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Policiales violencia de género | Santa Fe |

Imputaron al penitenciario que trató de asesinar a su exesposa en barrio Estanislao López

Este martes se decidirá si el acusado queda en prisión preventiva o transita el proceso judicial en libertad.

El agente penitenciario que este viernes intentó asesinar a su exesposa en barrio Estanislao López fue imputado este domingo. La Fiscalía le atribuyó a C.W.M., de 36 años, los delitos de tentativa de homicidio calificado (por el vínculo y por ser perpetrado por un hombre en contra de una mujer mediando violencia de género) por el hecho ocurrido recientemente y los delitos de lesiones leves calificadas (por el vínculo y por ser perpetradas por un hombre en contra de una mujer mediando violencia de género) y autoría de amenazas coactivas calificadas, por episodios anteriores.

Este martes se realizará la audiencia para determinar las medidas cautelares, en la que se decidirá si el acusado queda en prisión preventiva.

El crudo relato de la sobreviviente

En marzo de 2019, Gimena se divorció de su marido, tras 12 años de relación violenta. Este viernes, el hombre la siguió hasta su casa a las 6 de la mañana y entró mientras ella descansaba. Le pidió una tarjeta de crédito que supuestamente había dejado sobre el lavarropas en la cocina. Cuando la mujer se dio vuelta para buscar lo que su exmarido y padre de sus cinco hijos de entre 3 y 11 años le pedía, comenzó la pesadilla.

Primero la golpeó en la cabeza, después tomó una botella y se la rompió contra el cuerpo. Pero para el hombre no fue suficiente: tomó otro envase de vidrio y nuevamente se la dio por la cabeza. Allí logró su cometido: "Me desmayé y él pensó que me había muerto, por eso se fue", contó Gimena al móvil de Aire de Santa Fe.

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En ese momento entró a la casa la sobrina de la mujer, que intentó reanimarla. Mientras, uno de sus hijos cerró la puerta para que su padre no entrara a golpear otra vez a su madre. Sin embargo, el agresor ingresó por la ventana. "Se reía y me seguía pidiendo la tarjeta", dijo la mujer. "Que te hacés si estás bien", le reprochaba a Gimena.

La sobrina llamó a la policía, que detuvo al hombre mientras a Gimena se la llevaba una ambulancia al borde de la muerte. Su agresor continuaba riéndose de la situación.

Fueron 12 años de maltratos, un divorcio en marzo y dos denuncias por violencia de género, los que antecedieron a la violenta situación. "Cada vez que lo denunciaba, estaba libre a las dos horas", reclamó Gimena, quien contó que su marido "nunca llegó a matarla" pero sí la maltrató, golpeó y amenazó durante los años de casados. "Cuando se dio cuenta que no podía dominarme más las agresiones comenzaron a ser más fuertes, por eso decidí divorciarme", explicó la mujer.

Tras ser dada de alta luego de estar internada en el Hospital José María Cullen, se enteró que recién su tercera denuncia tuvo las consecuencias adecuadas: el domingo, su exmarido sería imputado. "Su familia me preguntaba por qué lo denuncié, pero yo decidí que mi vida es más importante que cualquier relación", aclaró Gimena y agregó que la médica que la atendió le dijo que, observando los golpes en todo el cuerpo -sobre todo en la cabeza- y cortes en el cuello y los brazos, pudo constatar que su expareja estuvo a punto de matarla.

Volvé a escuchar la entrevista

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