El domingo por la noche, cuando un grupo de vecinos de la comunidad Toba de Las Lomas volvía de celebrar una actividad religiosa, fueron atacados por un grupo de 20 personas, de las cuales cuatro tenían en su poder escopetas. Como consecuencia de los disparos, siete adultos y cuatro menores resultaron heridos con disparos en diferentes partes de su cuerpo. Un joven de 22 años fue trasladado al Hospital José María Cullen con traumatismo de cráneo.
En diálogo con AIRE, Cornelio, integrante de la comunidad y una de las personas que resultó herida el domingo por la noche con perdigonadas, confirmó que viven un calvario como consecuencia de las amenazas y el asedio constante que sufren por parte de personas que desde hace tres meses se instalaron en el barrio.
"No sabemos por qué empezaron a disparar. Nosotros veníamos por la calle y nos empezaron a disparar de sorpresa", relató Cornelio en el programa Ahora Vengo que conduce Luis Mino, sobre el ataque que sufrieron el domingo por la noche y que dejó a su madre e hijo heridos.
Los vecinos caminaban por Espora cuando cerca de las 23 comenzaron los disparos. El ataque los tomó por sorpresa, los disparos fueron por la espalda. "Hace rato que nos vienen amenazando, hace tres meses que se escuchan tiroteos de este lado", contó Cornelio sobre los constantes ataques que se viven en las calles de Las Lomas.
"Nos amenazan con quemar las viviendas. Ahora no podemos salir más a la calle. Tenemos miedo", agregó el hombre que desde hace 23 años vive en el barrio, pero hoy no puede caminar tranquilo en sus calles. La víctima sostuvo que la balacera fue protagonizada por un grupo de al menos 20 personas, de las cuatro estaban armadas que sin mediar palabra los atacaron.
"Mi hijo ahora está mejor, no podía ver porque tiene los ojos hinchados", relató otra de las víctimas del ataque, cuyo hijo se encuentra internado en el hospital Alassia. "Anoche nos amenazaron con quemar nuestras viviendas y matar a los tobas", aseguró el hombre.
Los avances en la investigación
La balacera se dio en jurisdicción de la Subcomisaria 12 en donde se realizaron las primeras actuaciones. Posteriormente, fue convocado el gabinete criminalístico de la Agencia de Investigación Criminal que realizó los peritajes de rigor y levantó de la calle vainas servidas de calibres tipo 40 y 12 (de escopeta). Mientras que dentro de la iglesia, los peritos detectaron muestras de sangre correspondiente a las víctimas.
En cuanto a los atacantes, trascendió que por el hecho quedaron demorados dos hombres que fueron trasladados hasta la Subcomisaria 12 y puestos a disposición del fiscal Martín Torres de la Unidad Especial de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe.
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