jueves 19 de mayo de 2022
Policiales violencia de género | femicidio | Ministerio de Seguridad

Femicidio en Murphy: pasan a disponibilidad a las autoridades policiales de la comuna

A raíz del femicidio de Marina Espíndola y debido a que no se cumplió con el protocolo sobre violencia de género, el Ministerio de Seguridad de la provincia resolvió pasar a disponibilidad a las principales autoridades policiales de la localidad de Murphy.

El gobierno de la provincia, a través del Ministerio de Seguridad dispuso el pase a disponibilidad del comisario Inspector Cristian Ataide que se desempeñaba en la comisaría de Murphy, el subdirector de Policía Cristian Rotela, jefe de la Unidad Judiciales y de la psicóloga Rosalía Kobila de medicina legal.

A partir del femicidio de Marina Espindola, la subsecretaria de Bienestar policial y Género, Natacha Guala, la directora de Género Noelia Figueroa y la subsecretaria de Políticas de seguridad pública, Jassi Capitanelli, establecieron una mesa de trabajo en conjunto con el equipo local de la comuna de Murphy, y programaron una capacitación con perspectiva de género para la toma de denuncias para el personal de la comisaría.

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Asimismo, el ministerio abrió una investigación y corrió de sus funciones al personal policial de forma preventiva, para seguir con el proceso investigativo y administrativo para el esclarecimiento del caso. Por otra parte, se puso en conocimiento que en los procedimientos se detectó el no cumplimiento del protocolo de Género que fue firmado en octubre del 2021.

La oficial María Laura Martinotti quedará a cargo de la Comisaría de Murphy y la oficial Paola Gorostiaga como subjefa.

Las medidas de pase a disponibilidad de los funcionarios policiales se dan de manera preventiva, en función de detectar la falta de aplicación de la "Guía de Actuaciones del Departamento Judicial (D 5) y Sección Sumarios Administrativos de la Policía de Santa Fe para la recepción y registro de denuncias por violencia de género contra personal policial", vigente desde el 12 de agosto de 2021 por Resolución Ministerial N 0754/21.

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En dicha Guía de actuación está establecido que, en todo caso en que hubiere una denuncia a personal policial por situaciones que impliquen algún tipo y modalidad de violencia de género, la División Judicial debe realizar la quita preventiva del arma reglamentaria al denunciado. Asimismo, es su función elevar informe a Medicina Legal, haciendo constar de forma explícita la situación denunciada y el contexto en que se produce.

Para ello, deben completar el Formulario Anexo a la resolución de manera de dejar registrado el hecho y de establecer la existencia de alguno de los indicadores de riesgo que están enumerados en dicha Resolución. Mediante el llenado de dicho Formulario (digital), se pone en conocimiento a la Subsecretaría de Bienestar y Género en la Policía, quien al tomar intervención articula con el primer nivel de atención para activar el sistema de protección integral a víctimas de este tipo de situaciones. Según la Resolución, dicha actuación no puede depender de intervención fiscal ni judicial, sino que corresponde a la esfera administrativa.

Un tiro en la cabeza

El pasado martes, un policía de 50 años asesinó de un tiro en la cabeza a su expareja, a quien le disparó con su arma reglamentaria frente a uno de sus tres hijos, tras lo cual se suicidó, en la localidad santafesina de Murphy, situada en el sudoeste provincial.

Fuentes policiales y judiciales informaron que, con base en testimonios obtenidos en las primeras horas de la pesquisa, la víctima había denunciado a su ex por violencia de género en varias oportunidades.

El hecho se registró en una vivienda ubicada en la pequeña localidad situada a unos 150 kilómetros al sudoeste de Rosario. Según las primeras averiguaciones, el policía que prestaba servicio en la comisaría de la localidad de Melincué, distante a unos 50 kilómetros de Murphy, se dirigió hasta la casa de su expareja, identificada como Marina Espíndola (42) y, por razones que se investigan, le disparó con su pistola provista por la fuerza. El hecho fue presenciado por uno de los tres hijos de la mujer, quien corrió desesperado para pedir ayuda a los vecinos. La policía llegó al lugar alertada por un llamado al 911 y constató que Espíndola ya estaba fallecida y que presentaba una herida de arma de fuego en la zona de la cabeza.