La adolescente agredida en San Cristóbal recibió el alta y la familia tiene miedo
Lo confirmó la mamá de la menor en una conferencia de prensa brindada esta mañana junto con la familia de Jeremías Monzón.
La adolescente pasó una semana internada en el hospital Cullen tras la agresión que sufrió en San Cristóbal
La adolescente de 15 años que fue agredida por un grupo de menores en San Cristóbal recibió el alta y puede volver a su casa, confirmó Luciana, su mamá, en una conferencia de prensa brindada este jueves.
La mujer explicó que “la van a seguir controlando, el martes tenemos que volver a que la vea el cirujano, psicológicamente (está) mal pero, bien en el tema de salud”, sostuvo desde el móvil de AIRE presente en la rueda de prensa.
La mamá de Delfina agregó que su hija “tiene miedo, seguíamos recibiendo hostigamientos, recibimos en aquel entonces amenazas, tenemos miedo” y refirió que “sé que estaban haciendo un patrullaje en la zona de la casa donde están mis otros hijos”.
Video ► La conferencia de prensa brindada por familiares de Jeremías Monzón y la mamá de Delfina
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En otro tramo de la conferencia, de la que también participaron familiares de Jeremías Monzón, el chico de 15 años asesinado por tres menores, Luciana sostuvo que “vamos a transformar el dolor en justicia y vamos a luchar juntos con las mamás de otras víctimas para poder bajar la edad de imputabilidad”.
En este sentido, la mujer remarcó que “si tienen la inteligencia emocional para planear un asesinato tienen la inteligencia emocional para enfrentar las consecuencias”.
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Las mamás de Delfina y de Jeremías brindaron una conferencia de prensa este jueves; buscan impulsar una ley para bajar la edad de imputabilidad de los menores
Cómo está la causa por la agresión en San Cristóbal
En tanto, la Justicia y la Policía avanzan en la investigación que ya tiene a un grupo de cinco jóvenes identificados tras una serie de tareas de inteligencia ordenadas por la Fiscalía.
Tras el ataque, la víctima debió ser trasladada al Hospital Cullen de la ciudad de Santa Fe, donde fue sometida a una cirugía para la reconstrucción de su rostro, debido a las graves heridas de arma blanca que sufrió durante la agresión.
De acuerdo a la información oficial, entre los involucrados hay dos varones de 18 y 17 años, y tres mujeres de 16, 15 y 15 años. Todos fueron localizados en distintos domicilios de San Cristóbal, donde se realizaron allanamientos durante la madrugada del 3 de enero.
En esos procedimientos, la PDI secuestró cuchillos tipo cocina, una hoja de navaja y teléfonos celulares, elementos que ahora serán peritados en el marco de la causa. En dos de las viviendas allanadas, el resultado fue negativo.
Por disposición judicial, uno de los varones fue trasladado a una alcaidía en la ciudad de Rafaela, mientras que el otro quedó alojado en dependencias policiales de San Cristóbal. En el caso de las menores, se adoptaron medidas de resguardo acordes a su edad, quedando a disposición de la Justicia.
La acusación y el contexto previo de violencia
La causa está caratulada como tentativa de homicidio y es investigada por la fiscal Carina Gerbaldo de Rafaela. Según la reconstrucción del hecho, el ataque ocurrió cerca de las 21 del jueves 1 de enero, cuando la adolescente salió de su casa rumbo a un quiosco del barrio. En la vía pública fue interceptada por dos varones y tres mujeres, algunos armados con cuchillos.
La joven fue rodeada, acorralada y atacada, recibiendo múltiples cortes en el rostro, mientras —según el relato de su madre— intentaban herirla en el cuello. La agresión se detuvo recién por los gritos de la víctima y la intervención de vecinos, que permitieron su traslado urgente primero al hospital local y luego a Rafaela.
La madre de la adolescente, Luciana N., sostuvo que el hecho no fue aislado, sino el desenlace de meses de hostigamiento, amenazas y bullying, tanto en espacios públicos como en redes sociales. Incluso aseguró haber advertido la situación previamente a las familias de los agresores. “Hablé con todos el día anterior, pero nadie hizo nada”, lamentó.
Mientras la víctima se prepara para una compleja cirugía reconstructiva, la investigación continúa con peritajes sobre los elementos secuestrados y nuevas medidas procesales para determinar el grado de responsabilidad de cada una de las personas involucradas.