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Narcopolicía de la Brigada de Drogas de Santa Fe a juicio por una falsa denuncia ante una Fiscalía federal

Se trata del oficial Carlos Ariel Rodrigo, de 40 años, y al cual además le secuestraron de su casa más de medio kilo de cocaína de máxima pureza.

Se trata del oficial Carlos Ariel Rodrigo (40), un agente policial que llegó a la dependencia encargada de perseguir narcos a principios del 2021 durante la gestión de Marcelo Sain, en el Ministerio de Seguridad. El mismo, se encuentra actualmente procesado por tenencia de estupefaciente con fines de comercialización”, “encubrimiento por favorecimiento personal, agravado por ser funcionario público”, “atentado contra la autoridad por impedimento o estorbo de un acto funcional” e “incumplimiento de los deberes de funcionario público”.

El caso surgió a partir de la llegada de una denuncia anónima que recibió la Fiscalía de Rodríguez el 10 de junio del 2021, a las 21.05 y cuyo remitente fue una cuenta identificada como [email protected], la cual fue creada al solo efecto de redactar dicho correo y luego fue cerrada.

En ese mail, fueron denunciados integrantes de la Justicia federal local y también exagentes del área de drogas del departamento La Capital como quienes supuestamente encubrían y lucraban con narcos locales. De hecho, la denuncia hablaba de que uno de los supuestamente beneficiados eran Melgarejo y Casco, actualmente buscados en el marco de una causa que encabeza el propio fiscal Rodríguez por la descarga de estupefacientes desde una avioneta, con precedencia de Paraguay, que se estrelló en febrero del 2020 en un campo de Naré, en el departamento San Justo.

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La Brigada de Drogas, en donde prestó servicio Rodrigo, está ubicada en la zona sur, en un predio cedido por la Ong Cilsa. 

La Brigada de Drogas, en donde prestó servicio Rodrigo, está ubicada en la zona sur, en un predio cedido por la Ong Cilsa.

Al ver el tenor la denuncia, desde la Fiscalía intentaron contactarse con quien envió el correo, pero nunca hubo respuestas situación que generó un manto de sospecha sobre quien podría ser el autor de la misma. A partir de allí, se inició una investigación que fue delegada al Departamento Técnico del Narcotráfico de la Policía Federal Argentina (PFA), con sede en Buenos Aires, que tres meses después de la recepción del correo estableció desde donde salió: de la casa del oficial Rodrigo, en ciudad de Laguna Paiva, a 40 kilómetros de la ciudad de Santa Fe.

Ese domicilio, ubicado en Catamarca al 800, fue allanado el 25 de noviembre por los investigadores que en horas de la mañana detuvieron a Rodrigo y secuestraron la computadora desde donde se envió el correo, tres celulares que estaban poder del agente policial, balanzas de precisión, $132.500, 1.700 dólares estadounidenses y un trozo compacto de cocaína envuelto en papel amarillo que pesó 667 gramos.

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El trozo compacto que fue hallado por los investigadores en la casa de Rodrigo. 

El trozo compacto que fue hallado por los investigadores en la casa de Rodrigo.

Indagado en el Juzgado Federal, Rodrigo confesó haber enviado el correo pero que lo hizo a pedido del entonces jefe de la Brigada de Drogas que fue hasta su casa y le pidió un supuesto favor. “Ese día a la noche me llama por teléfono y me pregunta si estaba en mi casa, en Laguna Paiva, los dos somos de la misma localidad, a lo que yo le respondo que sí, y me dijo que ya venía para mi casa. Bueno, más o menos a la media hora llega a mi casa, yo lo hago pasar y me entrega la denuncia, el papel de la denuncia escrito en computadora y en lapicera el correo electrónico del Juzgado. Ahí me dijo que necesitaba que le haga un correo, y mande eso, y que después lo elimine”, contó en ese entonces el oficial de policía.

En tanto, se negó a brindar mayores detalles sobre porqué tenía más de medio kilo de cocaína en el interior de su casa, ya que sostuvo que una persona le pidió que se lo “guardara” pero que no podía decir quien se lo había dado por “temor a sufrir represalias”.

Por la causa, el entonces juez Marcelo Bailaque dictó el procesamiento para Rodrigo, el 16 de diciembre del 2021, y ordenó que transite la causa con prisión preventiva. No obstante, le trabó un embargo de 400 mil pesos sobre sus bienes. Cuatro meses después, el fiscal Walter Rodríguez dio por clausurada la investigación y pidió que el expediente sea girado al Tribunal Oral Federal de Santa Fe para su posterior juzgamiento.

En la requisitoria, a la que tuvo acceso AIRE, el fiscal consideró que el exagente antinarcóticos “estorbó actos propios de las funciones asignadas a los integrantes de la Fiscalía Federal Nº 2 de Santa Fe” tras haber enviado el correo desde la cuenta [email protected]. “La exposición de hechos realizada en ese escrito tenía consignado un ardid dirigido a desviar actuales investigaciones en curso, esencialmente al denunciar hechos de extrema gravedad institucional en la medida que justamente atribuía tales conductas a distintos funcionarios públicos encargados del buen funcionamiento del servicio de justicia, entre otras disciplinas”, destacó el fiscal.

En el pedido de juicio también se contempló el rol narco que desempeñó el oficial Rodrigo durante los meses previos a su detención. Es que, en los teléfonos secuestrados en la causa, los investigadores cotejaron que en los chats aparecieron diálogos que evidenciaron las típicas “tranzas” de venta y tráfico de drogas.