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Policiales abuso sexual | Gálvez |

"Pasé 18 años durmiendo con el enemigo": la desgarradora frase de una madre que se enteró de que su marido abusaba de sus hijas

Un hombre de 53 años será juzgado por haber abusado de dos de sus hijas durante años en una vivienda familiar en la localidad de Gálvez. Enfrenta una posible condena a 25 años de prisión.

“Estuve 18 años durmiendo con el enemigo, cuando me enteré me quería matar y sentí que el techo se me caía encima”, dijo a AIRE la mamá de dos jóvenes que durante años fueron abusadas por su padre en la localidad santafesina de Gálvez. El acusado, cuyas iniciales son J.R.C., se encuentra en prisión preventiva desde febrero de 2021 y aguarda el inicio del juicio que será en los próximos días.

El juicio comenzará el 29 de febrero en los tribunales de Santa Fe, ante los jueces Lisandro Aguirre, Cecilia Labanca y Gustavo Urdiales. La acusación es sostenida por el fiscal del departamento San Jerónimo, Marcelo Nessier y el sospechoso cuenta con representación de la defensora pública, Betina Dongo.

El hombre enfrenta un pedido de pena de 25 años de prisión, acusado como autor de abuso sexual con acceso carnal (reiterado), y abuso sexual gravemente ultrajante, agravados por el carácter de guardador y por la situación de convivencia preexistente, y amenazas coactivas, y promoción de la corrupción de menores, todo ello en concurso real, en el marco de la ley de violencia de género.

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El fiscal Marcelo Nessier pedirá 25 años de prisión para el acusado por los abusos sexuales reiterados.

El fiscal Marcelo Nessier pedirá 25 años de prisión para el acusado por los abusos sexuales reiterados.

Años de abusos

En comunicación con AIRE, la mamá de las jóvenes recordó cómo se enteró de los padecimientos de sus hijas: “Era un día de feriado de Carnaval de 2021, me desperté con un mensaje de mi hija más chica que me decía que se había ido a buscar el perrito que se había escapado. El tiempo pasaba y me empecé a preocupar porque no me podía comunicar con ella".

"Entonces -siguió- me llamó mi hermana por teléfono y me pidió que fuera a su casa, que necesitaba hablar conmigo a solas. Ahí me asusté. Cuando llegué me preguntó “¿qué pasa con tu marido? Tu hija no va a volver hasta que él se vaya, y me empezó a contar. Sentí que el techo de la habitación se me venía encima, me quería matar”, recordó la mujer.

La joven tenía entonces 16 años y había llegado al límite ese día: como tantas veces, su papá se había metido en el dormitorio, aprovechando la oscuridad de la noche; una de sus hermanas menores dormía en la cama de al lado, por lo que le dio un golpe con el pie para que se despierte y su agresor se vaya. A la mañana, salió de la casa cuando sus padres todavía dormían, fue a la casa de su tía y le contó todo.

Su hermana mayor, hija de crianza del acusado, hacía algunos años que ya no vivía con ellos: “Después me di cuenta que se había ido para escapar de todo eso y que entre ellas sabían lo que pasaba, pero él las tenía amenazadas, que me iba a matar y que iban a quedar a su cuidado”, relató la mamá de las denunciantes.

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Una vez que se enteró de los padecimientos de sus hijas, fue hasta su casa y encaró a su marido: “Por supuesto que me negó todo, yo lo eché de la casa y él se fue. Le había dicho a mi hija que se quedara tranquila, que ese día se terminaba todo. A los pocos días fuimos a hacer la denuncia, yo por la menor, y la mayor presentó su propia denuncia. Enseguida nos citaron a la Comisaría de la Mujer, se hizo la Cámara Gesell de la más chica, y ni bien terminó, el fiscal libró la orden de detención”.

Los abusos comenzaron cuando las menores tenían alrededor de 7 años de edad, y cesaron cuando la mayor se fue de la casa a los 15 años, y cuando la más chica le contó todo a su tía, a los 16 años.

Durante la investigación, las chicas pudieron precisar que el agresor aprovechaba las oportunidades en que quedaba solo al cuidado de sus hijas, cuando la mamá salía a trabajar, o en horarios nocturnos, mientras dormía, para perpetrar los abusos.

La acusación presentada por la Fiscalía sostiene que las acciones sexuales del acusado para con sus hijas las inició “en prácticas sexuales perversas y prematuras, siendo estos hechos idóneos para promover su corrupción”.

Las conductas relatadas por las denunciantes, detalladas en la acusación, se realizaron en un marco de violencia de género, “en la que el imputado impuso su superioridad física sobre la víctima, menoscabando el normal desarrollo sexual de la misma, y constituyendo reiteraciones de comportamientos perversos, humillantes y degradantes a la que venía sometiendo a las víctimas”.

Abuso sexual infantil
Según la denuncia, las niñas comenzaron a ser abusadas a los 7 años.

Según la denuncia, las niñas comenzaron a ser abusadas a los 7 años.

El juicio

El debate para juzgar a J.R.C. comenzará el jueves 29 de febrero, con los alegatos de apertura y la producción de prueba. Se realizará en la sala 6 de los tribunales santafesinos desde las 14.30. Es probable que ese mismo día se escuchen las declaraciones de las víctimas.

Si la ronda de testimonios concluye en esa primera jornada, los alegatos de cierre se realizarán el 1 de marzo, mientras que el tribunal dará a conocer el veredicto el martes 5 de marzo.

El tribunal estará conformado por los jueces Lisandro Aguirre, Cecilia Labanca y Gustavo Urdiales. La acusación es sostenida por el fiscal del departamento San Jerónimo, Marcelo Nessier, y el sospechoso cuenta con representación de la defensora pública, Betina Dongo.

El hombre enfrenta un pedido de pena de 25 años de prisión, acusado como autor de abuso sexual con acceso carnal (reiterado), y abuso sexual gravemente ultrajante, agravados por el carácter de guardador, y por la situación de convivencia preexistente, y amenazas coactivas, y promoción de la corrupción de menores, todo ello en concurso real, en el marco de la ley de violencia de género.