La Justicia condenó al jefe de una banda que en 2016 copó y asaltó el pueblo de Bernardo de Irigoyen

Se trata de Leonardo Rivero, quien fue sentenciado en el marco de un juicio oral realizado en los tribunales de Santa Fe.

El fallo estuvo a cargo de un tribunal integrado por tres jueces penales de Santa Fe. 

El fallo estuvo a cargo de un tribunal integrado por tres jueces penales de Santa Fe. 

Maiquel Torcatt/ Aire Digital

La Justicia condenó al jefe de la banda que en 2016 protagonizó un violento raid criminal en el pueblo de Bernardo de Irigoyen, localidad ubicada a unos 80 kilómetros al sur de la ciudad de Santa Fe.

Se trata de Leonardo Rivero, de 54 años, quien fue sentenciado a la pena de 9 años de prisión en el marco de un juicio oral realizado en tribunales y el cual fue encabezado por los jueces Celeste Minniti, Pablo Ruiz Steiger y Héctor Aiello.

El fallo tuvo la particularidad de que fue menor al que habían requerido los fiscales del caso, Omar De Pedro y Lucila Nuzzo, que en sus alegatos habían requerido una pena de 17 años de prisión al acusar a Rivero de cinco robos calificados y ser el jefe de una asociación ilícita dedicada a cometer asaltos.

Rivero tiene 54 años y se encuentra detenido en la Unidad 48 de San Martín. Presencia el juicio de manera remota. 

Rivero tiene 54 años y se encuentra detenido en la Unidad 48 de San Martín. Presencia el juicio de manera remota.

El tribunal, sin embargo, impuso una condena menor al considerar que los hechos se cometieron con armas cuya aptitud para el disparo no pudo ser acreditada, situación que redujo el monto de la pena.

Un plan milimétrico para tomar un pueblo entero

La secuencia criminal que hoy mantiene a Rivero frente al tribunal se remonta a la mañana del 4 de marzo de 2016. Aquel día, el imputado arribó a Bernardo de Irigoyen a bordo de un Peugeot 207 junto a Carlos Entivero y al menos cuatro integrantes más que nunca lograron ser identificados por los investigadores.

El despliegue de la banda comenzó de manera feroz en la Comisaría 9ª, situada sobre calle Sarmiento, en las proximidades de Lisandro de la Torre. Sin dar margen de reacción, los delincuentes irrumpieron armados y encañonaron al jefe de la dependencia. "Quédate quieto, no te muevas, dame la pistola", le espetaron a los gritos antes de propinarle una golpiza y arrebatarle su credencial, una tarjeta bancaria y el celular.

Comisaría de Bernardo de Irigoyen, en donde comenzó el raid criminal. 

Comisaría de Bernardo de Irigoyen, en donde comenzó el raid criminal.

Tanto el comisario como los vecinos que realizaban trámites en ese instante fueron obligados a tirarse al piso para luego ser encerrados bajo llave en uno de los calabozos.

Raid simultáneo: del Juzgado al Correo

Sin perder el ritmo, el grupo de hampones avanzó hacia el Juzgado Comunal. Allí sorprendieron al juez Raúl Bonansea, a quien redujeron de inmediato y dejaron cautivo en el sanitario. En paralelo, dos de los asaltantes ingresaron al local de cobro de impuestos lindero a la Comuna: encañonaron al empleado colocándole la boca del arma directamente en la sien y se apoderaron de un botín de $166.000 de la caja registradora.

Ingreso al pueblo de Bernardo de Irigoyen, en el departamento San Jerónimo de Santa Fe.

Ingreso al pueblo de Bernardo de Irigoyen, en el departamento San Jerónimo de Santa Fe.

Lejos de detenerse, usaron al cajero como rehén para irrumpir a la fuerza en la sede comunal, donde tomaron el control del edificio y redujeron a todo el personal. Tras meterse en el despacho del presidente comunal, Jorge Raúl Carcavilla, los hampones lo agredieron físicamente, le quitaron sus teléfonos móviles, $50.000 en cheques diferidos y $20.000 en efectivo.

Antes de emprender la fuga, dejaron una sentencia intimidatoria: "No se levanten, quédense en el suelo y no hagan nada porque los quemamos". La incursión concluyó a pocos metros, en la sucursal del Correo Argentino, de donde sustrajeron $16.487 antes de dar por terminado el audaz golpe comando.

Fuga sangrienta y persecución

La huida de los delincuentes se dividió en dos direcciones opuestas. Un grupo emprendió la fuga hacia el sur por la autopista Rosario – Santa Fe, en donde descartaron pertenencias y elementos robados a lo largo del trayecto. Por su parte, Entivero tomó rumbo norte por la Ruta Nacional 11.

El auto en el que uno de los ladrones huyó y volcó en el ingreso a la ciudad de Coronda. 

El auto en el que uno de los ladrones huyó y volcó en el ingreso a la ciudad de Coronda.

Sin embargo, su escape terminó de manera trágica al alcanzar el cruce con el camino al cementerio de Coronda, en donde se enfrentó a tiros con efectivos policiales, perdió el control del vehículo, volcó y murió en el acto.

Las más leídas