Marianela Brondino tenía 25 años cuando en abril de 2010 dos sujetos a bordo de una moto se pusieron a la par de su bicicleta en Gorostiaga al 1900. Ambos intentaron arrebatarle el bolso que llevaba, pero en un intento fallido ella terminó cayendo al suelo y golpeándose la cabeza con el asfalto. Tras ser hospitalizada varios días en el Cullen terminó perdiendo la vida.
Su madre no baja los brazos y sigue reclamando justicia hasta el día de hoy. Para ella, la violencia no se combate con más violencia. Graciela Brondino dialogó con Aire de Santa Fe sobre el hecho que conmocionó recientemente a la ciudad: el asesinato de Lautaro Saucedo por parte del agente policial Francisco Olivares. En un confuso robo en Riso al 2200, el joven de 17 años fue baleado por la espalda sin que el policía diera la voz de alto.
Las obligaciones del Estado
“Lo primero que se me viene a la mente es que somos todos víctimas de las falencias del Estado. Vivimos inmersos en una violencia cotidiana donde hay muchas víctimas inocentes y donde muchas personas se plantean estar armadas para defenderse. Pero esa tarea la debería cumplir el Estado para que nadie tenga que estar con un revólver encima”, explicó Graciela Brondino.
"Hace diez años estoy batallando con esto porque si no hubiese hecho de investigadora el caso de mi hija seguiría archivado. Pero a mí me parece que salir a matar no es la solución. Tenemos que exigirles a los gobernantes que de una vez por todas se pongan a trabajar en serio por la seguridad de la gente, dijo Graciela.
La madre de Marianela dice que tanto ella como su familia están muertos en vida. Sin embargo, su mensaje fue contundente: “Yo no quiero tomar ninguna represalia contra el asesino de mi hija, solo quiero que vaya a la cárcel y cumpla la cantidad de años que le dan porque Marianela está en el cementerio”, concluyó.
Volvé a escuchar la entrevista completa:
Temas
Te puede interesar



Dejá tu comentario