El último miércoles, un empleado penitenciario fue detenido cuando intentó ingresar a la cárcel de Coronda con drogas y teléfonos celulares. Horas más tarde volvió a ser noticia "el violador de la peatonal", quien desde el penal de Las Flores extorsionaba a una mujer con la que se comunicaba mediante un teléfono celular. Esta seguidilla de hechos pone otra vez sobre el tapete la cuestión en torno a cómo llegan esos elementos a manos de los internos. En tiempos de restricciones de visitas por la pandemia de coronavirus, desde el Servicio Penitenciario insisten en que "el único contacto" de los presos es con el personal penitenciario.
Este jueves el secretario de Asuntos Penales y Penitenciarios de Santa Fe, Walter Gálvez, aseguró que desde la Secretaría piensan medidas en torno a evitar que "elementos prohibidos" lleguen a los presos.
Luego del acto de apertura de sobres correspondientes a la licitación para la construcción de una nueva alcaidía dentro del conjunto edilicio de la Unidad Penitenciaria N° 2 de Las Flores, Gálvez afirmó que "esta obra nos va a dar la posibilidad de que ese penal ya no tenga vehículos en su interior, van a estar todos afuera". "Sospechamos que dentro de los vehículos puede haber algo que en el día se busca", expresó el secretario a la prensa.
En diálogo con Aire Digital, el funcionario explicó que medidas similares se tomarían en otras unidades penitenciarias, acorde a la estructura edilicia de cada una. "Cada penal tiene su propia estructura e idiosincrasia", expresó. "En Coronda, los autos no ingresan al penal sino que se quedan en una playa al costado. Mientras que en Las Flores sí se ingresa con los autos después del primer control", ejemplificó y continuó. "Tenemos información de que dentro de los vehículos se están ocultando algunas cosas prohibidas y se buscan e ingresan al penal mientras se cumplen las horas de jornada laboral".
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Es en ese complejo carcelario del norte de la ciudad de Santa Fe donde se posan las principales investigaciones de los funcionarios penitenciarios y fiscales del Ministerio Público de la Acusación. "Las Flores tiene la particularidad de que es el punto desde el que se concentran los penitenciarios para abordar los colectivos que van al sur de la provincia", señaló Gálvez apuntando a ese penal como el punto desde el que pueden trasladarse elementos a otras unidades penitenciarias, como teléfonos celulares, drogas, armas, entre otros.
El módulo de alcaidía cuya licitación se anunció este jueves, estará compuesto de seis pabellones separados por patios, con capacidad para albergar a 200 internos distribuidos en 40 celdas simples y 80 celdas dobles ubicadas en planta baja y planta alta; áreas de Control de Guardia; oficina de Dirección, administrativas, boxes para abogados, sector de admisión e ingreso de los internos, área de recepción de visitas, SUM, y servicios centrales de cocina, lavadero y depósitos para mantenimiento.
"Estamos diseñando para cuando esté en funcionamiento la alcaidía, una playa de estacionamiento con cámaras de vigilancia. También acondicionaremos los terrenos delanteros y vamos a poner personal de seguridad para que los vehículos no ingresen más al penal", contó Gálvez a Aire Digital. "Además tenemos otras medidas -para evitar el ingreso de elementos prohibidos a los internos- como el fortalecimiento de las requisas al personal penitenciario al momento de su ingreso", agregó.
El secretario de Asuntos Penales afirmó que se realizan operativos en cada unidad penal con ese fin. "Tenemos información de varios otros hechos y vamos siguiendo el recorrido de algunos penitenciarios. Estos últimos días hicimos allanamientos en Las Flores, Coronda y Piñero y todos los operativos han sido positivos", aseguró el funcionario remarcando que "es un mensaje para el resto del personal".
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