cualquiera que cruce.

—F: No, vos sos medio enfermo.

—Lucas: ¿Por qué? Mientras me paguen que me importa a mí. Bueno si te cruzas vos, que miren para otro lado.

—F.: Jeje ya veo que me dejaban pegada a mí, te imaginás?

—Lucas: No, porque yo a veces paso por el pasillo y nadie mira, y tiro por el pasillo para adentro del pasillo nomás a veces, ni me fijo quien está.

—Lucas: Unas ganas de tirar un par de pum pum pum pum pum pum.

—F.: tan fácil.

—Lucas: Mirá que yo me bajo y me meto al pasillo, si me re cabe.

—Lucas: Tampoco me interesa, si a esa la vamos a matar igual.

—F.: Que la vas a matar vos a esa.

—Lucas: ¿Qué te pensás que no me da?

Al día siguiente, vuelve a comunicarse con la misma joven.

—Lucas: Por avenida está todo el comando, y cuando pasa el comando con las motos yo me pongo nervioso, soy capaz de tirar.

—Lucas: Voy a tener un laburo, me compro un Wave (moto), voy a pasar por Chacabuco pum pum pum.

—F.: No, con una moto legal vas a pasar a tirar tiros boludo?

—Lucas: Que, le saco la patente, bien bien loco.

—Lucas: Estoy cansado de tanto estar acostado.

—F.: Y sí hermano.

—Lucas: Antes yo estaba acostumbrado a estar todo el día en el auto buscando a alguien para matar y todo eso, y ahora acostado.

—F.: Y ahora qué pasó?

—Lucas: Nada, no hay nada para hacer ahora estos días, si ya matamos a todos.

—F.: Ay nene!

—Lucas: Los que faltan están en cana.

Un día antes, el 11 de septiembre, un hombre identificado como Sebastián D. y con intención de sumar territorio para la venta de drogas, llama al teléfono de Valeria Mariana E., la madre de Lucas, que tenía contacto asiduo con el "Enano" Morel, a quien le rendía cuentas del dinero colectado en bocas de expendio de droga de Los Monos. En esa charla surge patente las traiciones con viejos aliados, y muestra que "Berraco" se vendía al mejor postor.

—Valeria: Sí, él sí, sale, él no se come ninguna, él sale y tira, no importa que después venga la policía ni nada.

—Lucas: Y pero vamo’ a entrar en guerra compadre.

—Sebastián: Eso es lo de menos eh cumpa, me extraña.

—Lucas: Vos sabés que a mí me encanta la guerra!

—Sebastián: Y a mí?

—Lucas: Y bueno, yo nací para la guerra, yo soy yo.

—Sebastián: Qué vas a estar del lado mío o del lado de ellos? Vos sabés que del lado mío vas a agarrar, vos del lado mío vas a agarrar más plata que estando con ellos que te dan monedas.

—Lucas: Quién? Monedas, yo porque, yo porque no estoy haciendo nada porque no quiero hacer nada, me llamó el otro día El Loco, me llamó imaginate.

—Sebastián: Vos del lado mío no vas a tener que hacer nada y vas a agarrar plata igual porque vas a estar conmigo.

—Lucas: Yo no, yo no agarro nada, vos sabes por que? sabes por que no agarro nada, porque le doy la plata a mi mamá no agarro nada, si el sistema el negocio a mí me, yo le hice la cabida, amigo yo tengo mejores cabidas que él, y mi mamá te lo puede decir.

—Sebastián: Sí, pero yo...

—Lucas: FIjate que yo escribo ahí y mando un mensajito y me responden al toque, tengo departamento, el otro día tenía no tenía pa’ tomar 10 gramos en la mano, el otro día no tenía plata 3 lucas me dio un muchacho.

A la semana, "Berraco" vuelve a charlar con su amiga F. El joven parece desorientado, pero no deja de alardear. “Estoy podrido de estar a los tiros de vivir al límite, cansa, desde los 13 años que tiro tiros imaginate. Tengo 17, voy a cumplir 18. No me copa las cosas que pagan ¿entendés? Los otros van por chirolitas, van por dos pesitos, a mí no me copa, a mí me copa la guita, que paguen bien”, se ufana.

Luego describe una conversación que supuestamente mantuvo con Guille Cantero, quien le retacea los pagos. “Y él dice ‘yo no te voy a estar pagando por todo’. Pero chupame la pija le puse. Me dice mi mamá que cómo le voy a decir todas esas cosas. Yo no me como ni una le dije”. F. se estremece: “Estás loco te van a matar nene”, le advierte.

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"Guille" Cantero

El joven parece no tener límites. “Que me van a matar, yo tengo una cabida con el de arriba, de eso no me va a sacar nadie”. La chica dice desconocer a quién se refiere, y Lucas le aclara: "El que tiene anteojos en la cara", en supuesta referencia a Cantero.

Después, Lucas le explica enojado que reclutó a un grupo de amigos. “Los saqué a la calle, eran míos ¿que onda? yo los traje la banda, los saqué a tirar tiros. Yo los hacía que manejan las motos para que yo tire tiros, yo mataba gente y ustedes me manejaban la moto”.

Imputación, y otra pendiente

En la audiencia que se celebró el jueves los fiscales Matías Edery y David Carizza le achacaron a "Berraco" haber "formado parte de una asociación ilícita que tenía por objeto extorsionar a diferentes personas a cambio de dinero, y para la defensa del territorio. Y ubican al joven como el encargado de "realizar los disparos contra propiedades a cuyos dueños o habitantes luego se les exigía dinero, o que desalojaran la vivienda".

Le imputaron el ataque a la casa del gremialista Yanotti, el 6 de octubre; la balacera del 10 de diciembre para intimidar a Priscila "Chanita" en su casa de 24 de Septiembre y pasaje Guerrico; y otro tiroteo del 2 de marzo contra el inmueble de Chacabuco 3931, donde vive Verónica A., a la que amenazó e intimidó para que abandonara la casa.

Los hechos, de acuerdo a la hipótesis fiscal, encuadran en los delitos de asociación ilícita en carácter de miembro, en concurso real con amenazas coactivas calificadas por ser cometidas con arma de fuego, y con portación de arma de fuego de guerra.

Aunque la investigación acumula gran cantidad de indicios, los fiscales aún no tienen elementos concretos para probar que "Berraco" haya sido uno de los tiradores del Casino. Igualmente todo parece indicar que "Enano" Morel a través de "Cachete" Díaz requirió los servicios del chico para atentar contra la sala de juegos donde murió Enrique Encino, un hecho que conmocionó al país y tiene la misma lógica extorsiva mafiosa ordenada por Los Monos desde las sombras.

Por su parte, el fiscal de Homicidios Dolosos Patricio Saldutti, le imputó el delito de homicidio de agravado por el uso de arma de fuego, cuando a bordo de una moto en la que iba como acompañante realizó los disparos que terminaron con la vida de Felipe Schneider. El juez de primera instancia Nicolás Vico Gimena tuvo por formalizada audiencia imputativa y dictó prisión preventiva efectiva por el plazo de ley (dos años).

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