La ciudad de Rosario es hace años foco de hechos de violencia, en su gran mayoría, relacionados con el crimen organizado. Cotidianamente se dan a conocer hechos en los que personas son asesinadas o heridas en ataques sicarios, directamente vinculados a bandas de narcotraficantes.
Ante esta situación, el Estado trata de contrarrestar los índices de violencia con mayor presencia en los barrios más conflictivos.
Este martes, el ministro de Seguridad de la provincia, Jorge Lagna encabezó una conferencia de prensa en la que se anunció la implementación de un dispositivo de trabajo en conjunto entre la Provincia, el Municipio y el MPA.
Del acto participaron el titular de la cartera de seguridad, Jorge Lagna, el intendente de Rosario, Pablo Javkin y el titular del MPA, Jorge Baclini.
“La problemática de la inseguridad requiere de respuestas del Estado multiagencial. Por eso hemos trabajado en la creación de la Mesa de Seguridad local”, dijo Lagna y explicó que “eso nos permitió hacer un diagnóstico, colectando información que tiene el municipio, del MPA y del Observatorio del Delito que funciona en el ministerio. Esa información nos permite actualizar el mapeo de la ciudad”.
Dichos estudios, según el funcionario, permitirá “decidir intervenciones puntuales en varios barrios de la ciudad”.
Asimismo, Lagna reconoció que “el narcotráfico es uno de los principales delitos. Es una problemática de larga data, compleja y que ha variado: se han reconvertido en otros delitos como sicariato y extorsión”.
Por su parte, el intendente Pablo Javkin señaló que “nosotros tenemos la prioridad en los vecinos de los barrios más afectados” y recalcó que “la pata federal tiene que darnos más colaboración en el circuito de las armas. El esclarecimiento de un sicariato dan cuentan del tráfico de armas del circuito legal al ilegal”.
En esa línea, Javkin precisó que “estamos abordando los cambios de habilitaciones o gerenciamientos en locales gastronómicos adquiridos en medio de la crisis”.
A su turno, el titular del MPA, Jorge Baclini destacó que “se busca tener efecto en las principales problemáticas de los barrios. Se pensó un plan que no tenga sólo intervención penal sino también circulación policial fuerte y mejoramiento del barrio en términos de condiciones de vida. La idea es extender esta experiencia a otros barrios”.
Por último, el fiscal general advirtió que “hay otro tipo de delitos que puede tener relación indirecta como el lavado de activos del narcotráfico y la circulación de armas de fuego asociada a balaceras extorsivas. En relación con esto se diseñan operativos centrados en los casos específicos”.
Te puede interesar




