Este lunes, en la sala 3 del subsuelo de tribunales, se llevó adelante una audiencia de procedimiento abreviado donde las partes dieron cuenta del acuerdo de prisión, de efectivo cumplimiento, para un hombre que cometió en reiteradas ocasiones ataques violentos contra su expareja. Entre ellos, golpearla y hasta rociarla con alcohol.
Por el caso, quién presidió las audiencias fue la jueza Susana Luna mientras que por la Fiscalía del Ministerio Público de la Acusación (MPA) estuvo a cargo el fiscal, José Ignacio Suasnábar, de la Oficina de Violencia de Género, Familiar y Sexual (Gefas), el cuál encuadró los hechos delictivos como “lesiones dolosas calificadas”, “amenazas calificadas” “desobediencia del mandato judicial” y “amenazas simples”.
La sentencia alcanza a Carlos Eduardo Reyes, de 35 años quién firmó el acuerdo imputado por “lesiones dolosas calificadas”. El mismo aceptó una pena de 1 año y seis meses de prisión efectiva tras un juicio express cerrado entre el fiscal Suasnábar y la defensora Carim Jara.
El caso se remonta a principios de este año cuando el imputado fue denunciado por cometer en varias ocasiones, delitos de violencia de género contra su ex pareja, identificada como R.J., a quien golpeó y hasta roció con alcohol mientras le decía: “ya vas a ver lo que te va a pasar, te vas a arrepentir, te voy a prender fuego”.
Según se ventiló en la audiencia, el informe médico legal constató en dos casos que los golpes que recibió la mujer fueron consecuencia del maltrato que se dio en muchas oportunidades. Por otro lado, se destacó que al momento de la denuncia, el hoy imputado contaba con antecedentes penales desde 2014 y además transitaba con libertad condicional una pena de tres años por portación de armas de fuego.
Suasnábar subrayó que el violento incumplió una medida de restricción de acercamiento para con su ex pareja, pero no la cumplió. De hecho, según los testimonios recopilados –como por ejemplo, el de la madre de la víctima- Reyes continuó presentándose en el domicilio de su ex para intimidarla y pedirle dinero para consumir drogas porque tenía problemas de adicción.
Según determinó la jueza penal Luna, el implicado, cuando quede en libertad deberá asistir a terapias alternativas para cambiar ese accionar y a talleres de reeducación que se llevan adelante por la Municipalidad de Santa Fe para trabajar cuestiones de violencia de género y el trato con el sexo opuesto.
La magistrada estableció finalmente, que Reyes -quien se encuentra detenido desde hace siete meses- al momento de cumplir su condena no podrá comunicarse con su ex pareja por ningún medio de comunicación, ni siquiera por redes sociales e inclusive, tampoco por teléfono fijo. No obstante, una vez que recupere la libertad, deberá fijar un cronograma de visitas para ver a los hijos que tiene con la víctima.
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